Miércoles, 20.02.2019 - 19:32 h
Los jubilados son el principal caladero de votos del PP

Rajoy prepara una ofensiva en economía y pensiones para frenar el ascenso de Cs

El PP pide calma a sus filas y prepara una batería de medidas para recuperar la iniciativa. Moncloa quiere acelerar la reforma de las pensiones.

Fotografía de Mariano Rajoy, presidente del Gobierno
Rajoy apuesta por su base de votantes pensionistas.

Rajoy va a mover ficha. El presidente del Gobierno es consciente de que el PP se encuentra en estado de ebullición motivado por el pésimo resultado de los populares en las elecciones catalanas, que contrasta con el éxito de Ciudadanos, y la pujanza del partido de Albert Rivera en las últimas encuestas: la de El País del viernes y la que publica ABC este lunes, unos sondeos que confirmar que el PP está en caída libre. Moncloa y Génova diseñan una estrategia conjunta para recuperar la iniciativa en los próximos meses, aunque son conscientes de que todavía queda casi un año y medio para las municipales y autonómicas de 2019. El marianismo ha pedido a los suyos que se mantenga la calma y que no se extrapolen los resultados del 21-D al resto de España porque se trata de una partida totalmente diferente.

Lo decía Jorge Moragas el día que se marchó de La Moncloa el pasado mes de diciembre: el ya exjefe de gabinete de Rajoy explicó que el votante catalán es muy diferente al del resto de España. Por eso ya pidió que no se debía temer por una debacle del PP en todo el país en beneficio de un ascenso fulgurante de Ciudadanos. Eso es precisamente lo que Rajoy ha transmitido a su equipo de colaboradores. Pero aún así el presidente quiere arrancar el año con novedades, de ahí que este lunes tenga previsto el anuncio de una serie de iniciativas a nivel político. Lo comunicará en la junta directiva nacional del PP–el máximo órgano entre congresos– que se celebrará en Génova. Allí acudirán casi medio millar de cargos populares a los que se les transmitirá la necesidad de celebrar actos a nivel local para mantener unido y cohesionado el partido.

Uno de los aspectos en los que quiere insistir el PP de Rajoy para recuperar la iniciativa es en el de las pensiones, un problema que según el CIS preocupa únicamente al 5% de los españoles pero que en el PP consideran que es de una importancia mayor. Los populares buscan presentarse como garantes de un sistema que necesita renovarse sí o sí para garantizar su sostenibilidad, de ahí que vayan a impulsar el pacto de Estado para actualizarlo. Para ello, al igual que para renovar la financiación autonómica o alcanzar un acuerdo global en Educación, necesitan tanto al PSOE como a Cs, pero creen que impulsar este proyecto desde sus filas les hará recuperar la iniciativa. 

En el Gobierno están pensando, incluso, en tener algún gesto con los pensionistas en este 2018, año preelectoral y en el que el PP se juega el mantener buena parte de importantes autonomías y conservar capitales de provincia que estuvo a punto de perder en las últimas municipales. Fuentes gubernamentales aseguran que una de las medidas que se está manejando pasa por implementar en los Presupuestos Generales de 2018 una subida en las pensiones superior al 0,25%. En el PSOE, por su parte, Sánchez no entiende por qué los jubilados siguen votando a los populares.

En el PP son conscientes, además, dónde se encuentra su principal caladero de votos: los mayores de 65, franja de edad en la que arrasan. Los pensionistas, por tanto, son el principal objetivo electoral de Rajoy en este momento. Basta echar un vistazo al último barómetro del CIS para comprender mejor esta estrategia: Ciudadanos ya se ha convertido en un partido competitivo para el PP en todas las edades. De hecho, gana a sus rivales populares hasta los 54 años cuando solo tres meses antes, en el CIS de julio, sólo lo hacía entre los 25 y 34 años. 

PP y Cs, una lucha que viene de lejos

El último CIS era contundente sobre el trasvase de votos del PP hacia Ciudadanos. En concreto, el 75,8% de los españoles que votaron a Albert Rivera el 26-J lo volverían a hacer por la papeleta naranja y, además, el 10,4% de los que eligieron a Rajoy optarían ahora por Ciudadanos, unos 800.000 votos. La fuga, por tanto, es real, pero en el PP también hablan del efecto 'honeymoon' (luna de miel): Cs es el partido de moda y muchos dicen ahora que les votarían. Otra cosa, matizan, es hacerlo el día de las elecciones.

Para conocer algunos detalles de la lucha entre PP y Cs hay que remontarse a las elecciones generales de 2015 y a la repetición de 2016. Fueron meses en los que Albert Rivera pasó de ser llamado "naranjito" a "señor Rivera". En Génova recuerdan que por aquel entonces la formación naranja también iba a arrebatar millones de votos al PP, según las encuestas, pero Rajoy supo movilizar al partido, mantenerlo cohesionado y conseguir mejorar sus resultados entre ambas citas con las urnas. Cs perdió por el camino ocho diputados y casi 400.000 votos.

La apelación a los jubilados ha sido, además, una constante en las últimas campañas del PP. En 2015 Génova lanzó un spot en el que apelaba a la "experiencia" de los mayores de 65 años:

Antes, en 2011, el vídeo se tituló "Abuelo" y en él se destacaba cómo un pensionista decía: "A mis 78 años, no quiero despedirme de los míos si esto no se arregla". En él se veía a una persona mayor que era capaz de todo por los que más quiere. Incluso escribía un email a Mariano Rajoy. Era un "pequeño gesto para que las cosas mejoren". Como un voto al Partido Popular, concluían en Génova:

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