Viernes, 21.09.2018 - 00:53 h
Telediaria

"¿Quién prefieres que se muera?", la sección más irreverente de Broncano

La Resistencia
Humor incómodo

La Resistencia es el late night golfo de Movistar Plus. Tras Buenafuente, llega el equipo de David Broncano para atreverse con el humor sin paliativos. Incluso con secciones tan irreverentes que parecen imposibles en una televisión en abierto de 2018.

La más corrosiva de todas es obra de Jorge Ponce. Se llama ¿Quién prefieres que se muera? y, como su nombre bien indica, el público elige a golpe de aplauso quién prefiere que se muera entre dos personalidades que son descritas a través de un humor inteligentemente ácido. Sabina o Contador, Santiago Segura o El Rubius, Andrés Iniesta o Christian Gálvez son algunos de los nombres que han "sufrido" este 'aplausómetro' de humor negro e icómodo.

En la última entrega de La Resistencia justo antes del parón vacacional de Semana Santa, el espacio de Broncano fue más allá y traspasó el tabú televisivo de la religión con un controvertido gag a tono con estas fechas.

Esta vez, se enfrentó a Barrabás y Jesús de Nazaret que el propio Poncé comparó con el presentador Javier Cárdenas, al "proclamarse hijo de Dios en la Tierra". Y el público se rió a carcajada, y las redes sociales han aplaudido el delirio porque lo han entendido como lo que es. Un sketche que sólo es un sketche pero que demuestra que los límites del humor están simplemente en la complicidad del espectador.

La Resistencia despunta porque se tira a la piscina del humor más canalla. Nunca se queda a medio gas. Porque la mejor televisión es la que no se queda a medias y se atreve a llevar el guion hasta las últimas consecuencias. Eso sí, con un tono que, aunque tense al máximo la cuerda, siempre mantenga al público como aliado. Ahí está la clave. Fuera del contexto del programa hay delirios de la comedia que pueden no ser entendidos, pero dentro del show funcionan con una milimétrica precisión. El público está dentro de la reunión de amigos del show: es compinche, es cómplice, es presunto implicado: se está riendo de sí mismo.

Así, este programa, hasta consigue que se quiten el caparazón de timidez entrevistados que, a priori, da la sensación que no van a dar mucho juego. Pero lo dan. Vamos que si lo dan. Aunque, nada más empezar la entrevista, el presentador les pregunte cuánto dinero tienen ahorrado. Algunos (pocos, como Resines) hasta contestan. No pasa nada, es Broncano: contagia que disfruta lo que hace y, con su ingenua media risa, ha implicado al espectador hasta las trancas (y barrancas) de su corrosión. Por bruta que sea.

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