Diez años de Merkel, las cuatro caras de la mujer más poderosa del mundo

  • La revista Time ha nombrado a la canciller Alemana,Angela Merkel,como el personaje del año 2015. Bajo la leyenda de"la canciller del mundo libre"

  • Angela Merkel, 61 años, nació en Hamburgo cuando todavía era parte de la República Democrática Alemana. Militó en la Juventud Libre Alemana (comunista).
Las caras de Merkel

La revista Time ha nombrado a la canciller Alemana,Angela Merkel, como el personaje del año 2015. Bajo la leyenda de"la canciller del mundo libre", la publicación ha destacado el rol que jugó este año Merkel en los temas que más han impactado al mundo este añoa Europa, comoel conflicto en Ucrania, la deuda griega yla crisis de refugiados que ha afectado a todo el continente pero especialmente a Alemania,principal destino de los que huyen de sus países.Angela Merkel ist TIME Person des Jahres 2015 https://t.co/XuaORv7Kxkpic.twitter.com/7hhXwIPsfE— TIME.com (@TIME) diciembre 9, 2015

Angela Merkel, 61 años, nació en Hamburgo cuando todavía era parte de la República Democrática Alemana. Militó en la Juventud Libre Alemana (comunista) y tras escalar en la Unión Democrática Cristina (CDU), consiguió recuperar el poder conservador para los alemanes en 2005 y continúa en nuestros días. A lo largo de estos diez años, hemos visto distintas caras de una misma persona.La Merkel cotidiana

La persona del año, según The Time, la mujer más poderosa del mundo, según Forbes, y la más influyente de Europa, paraThe Economist, se llama Dorothea Kasner. El apellido Merkel lo adoptó de su primer matrimonio en 1974 con el físico Ulrich Merkel, de quien se divorció en 1982. En 1998 contrajo nupcias con su segundo y actual esposo Joachim Sauer, catedrático de química en Berlín. El diario alemán Süddeutsche Zeitung reveló que tras su primer divorcio, Merkel vivió como 'okupa' en un piso abandonado de la calle Marienstrasse, en Berlín, a cinco minutos de lo que hoy es el barrio gubernamental. Pero sin duda, una de las imágenes más cotidianas de la vida de la canciller fue la que protagonizó en marzo de 2012 cuando fue 'pillada' haciendo la compra. De su vida privada, sabemos que prepara el desayuno todos los días a su marido y según recoge el ejemplar La Madrina, le gusta cocinar sopa de patata y ganso con ciruelas pasas. Disfruta con la ópera de Richard Wagner, y en su juventud, trabajó de camarera.La Merkel de hierro

Desde su puesto como canciller alemana, Merkel se empeñó en fortalecer política y económicamente su país dentro de Europa, una decisión que le sirvió para que Alemania liderase las políticas de austeridad en el marco europeo en la crisis financiera. Entre los momentos claves que escenificaron ese liderazgo y autoridad de Merkel recordamos la visita oficial realizada por François Hollande a Alemania poco después de su llegada al Eliseo. Quizás, la falta de experiencia de Hollande permitió a la canciller que actuar con mucha autoridad y con gestos que le sirvieron para mostrar que ella es la que manda en el continente europeo. Además, pese a las presiones, no dudó en exigir a Francia, como al resto de socios, la reducción del déficit.La Merkel que planta cara a Putin

Angela Merkel y Vladimir Putin son líderes de dos de los países más poderosos del mundo.Ambos nacieron en países comunistas, ambos vieron sus carreras transformadas por el colapso de sus países y ambos hablan alemán y ruso. Sin embargo, son muy distintos. Mientras, que Putin recorre las aguas en su submarino, Merkel es aficionada a los largos paseos, tal y como vimos con el presidente Rajoy en Galicia a finales de este verano. Ambos se respetan, pese a la posición firme de Merkel respecto a las sanciones económicas a Rusia por su ofensiva en Crimea. En realidad son más enemigos que colegas, pero con el respeto que diferencia a las sólidas relaciones.La Merkel más humana

Merkel se ha vuelto a echar la gestión de una crisis europea sobre los hombros. En esta ocasión la de refugiados. Como ya hiciera durante la crisis económica, la canciller está liderando la respuesta europea. Sin embargo, la apertura de las fronteras está mermando su popularidad en Alemania, al tiempo que está le está creando fisuras con sus socioes europeos.

La crisis de los refugiados es también la crisis de Europa. Si la integración y solidaridad hubo un día que eran incuestionable, ahora, las decisiones de varios países de levantar vallas ponen en dicho el tratado de Schengen.

La reacción de Merkel abrió los ojos a Europa y es la figura que con más empeño está evitando que el continente se rompa.Como explica The Economist, tras diez años liderando Alemania, Merkel no piensa aún en retirarse. Pese a un década en el poder no se ha convertido en una figura autoritaria ni en una marioneta de otro, al contrario, ella y solo ella, es capaz de ver las fuerzas destructivas que amenazan a Europa.

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