Lunes, 16.09.2019 - 15:22 h

Los litigios fronterizos y el espionaje de EE.UU. saldrán a relucir en la ONU

Las nuevas fronteras en el Caribe, el espionaje de EE.UU. y los cambios en la lucha contra el narcotráfico son algunos de los temas que los líderes de América Latina plantearán en la Asamblea General de la ONU la próxima semana.

Bogotá, 17 sep.- Las nuevas fronteras en el Caribe, el espionaje de EE.UU. y los cambios en la lucha contra el narcotráfico son algunos de los temas que los líderes de América Latina plantearán en la Asamblea General de la ONU la próxima semana.

Hasta ahora está confirmado que los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay acudirán a la gran reunión anual de alto nivel en Nueva York.

Los presidentes de Ecuador, Cuba, Venezuela y Nicaragua aún no han confirmado y el de Honduras ha delegado en su vicepresidenta.

El 68 periodo de sesiones de la Asamblea General inicia hoy presidido por el diplomático de Antigua y Barbuda John William Ashe, pero las reuniones de alto nivel empezarán el día 24 y, como es tradicional, a Brasil le corresponderá dar el primer discurso.

La presidenta Dilma Rousseff se propone reclamar la adopción de normas globales para prohibir todo tipo de espionaje a través de internet, de acuerdo con lo anunciado por sus portavoces.

Brasil ya denunció ante la ONU esas prácticas tras las primeras denuncias de Edward Snowden, pero ha adoptado una posición mucho más dura después de que documentos filtrados por el exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense mostraran que la propia Rousseff fue víctima del espionaje.

Por esa razón, Rousseff incluso ha suspendido la visita de Estado a Washington que tenía prevista para el próximo 23 de octubre.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, se propone aprovechar la Asamblea para impulsar que su país sea elegido miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU en la próxima renovación de esos puestos.

Según dijo el canciller chileno, Alfredo Moreno, la semana pasada, Chile cuenta con el "pleno respaldo" de todos los países de la región, pese a que dos de sus vecinos, Perú y Bolivia, han presentado demandas en su contra ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por sendos conflictos fronterizos.

La Corte de la Haya saldrá a relucir en los discursos del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y del panameño, Ricardo Martinelli, en ambos casos debido a que Nicaragua ha recurrido a ese tribunal para que redefina los límites en el Caribe.

Tanto Santos como Martinelli han denunciado en los últimos días un supuesto "expansionismo" de Nicaragua, al igual que Costa Rica y Jamaica, y los cuatro países van a presentar una carta conjunta de protesta en la ONU.

Tras lograr una importante ampliación de los territorios marítimos caribeños nicaragüenses (entre 75.000 y 90.000 kilómetros cuadrados) en detrimento de Colombia, merced a un fallo dictado por la CIJ en 2012, el Gobierno de Daniel Ortega anunció el lunes una nueva demanda en La Haya con el fin de ampliar su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa.

El presidente Ortega, que aún no confirmó si viajará a Nueva York, ha apuntado que son los que se "adueñaron" de territorios nicaragüenses en el pasado los que hablan de expansionismo y ha dicho que en estos tiempos debe "privar el derecho y no la fuerza".

Además de este tema, Santos va a tocar en la ONU el de una supuesta interferencia de la Corte Penal Internacional (CPI) en la elaboración de las leyes que darán soporte jurídico a los posibles acuerdos de paz que se alcancen con las FARC.

El proceso de paz en Colombia es algo que es el presidente de Uruguay, José Mujica, quiere tratar con Santos cuando coincidan en la ONU, pero todavía no hay confirmación oficial de una reunión bilateral.

El mandatario uruguayo, que fue guerrillero tupamaro, considera que la paz en Colombia "debe ser una preocupación de toda América Latina", e incluso le ha pedido al papa Francisco que la Iglesia haga todo lo que esté a su alcance para que el diálogo que el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) de frutos.

Por su parte, el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, abordará en su discurso las nuevas formas de combatir el tráfico de drogas y la lucha contra la desnutrición que realiza su Gobierno a través del Pacto Hambre Cero que lanzó en febrero del año pasado.

El boliviano Evo Morales también hablara del narcotráfico, pero para quejarse de la actitud "unilateral" de Estados Unidos "para presentar informes que no corresponden a las evaluaciones anuales que el mismo Departamento de Estado de EE.UU. lleva", según la ministra de Comunicación, Amanda Dávila.

El Gobierno boliviano ha acusado a Estados Unidos de desmerecer sus logros en la lucha antinarcóticos, a propósito de un reciente informe de la Casa Blanca que señala que el país andino falló en esa materia al igual que Birmania y Venezuela.

Enrique Peña Nieto, jefe de Estado de México, reiterará ante el foro internacional que su país "continuará cumpliendo con sus obligaciones en materia de derechos humanos" y defendiendo a la ONU "como único foro universal de diálogo y cooperación para el mantenimiento de la paz" y la promoción del desarrollo.

Su colega paraguayo, Horacio Cartes, espera tener reuniones bilaterales con varios "jefes de Estado de la región y de Europa" durante su permanencia en Nueva York.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios