Siete factores responsables de la brecha salarial entre hombres y mujeres

Las mujeres optan por trabajos a tiempo parcial, menores sueldos y dejan de lado, en muchos casos, su desarrollo profesional.

Los trabajadores asturianos realizan una jornada laboral más corta que la media nacional
Los trabajadores asturianos realizan una jornada laboral más corta que la media nacional

Las mujeres tienen que trabajar 80 días más para lograr un salario igual al de los hombres. La brecha salarial entre mujeres y hombres es del 23%, lo que supone que el salario medio anual de las mujeres es de 19.502 euros, el de los hombres es de 25.001 euros.

Diversos factores son responsables de esta situación, que provoca una clara discriminación laboral: por igual trabajo no se obtiene el mismo sueldo. Según recoge un informe elaborado por una veintena de expertos, investigadores y profesores de la Universidad CEU San Pablo, la Comisión Justicia de la Unión Europea ha detectado al menos siete circunstancias que explican la existencia de diferencias salariales entre mujeres y hombres.

Discriminación en el lugar de trabajo
Según apunta la economista Paz Ulloa Unanue, encargada del capítulo relativo a dimensión y las causas de la brecha salarial en España, la discriminación en el lugar de trabajo se origina por una discriminación directa basada en un trato menos favorable a las mujeres con respecto a los hombres. Esta discriminación, dice, está prohibida por la legislación de la Unión Europea.

Diferenciación de empleos y sectores para mujeres y hombres
Señala que hay ámbitos y sectores, como el sanitario y el educativo, que están fundamentalmente feminizados, que son precisamente en los que tienen salarios más bajos. Además, las mujeres siguen siendo las principales responsables del trabajo no remunerado del hogar y del cuidado de personas dependientes. Estas circunstancias hacen que las mujeres opten por empleos a tiempo parcial y por trabajos mal remunerados.

Prácticas laborales y sistemas salariales
Existen prácticas que no se aplican de igual forma a mujeres y hombres en ámbitos como la formación o el desarrollo profesional. Las mujeres a menudo se ven afectadas por rebajas en los complementos del sueldo con respecto a los hombres, que se ven beneficiados en complementos relativos a rendimiento o en pagas extra.

Infravaloración del trabajo femenino y las capacidades
Los empleos en los que hay mayor presencia femenina, los salarios suelen ser más bajos. Por contra, los trabajos que requieren mayor fuerza física, con mayor presencia de hombres, están mejor pagados.

Mientras, las capacidades consideradas tradicionalmente femeninas están infravaloradas "porque se considera que reflejan características y no capacidades y competencias adquiridas". Esta actitud puede determinar los salarios.

Escasa presencia en puestos de liderazgo
Las mujeres se encuentra infrarrepresentadas en las escalas laborales más altas. Sólo un 16% de mujeres están presentes en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35% y apenas un 12% en la cúpula de las mil mayores empresas.

Las tradiciones y roles de género
Estos aspectos pueden influir en decisiones sobre el trabajo que puede -o no- desempeñar un hombre o una mujer.

Conciliación de la vida laboral y familiar
La familia fuerza a muchas mujeres a trabajar menos horas y por consiguiente recibir un sueldo menor. El tiempo parcial es la primera opción para hacer compatible familia y trabajo, pero implica un freno a su desarrollo profesional.

Las mujeres sacrifican sus carreras profesionales por la familia, pero pocos hombres lo hacen a la vista de los pocos que se acogen a la baja parenta o trabajan a tiempo parcial.

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