La temporalidad y la precariedad, persisten

El empleo solo crece entre los jóvenes y la generación del baby boom, con ayudas

Con un crecimiento cercano al 3% se destruye empleo fijo, la industria no despega y solo repuntan  autónomos, menores de 25 y a partir de los 45.

Datos Paro de marzo 2018

Una EPA que da señales de alerta. Si creciendo a ritmos cercanos al 3%, España aumenta el paro 29.400 personas y destruye 155.000 empleos en el sector privado con la Semana Santa de por medio solo compensados con los 31.000 creados en el sector público algo ocurre. El mercado laboral se desacelera, estar en una empresa de forma fija durante años es una quimera, pero la flexibilidad laboral esconde un empleo autónomo escasamente vigilado y trabajos por horas o por labor específica.

Los datos demuestran que gran parte del empleo que se crea es bonificado, barato y precarioEl grueso entre 35 y 39 años es el foco de destrucción (–58.100), que suelen corresponder a empleos fijos y bien remunerados: 133.100 empleos fijos menos. Por edad, se observan incrementos de empleo este trimestre en los grupos de 40 a 44 años, de 45 a 49 años y de 55 y más, siendo el de 45 a 49 años el que refleja un mayor aumento (18.600 ocupados más), es decir la generación del baby boom. En cambio, por debajo de los 40 años la tónica general es de bajada de ocupación. Otra cosa son los jóvenes. Se observa un descenso del paro este trimestre entre los menores de 25 años (35.600 parados menos entre los de 20 a 24 años y 7.300 menos entre los de 16 a 19 años).

Hablamos de una subida del desempleo del primer trimestre que es la más elevada para este periodo desde el año 2013, cuando el desempleo subió en más de 257.200 personas. No, no es para sacar pecho. Y menos con el viento, por ahora, a favor. ¿Qué pasará cuando el ritmo de crecimiento se deteriore si no se ponen bases sólidas en plena expansión?

"Estamos en un momento perverso. Los datos son malos y escasamente razonables. La calidad del empleo está bajo mínimos. El problema es profundo. Estamos en plena irrupción de Amazon, Uber, Cabify... Hablamos de un sistema en el que el trabajador se vende ya por horas (Amazon paga 0,90 euros por entrega efectiva, una miseria), en un mercado laboral inestable que ha cambiado de forma radical. Aumentan los autónomos (ATA certifica que ha habido 5.600 más en el primer trimestre), que se animan a entrar en el mercado laboral pagando 50 euros de tarifa plana. Y los contratos que se hacen bordean la legalidad", destaca Carlos Martínez, presidente de IMF Business School.

No es de la misma opinión Almudena Semur, Secretaria General del Instituto de Estudios Económicos(IEE) que cree que no hay que dramatizar estos datos y los achaca a la estacionalidad. "Se va a seguir creando empleo y se va a seguir creciendo. Es cierto que la Semana Santa no ha compensado pero esta leve desaceleración era esperada". Destaca Semur el hecho de que el número de asalariados con contrato indefinido se ha incrementado en 278.500 trabajadores en los últimos doce meses y la temporalidad se sitúa en el 26,11%, 60 centésimas menos que en el trimestre previo. Semur pone el foco en la necesidad de "fortalecer el triángulo entre empresas, sistema educativo y empleo, porque sigue habiendo escasez de competencia". Y llama a despolitizar los datos y seguir el ejemplo de las políticas del País Vasco.

No es de la misma opinión Lola Santillana, secretaria de empleo y cualificación profesional de CCOO. "Se confirma que la creación de empleo que estamos teniendo en los últimos tiempos es extremadamente frágil. Vivimos de nuevo de los repuntes coyunturales de los servicios y de la construcción. Y aumentan los autónomos dependientes donde hay que mirar los falsos autónomos. Hacen falta más inspectores de trabajo. Hay que bajar la temporalidad, pero no hay una apuesta política para hacerlo. Falta una apuesta por la inversión, un avance en nuevas tecnologías e industria. La patronal aumenta beneficios, pero no los reinvierte en salarios o políticas de recursos humanos", destacan desde CCOO.

Es el sector del automóvil un mundo al que mirar, destaca Martínez. "Ahí bonificaciones, ayudas y competitividad han demostrado que se puede hacer otra cosa. Los datos de destrucción de empleo en industria dan que pensar. Es cierto que legislar en exceso puede frenar la contratación, pero hay que hacer algo, porque si con crecimiento tenemos estos datos, una nueva recesión nos va a volver a colocar a la cabeza del paro", destaca.

¿Logrará Rajoy esos 500.000 empleos prometidos? No lo descarta Martínez, que prevé "un nuevo récord en el turismo aunque a finales de agosto volvamos a destruir empleo como siempre", pero la clave es el tipo de empleo que se va a crear. "Ningún gobierno es capaz de poner las bases y controlar la temporalidad, ni apuesta por un cambio en el modelo productivo que daría resultados a largo plazo", destaca Santillana, que pone el dedo en la llaga en la falta de colaboración público-privada en las agencias de colocación.

Mari Carmen Barrera, secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT considera que los datos demuestran "que sin políticas efectivas de empleo hay un sector de la población que no va a encontrar trabajo por sí mismo si no recibe formación". Sobre el cambio del mercado laboral, Barrera reconoce que "estas nuevas grandes multinacionales aprovechan los resquicios legales de un mercado muy desregulizado y desarrollan más la precariedad. No hablamos de flexibilidad sino de trabajos a llamada que rompen la conciliación e impiden ya el desarrollo personal, por no hablar de los contratos temporales en las que las horas que se trabajan corresponden a un empleo fijo. Sale más rentable para multa que cumplir la ley".

 ¿Cuál es la solución? Complicado, pero es "vital aumenta la inversión, tener planes industriales, apostar por I+D+i, pero no lo parece. El Gobierno está satisfecho con el mercado productivo de hoy basado en los servicios y la construcción. Y las empresas, con beneficios no apuestan ni por la formación ni por el futuro, no hay reinversión, no es la cultura española".

Desde la CEOE, por su parte, y tal y como destacan en un comunicado, la EPA demuestra que se necesita un marco de estabilidad social, política e institucional, que permita consolidar las decisiones de inversión y vuelven a pedir medidas de flexibilidad, moderar las cargas administrativas y el incremento de los costes laborales. Reconocen no obstante que el ritmo de creación de empleo en términos interanuales se queda en un ritmo anual del 2,36% y que la tasa de paro sube dos décimas hasta el 16,74%, si bien, matizan, es la más baja en un primer trimestre desde 2008. También valoran las mejoras interanuales en cuanto a los contratos indefinidos y el dinamismo en el sector de la construcción.

Desde el Gobierno se pone el foco en que el paro en el último año se ha reducido en 460.000 personas y se comparan los datos del paro del primer trimestre del 16,74%, con los de 2013 (más de 10 puntos por debajo ahora) destacando que está en niveles inferiores a los de 2009. Se confía en alcanzar los 20 millones de ocupados en 2020, pese a que se reconoce que la bajada de empleo a tiempo completo.

Es la realidad de un mercado laboral en evolución que ha roto las relaciones laborales de antaño. La EPA demuestra que se necesitan reformas, ideas, políticas y acuerdos sociales.

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