Sábado, 07.12.2019 - 16:22 h
Las consecuencias del conflicto catalán

La fuga del Ibex amenaza el 25% de la recaudación por Sociedades de Cataluña

La salida de Caixabank, Gas Natural y Banco Sabadell pone en riesgo buena parte de los 4.688 millones que generaría el Impuesto de Sociedades catalán.

En los recurrentes informes sobre la viabilidad económica y financiera de una futura República Independiente de Catalunya realizados en los últimos años a instancias del Govern de la Generalitat (aquí se puede consultar uno de ellos), la gestión de la recaudación íntegra del Impuesto de Sociedades que abona el próspero tejido empresarial catalán aparece como uno de sus principales puntales.

Según los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes al año 2015, un Impuesto de Sociedades catalán aportaría, con el perímetro empresarial existente dicho ejercicio, 4.688 millones de euros a las arcas de una eventual república catalana.

el dato

4.688 millones de euros

Ésa sería la recaudación de un eventual Impuesto de Sociedades catalán

La oficina estadística catalana realizó esta cálculo, claro está, sobre un escenario en el que Caixabank, Gas Natural y Banco Sabadell continuaban abonando sus impuestos en Cataluña. La decisión de estas tres grandes compañías de trasladar su sede fiscal fuera de Cataluña ante la inminencia de una Declaración Unilateral de Independencia por parte del Govern de Carles Puigdemont supone un torpedo a la línea de flotación de las ilusiones presupuestarias de la futura república catalana independiente.

La decisión de estas tres grandes compañías de deslocalizar su sede social pondría en riesgo el volumen que las arcas de la Cataluña independiente aspiraba a recaudar por el Impuesto de Sociedades.  La actividad en Cataluña de estas tres entidades seguiría tributando en ella, pero desde sus cúpulas directivas ya se ha deslizado que en caso de una eventual independencia se deslocalizaría una parte importante de su actividad con destino a España. En el caso de los bancos, además, la falta de protección sobre los depósitos abiertos en Cataluña ya está generando un desplazamiento de negocio de esta Comunidad hacia otras comunidades, como ya han alertado fuentes del mercado.

Según la información fiscal trasladada a la CNMV por estas empresas en relación al ejercicio de 2016 (ver gráfico), las cuotas abonadas por este impuesto ascendieron a la cifra agregada de 1.200 millones de euros, lo que supone algo más de un cuarta parte de la recaudación total que preveía obtener la Generalitat por este cauce. No es que se fueran a perder todos los ingresos, pero sí buena parte de ellos.

Si el efecto contagio generado por las salidas de estas tres grandes firmas alcanzara al resto del 'Ibex catalán', representado por Abertis, Grifols, Cellnex y Colonial, el efecto agregado equivaldría ya al 40% de los ingresos previstos por Sociedades en un proceso de secesión.

La secesión amenaza 20.000 millones en créditos fiscales

La posibilidad de quedar fuera del paraguas normativo y económico que ofrecen las leyes europeas no es el único incentivo que tienen las empresas para huir de una eventual Cataluña independiente.

Las empresas del 'Ibex catalán' acumulan cerca de 20.000 millones en créditos fiscales, es decir, en activos tributarios procedentes de ejercicios que cerraron con pérdidas y que pueden utilizar bajo determinas reglas para reducir la factura fiscal a pagar durante los próximos años. 

No está nada claro que ocurriría con éstos ante una eventual secesión unilateral por parte de Cataluña. Los expertos consultados indican que sin un convenio de doble imposición que regule las relaciones fiscales entre ambas juridiscciones las cuentas tributarias pendientes - tanto las cantidades impagadas por empresas o particulares como los beneficios fiscales pendientes de aprovechar por los contribuyentes - quedarían en un limbo legal de difícil resolución.

Caixabank y Banco Sabadell aparecen aquí como los principales perjudicados en caso de que tal cosa ocurriera. Ambas entidades aceptaron participar en el reparto de las cajas desahuciadas tras la crisis financiera bajo el compromiso de, entre otras cosas, poder beneficiarse de los créditos fiscales generados por las pérdidas y activos tóxicos de las entidades absorbidas. Caixabank acumula cerca de 10.000 millones en créditos fiscal y Sabadell ostenta cerca de 7.000 millones.

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