Miércoles, 12.12.2018 - 18:18 h
Corrupción en la sociedad de autores

La UDEF apunta a una jefa de Atresmedia como el enlace entre La Rueda y la SGAE

La directiva confesó que usó la empresa de Hevia para llegar a la dirección del organismo. La firma del gaitero, indagada en la AN, lo logró en enero

La SGAE cesa a su secretario general por un "posible conflicto de intereses"
El palacio Longoria, sede de la Sociedad General de Autores y Editores, en Madrid.

Organización criminal, estafa y corrupción en los negocios. Son los tres delitos que la UDEF imputa a Nuria Rodríguez Fernández, la directiva de Atresmedia detenida el pasado 20 de junio por su implicación en el caso de La Rueda. Rodríguez, la encargada de las contrataciones de música del grupo mediático es, según los agentes, “la persona que dirige la actuación” de los principales miembros del grupo de socios de la SGAE que se dedicaba a retocar obras musicales de dominio público para registrarlas a su nombre y emitirlas en televisiones por la noche generándoles ingresos de unos 20 millones al año.

El informe policial enviado por la UDEF al juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso, Ismael Moreno, relata que la responsable de Atresmedia es la persona que, junto a los autores corruptos, trata de perpetuar el sistema. El objetivo de su actuación es incrementar “por todos los medios” los porcentajes de “retorno” que obtenían las cadenas de televisión del grupo (Antena 3, La Sexta, Neox, Nova, Atreseries y Mega) con las que los socios de la organización corrupta se repartían los derechos de autor en una práctica en la que todos -autores corruptos y televisiones- ganaban.

Rodríguez, según los agentes, tuvo hasta 2016 un cargo en Eagle Records, la empresa de uno de los supuestos cabecillas de la trama, el pianista Manuel Carrasco Tubio, puesto en libertad bajo fianza de 100.000 euros por el juez. La responsable del conglomerado dirigido por Silvio González habría actuado para favorecer sus intereses y las de otros miembros del sistema corrupto que funcionaba en el seno de la sociedad de autores y que, además de incrementar exponencialmente los ingresos de sus integrantes hacía crecer su poder político en el seno de la organización.

La supuesta dirigente de este sistema corrupto también tuvo un cargo de administradora en la compañía Busindre Producciones SL, del gaitero asturiano Hevia. La propia Rodríguez reconoció en su declaración policial que se vinculó con esa sociedad para poder presentarse a las elecciones a la junta directiva de la SGAE.

Buscó una sociedad para poder presentarse

“Como los estatutos de la SGAE no permiten que el personal vinculado a una editorial de una cadena de televisión pueda presentarse a elecciones en la sociedad, para ello y para desvincularse del grupo Atresmedia, se buscó una sociedad que cumpliera los requisitos para poder presentarse a ese cargo de la junta directiva, esta empresa se llama Busindre Producciones”, aseguran los agentes que les dijo Rodríguez durante su interrogatorio como detenida, según el acta de su declaración.

Busindre, con el apoyo el presidente de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, consiguió el pasado enero entrar en ese órgano directivo de la sociedad. La empresa de Hevia, en la que Rodríguez ya no figura como administradora, llegó a tener intervenidas por el juez Ismael Moreno sus cuentas al estallar el caso de La Rueda, en junio de 2017.

El papel de la directiva de Atresmedia, entre otros mandos de otras cadenas, según los agentes, era fundamental. “Los responsables de las cadenas televisivas emiten los repertorios de los investigados [es decir, de La Rueda] porque obtienen igualmente un beneficio económico para la cadena como consecuencia de la emisión, al haberse convertido en titulares de derechos de autor sobre las obras emitidas en virtud de contratos firmados con los investigados”, recuerdan los agentes.

Dirigía el voto de los investigados

“Se trata de un referente en el ámbito de las televisiones, acudiendo a ella para pedirle consejo los otros investigados sobre como posicionarse de cara a la SGAE respecto a franjas horarias de emisión, adopción de acuerdos y dirección de voto en el seno de la sociedad, todo ello con la finalidad de que el sistema perdure e incluso les sea más ventajoso”, dice la UDEF en su informe.

El documento policial recoge además los seguimientos que le hicieron los agentes y que sitúan en distintos momentos con los principales integrantes de la trama, lo que para el grupo policial representa un claro indicio del delito de organización criminal. Rodríguez, además, tuvo el teléfono pinchado, lo que reveló sus maniobras para garantizar que su empresa se hacía con los máximos ingresos gracias al sistema de La Rueda.

En una de las llamadas grabadas, una de sus colaboradoras le informa de que el catálogo que se está emitiendo en Antena 3 no les está reportando beneficios. Su reacción al aviso es muy gráfica: “¡Por favor, por favor, no me digas que le estoy dando pasta a otro!”.

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