Domingo, 16.12.2018 - 22:10 h
Ataque con arma blanca

La Justicia alemana ordena el ingreso en  prisión del agresor del autobús de Lübeck

El sospechoso no se ha pronunciado sobre los cargos que se le imputan ni los motivos que le impulsaron a la agresión.

Efectivos de cuerpos de seguridad trabajan en el lugar donde doce personas resultaron heridas en la ciudad alemana de Lübeck, el 20 de julio del 2018. EFE/Christian Schaffrath
Efectivos de seguridad en el lugar donde doce personas resultaron heridas en la ciudad alemana de Lübeck, el 20 de julio. EFE/Christian Schaffrath

La Justicia alemana emitió este sábado una orden de ingreso en prisión para el hombre de 34 años, de nacionalidad alemana y origen iraní, que ayer atacó a cuchilladas a los pasajeros de un autobús de Lübeck (norte), diez de los cuales resultaron heridos.

Fuentes de la Fiscalía y de la Policía local informaron de esa decisión, después de que el presunto agresor compareciera esta mañana ante el juez de instrucción. Según esas fuentes, el sospechoso no se ha pronunciado sobre los cargos que se le imputan ni los motivos que le impulsaron a la agresión. En medios locales mencionan declaraciones de personas de su entorno para apuntar que el hombre sufre trastornos de personalidad.

Tanto la Policía como la Fiscalía avanzaron ya ayer que no hay indicios que apunten a una radicalización en el agresor ni a un trasfondo terrorista en el ataque, que se produjo ayer sobre las 13:30 horas locales (11:30 GMT).

Cinco hospitalizados

La Fiscalía acusa al atacante, residente en Lübeck, donde adquirió hace años la nacionalidad alemana, de intentar provocar un incendio y de causar lesiones físicas graves a varios pasajeros. Cinco de los diez heridos ingresaron ayer en un hospital, tres de ellos con lesiones graves, explicó la portavoz de la Fiscalía, Ulla Hingst.

El agresor se lanzó con un cuchillo de cocina sobre varios pasajeros del autobús, después de que se advirtiera de la presencia de una substancia sospechosa en su mochila, en la que posteriormente se comprobó que llevaba material acelerador de ignición, aunque no explosivos.

El autobús se dirigía a la vecina localidad de Travemünde, donde este viernes se celebraba una fiesta popular, y en el momento de producirse el ataque viajaban en el vehículo alrededor de setenta pasajeros.

El conductor del vehículo abrió rápidamente las puertas para permitir que el pasaje se pusiera a salvo. El atacante fue reducido por un grupo de personas y poco después quedó detenido, tras personarse una patrulla policial que se encontraba en las inmediaciones.

El tráfico rodado fue restablecido a media tarde en la zona, tras haber quedado cortado durante horas en un amplio radio de seguridad, mientras se investigaba el contenido de la mochila que había quedado abandonada en el autobús.

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