Litigio desde abril de 2018

Victoria millonaria de la catalana Fractus en ofensiva de patentes móviles en EEUU

La empresa catalana buscaba hasta 500 millones de dólares de AT&T, Verizon o Sprint por infringir sus patentes de antenas en móviles.

Rubén Bonet, consejero delegado de Fractus.
Rubén Bonet, consejero delegado de Fractus. / L.i.

Fractus, un spin-off de la Universidad Politécnica de Cataluña surgido en los años 90, ha vuelto a cosechar una victoria multimillonaria en EEUU por el uso de su cartera de patentes sobre telefonía móvil única en el mundo. La tecnológica Commscope, que cotiza en el Nasdaq y tiene entre sus accionistas a fondos como Carlyle, ha anunciado un acuerdo extrajudicial con la empresa con sede en Barcelona para poder usar su tecnología para antenas ‘fractales’ que se han erigido en fundamentales en la cobertura de las redes móviles.

La firma de la ‘paz judicial’ se produce tras un proceso que estaba en marcha desde abril de 2018 en Texas (EEUU), pero Commscope, que vale más de 2.000 millones de dólares en bolsa, ha optado por el mal menor y ha anunciado el cese de las hostilidades con Fractus y finalmente ha firmado un acuerdo amistoso por una cantidad no revelada oficialmente.

Fuentes del sector califican de “multimillonario” este acuerdo porque forma parte de una ofensiva en la que la empresa española buscaba hasta 500 millones de dólares en indemnizaciones o licencias por uso de sus patentes, según la cadena local KBTS (ABC) citando fuentes jurídicas. Fuentes de Fractus y Commscope declinaron realizar comentarios y responder a las preguntas de ‘La Información’.

Además de Commscope, Fractus presentó una demanda colectiva que afectaba a las operadoras AT&T, Sprint o Verizon, entre otras, a las que Fractus también reclama dinero por el uso indebido de sus antenas y les acusaba de haberse ahorrado “cientos de millones de dólares” por lo que exigía una compensación. El juicio comenzó el pasado miércoles 9 de octubre en un tribunal de Marshall (Texas), pero ambas partes llegaron a un acuerdo exprés y se lo comunicaron al juez Rodney Gilstrap.

Commscope difundió “la transferencia de tecnología” desde Fractus y que el litigio que mantenían ambas empresas había sido retirado. Estamos entusiasmados con este acuerdo y creemos que CommScope es un socio perfecto para implementar nuestra tecnología patentada en su despliegue mundial de antenas de estaciones base”, señaló en un comunicado de prensa Rubén Bonet, consejero delegado y accionista de la firma española cofundada por Carlos Puente en los años 90.

Los operadores de telecomunicaciones han pagado más de 100 millones de euros en licencias a Fractus desde 2009. El caso más llamativo se produjo en 2011 cuando la tecnológica venció en un tribunal de arbitraje al todopoderoso grupo surcoreano Samsung. La indemnización hace siete años ascendió a unos 40 millones de euros. Grupos como Apple, Blackberry, ZTE o HTC se licenciaron a la patente para usarla.

Fractus se ha convertido en una las joyas del i+D en España en los últimos años y también una de las piezas más deseadas por el capital riesgo. En 2001, los fondos 3i y Apax entraron en su capital y posteriormente fue Nauta Capital el inversor ancla de su accionariado.

La propiedad de la tecnológica está liderada por un vehículo de inversión llamado Fractus Partners LLC con sede en San Mateo, cerca de Silicon Valley en California, que le ha permitido emprender la ofensiva legal en EEUU. Tiene el 22% de las acciones y controla la empresa junto al cofundador Carles Puente, Rubén Bonet y otros accionistas históricos de la empresa como Ángel García y la propia Nauta.

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