Martes, 13.11.2018 - 22:19 h
Informe de Deloitte

El negocio de la caza en España: 187.000 empleos y 6.475 millones de euros al año

La actividad cinegética en España generó 614 millones de euros de retornos fiscales para las arcas públicas, según el estudio.

Cazadores

La caza generó en el año 2016 un total de 6.475 millones de euros y mantuvo 186.758 puestos de trabajo en España, el equivalente al 1 por ciento de la población activa, según se desprende del informe 'Impacto Económico y Social de la Caza en España', elaborado por Deloitte para la Fundación Artemisan.

El gasto directo de la caza superó los 5.470 millones de euros y los 6.475 millones generados de su actividad representan el 0,3% del Producto Interior Bruto español, lo que, según el estudio, equivale a las ventas netas del vino; al 13% del sector agrícola, ganadero y pesquero; al 4% del sector de la construcción; o al 9% del sector financiero.

La actividad cinegética en España generó 614 millones de euros de retornos fiscales para las arcas públicas, de los que el 33% fueron aportados directamente en concepto de tasas e impuestos por cazadores, rehaleros y gestores de terrenos cinegéticos. Esto supone que por cada euro de gasto en caza se generaron 1,18 euros de contribución al PIB nacional.

De los casi 187.000 puestos anuales que mantiene la caza, 45.497 fueron empleos directos generados por cotos y organizadores profesionales de caza; y 141.261 fueron empleos mantenidos gracias al gasto en caza.

El estudio destaca que siete de cada diez contratos se realizaron a personas con nivel de estudios primarios, lo que pone de manifiesto la "importancia" de la caza en la integración laboral de perfiles con un encaje "complejo" en el mercado laboral.

Durante la presentación del informe, que ha tenido lugar este jueves 19 de abril en la sede del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, la directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal, Esperanza Orellana, ha afirmado que hay "datos contundentes" que avalan la importancia de la actividad cinegética desde un punto de vista socioeconómico.

En la misma línea, ha señalado que la caza tiene que ser entendida como un "medio de conservación", que ayuda de manera "muy significativa" al despoblamiento y abandono del medio rural. Así, Orellana ha asegurado que la caza ejerce un "efecto positivo" en el arraigo poblacional, ya que, en su opinión, muchos cazadores siguen ligados a su lugar de origen por esta actividad.

Casi 300 millones, a conservación

Según el estudio, la actividad cinegética destina conjuntamente 233 millones de euros en repoblaciones y otras inversiones de conservación medioambiental y 54 millones de euros al mantenimiento de accesos, pantanos, podas, mejora del monte, cortafuegos y cortederos, entre otros.

Asimismo, la directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal ha indicado que la reciente creación de las mesas sectoriales en el ámbito de la caza y la pesca va a permitir "trabajar todos juntos". "Tiene que servir de cauce de representación de todos los actores implicados en ambas actividades. El resultado del primer contacto ha sido positivo", ha precisado.

El estudio refleja que el perfil medio del cazador español es un hombre asalariado, de más de 46 años, con estudios universitarios y que gasta una media anual de 9.694 euros en la actividad. El cazador español practica tanto caza mayor como menor, mayoritariamente en cotos privados de caza, y sus principales destinos para su práctica son las comunidades de Castilla-La Mancha (86%), Castilla y León (35%), Andalucía (34%) y Extremadura (33%).

Asimismo, el informe apunta que el 87% del territorio español está declarado como de aprovechamiento cinegético, lo que suponen 43,8 millones de hectáreas distribuidas en 32.817 cotos.

El 19% del terreno cinegético nacional se concentra en Castilla y León, que es la comunidad autónoma con mayor extensión, seguida por Castilla-La Mancha y Andalucía, con un 16% cada una. Del total de terrenos cinegéticos, el 82,6% son cotos privados, el 7% cotos deportivos y el l0% el resto de tipologías.

Respecto a la seguridad vial, la caza evita la sobrepoblación de especies como los jabalíes y los corzos, que son los responsables del 54% de los accidentes en carreteras ocasionados por fauna silvestre. En cuanto a siniestros agrícolas, según datos de 2016 recogidos en el informe, el 12% de los 147.432 siniestros agrícolas fueron causados por fauna silvestre, en su mayoría por especies cinegéticas.

Por otro lado, el estudio destaca que la caza es la tercera categoría con mayor número de personas federadas en España, con más de 300.000 federados, por detrás del fútbol y del baloncesto.

Durante su intervención, el presidente de la Fundación Artemisan, José Luis López Schümer, ha criticado los insultos que reciben las personas que se dedican a la caza en las redes sociales.

"No es tolerable que una persona que practica la caza, que es una actividad legítima, le llamen de todo. Los cazadores muchas veces nos sentimos atacados por una sociedad urbana que no nos conoce bien", ha lamentado López Schümer, al tiempo que ha subrayado que los cazadores no son el problema del campo español, sino "una parte de la solución".

Además, el presidente de la Fundación Artemisan ha hecho hincapié en que el cazador furtivo es una "lacra grave" para el campo español. "Los furtivos no son cazadores como nosotros. Si se está cometiendo un delito tenemos que perseguirlo", ha concretado.

En este sentido, la directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal ha lamentado que el furtivismo haya tenido un incremento "notable" en los últimos años, derivado, a su juicio, del abandono del medio rural.

"El abandono del medio rural tiene que ver con el incremento del furtivismo, el medio rural es tan enorme que es muy difícil tener un agente en cada esquina. Estamos poniendo en marcha una herramienta de registro de infractores a nivel nacional en relación a la actividad cinegética", ha anunciado Orellana.

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