Martes, 17.09.2019 - 13:14 h
Lo explican los expertos de 'Finect'

La verdad del control de Hacienda sobre los regalos de bodas: ¿hay que tributar?

Los novios han de conocer la normativa de tributación para no llevarse un susto con la Agencia Tributaria.

Fotografía de una pareja de novios en una boda.
Bodas e impuestos van de la mano. / Imagen de Tú Anh en Pixabay.

Las bodas pueden llegar a convertirse en un dolor de cabeza para los novios si no conservan las facturas de la misma durante los cuatro ejercicios fiscales posteriores al enlace. Y es que Hacienda puede llamar a la puerta de la pareja en ese periodo para reclamar todos los detalles de productos y servicios contratados en busca de fraude fiscal.

Esta situación se vivió de forma literal en mayo en Asturias, donde varias parejas recibieron la visita en sus casas de representantes de la Agencia Tributaria pudiendo cuentas de la celebraciones que habían sucedido un año antes. En estos caso, los novios no tienen nada que temer si todos los servicios fueron contratados de forma legal y conservan las facturas. De hecho, el foco del fisco se centra en inspeccionar a los proveedores para comprobar que todo se hizo conforme a la ley. Por ello, se recomienda a los novios guardar todas las facturas del banquete, fotógrafo, videógrafo, transporte de invitados, grupos de música, servicios de decoración… para que no se convierta en una pesadilla intentar recuperarlas. 

¿Y qué pasa con los regalos? “Le quiero regalar 15.000 euros a mi hijo como regalo de boda. ¿Tiene implicación fiscal?”, la respuesta a esta pregunta formulada por un usuario de la web ‘Finect’ es afirmativa. Esta cuantía se estipula en la ley como una donación y se tendrá que tributar por ella en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Sin embargo, la tributación varía en función de la condición de la persona que hace el regalo y la cifra.

Como explica el experto de ‘Finect’ Jose Trecet, “bodas e impuestos van más de la mano de lo que piensas”. Hacienda quiere su parte del pastel y esa es precisamente los regalos. Cualquier regalo, ya sea en forma de dinero o de producto, es una donación desde el punto de vista estricto de la ley. Por ello, ese dinero se deberá tributar en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que depende de cada comunidad autónoma y que bonifica las donaciones entre familiares de primer grado, segundo y tercer grado, pero no las bonifica si provienen de amigos o amigos de los padres.

De este modo, se ha de consultar la normativa del Impuesto de Sucesiones y Donaciones de la comunidad para determinar qué tipo de familiares entran dentro de las bonificaciones y, sobre todo, tener muy claro que todos los regalos de aquellas personas que no formen parte de esos estándares de parentesco son susceptibles de ser investigados por Hacienda.

¿Existe una cantidad mínima? Con la ley en la mano hasta 150 euros de regalos deberían ser tributados por los novios, pero que no cunda el pánico: Hacienda no analizará transacciones tan bajas. La Agencia Tributaria analizará regalos de cantidades astronómicas como el de los 15.000 euros citado anteriormente o cifras de miles de euros proporcionadas por amigos. Por ejemplo, si los novios reciben 5.000 euros de una amiga de la familia, en ese caso no existe bonificación ni mínimo exento, por lo que la cantidad se deberá tributar y pagar bastante al fisco.

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