Nueve procesados por participar en el ataque informático del "robo del siglo"

La Audiencia Nacional ha procesado a nueve personas detenidas en España por participar en un ataque informático global que consiguió realizar 34.000 retiradas en efectivo de cajeros por valor de 30 millones de euros en un margen de 13 horas, calificado por los medios estadounidenses como "el robo del siglo".

Madrid, 21 sep.- La Audiencia Nacional ha procesado a nueve personas detenidas en España por participar en un ataque informático global que consiguió realizar 34.000 retiradas en efectivo de cajeros por valor de 30 millones de euros en un margen de 13 horas, calificado por los medios estadounidenses como "el robo del siglo".

El juez Eloy Velasco da el primer paso para juzgar a nueve personas, ocho de ellas rumanas, que participaron en España en este robo perpetrado de forma coordinada en 23 países en la noche del 19 al 20 de febrero de 2013.

Los nueve procesados realizaron entre las diez de la noche y las cinco de la mañana 446 extracciones de dinero de cajeros de la Comunidad de Madrid por un total de 400.000 dólares (310.000 euros).

Participaron así en el ataque global sincronizado por el que la banda, en un intervalo de 13 horas, se llevó 39 millones de dólares (30 millones de euros) de cajeros de países como Alemania, Bélgica, Canadá, Egipto, Emiratos Árabes, Estados Unidos, Estonia, Indonesia, Italia, Japón, México, Pakistán, Reino Unido, Rumanía, Rusia, Sri Lanka o Tailandia.

Según explica el juez en su auto de procesamiento, previo a la apertura de juicio oral contra estas personas, los piratas informáticos de esta banda criminal consiguieron los datos de las tarjetas bancarias mediante una "intrusión" en la compañía estadounidense procesadora de pagos EnStage, ubicada en La India y encargada de gestionar las tarjetas prepago para el Banco de Muscat (Omán).

El ataque de febrero vino precedido por otro similar tres meses antes, en diciembre, cuando se extrajeron 72.500 euros (93.000 dólares) de cajeros gracias también a una brecha de seguridad de la empresa ElectraCard Services, domiciliada también en La India y que trabajaba para el Rakbank de Emiratos Árabes Unidos.

Tras el robo de los 30 millones en febrero, el servicio secreto estadounidense puso en marcha una investigación e identificó en mayo a la célula encargada de realizar las operaciones en Nueva York, formada por ocho individuos, uno de los cuales habría sido asesinado en República Dominicana el 27 de abril, recuerda el juez.

Las autoridades americanas avisaron entonces a las españolas de que un grupo organizado asentado en Madrid había formado parte del ataque a gran escala del mes de febrero, lo que permitió la detención de sus nueve miembros.

El juez, que recuerda que este ataque fue denominado por medios estadounidenses como "el robo del siglo", explica que en España existía "una organización delictiva compuesta por al menos nueve personas que durante el tiempo de la investigación ha actuado de manera concertada con el fin de cometer las defraudaciones, falsificaciones y uso de tarjetas falsificadas detectadas, cometidos generalmente en localidades donde existe gran afluencia de personas".

Velasco asegura que los miembros de la banda tenían contactos con "hackers" que captaban datos de tarjetas bancarias, estadounidenses en su mayoría, y que todos ellos actuaron coordinados esa noche "independientemente de su función, circunstancias y grado de responsabilidad dentro del grupo".

A los procesados, ocho de ellos rumanos y un hispano marroquí que fueron detenidos en Mejorada del Campo y Fuenlabrada, se les consiguió identificar gracias a las imágenes que captaron de ellos las cámaras de seguridad de los cajeros.

Los delincuentes seguían las instrucciones del líder de la banda, un experto informático arrestado en Alemania que era capaz de vulnerar las bases de datos bancarias para inhabilitar las medidas de seguridad y restricciones sobre el uso de tarjetas.

El juez añade que a lo largo de las pesquisas se ha podido constatar el alto nivel de vida de los investigados, así como que "la única actividad que se puede comprobar es la comisión de los hechos delictivos, los cuales les permiten tener medios de vida holgados para su estancia en España".

El magistrado les procesa por pertenencia a organización criminal, falsificación de tarjetas, estafas continuadas y blanqueo de capitales, en distinto grado de participación. A un décimo acusado le procesa por falsedad en documento oficial.

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