Martes, 23.07.2019 - 15:12 h
Tras fallar la opción de Enel

El Gobierno colombiano tienta al socio chino de EDP para endosarle Electricaribe

La empresa caribeña, expropiada a Naturgy hace dos años, acumula pérdidas de 1.200 millones de dólares por fraude de morosidad.

Electricaribe fue expropiada a Naturgy hace dos años
Electricaribe fue expropiada a Naturgy por el Gobienro colombiano hace dos años. /EFE

El Gobierno de Iván Duque ha encontrado un último clavo ardiendo al que agarrarse para vender la empresa colombiana Electrificadora del Caribe (Electricaribe), que en su día fue controlada por Unión Fenosa y más tarde por su heredera Gas Natural, la actual Naturgy. La distribuidora eléctrica fue expropiada a la empresa que ahora preside Francisco Reynés en marzo de 2017 previa intervención en noviembre de 2016. La solución pasa ahora por llegar a un acuerdo con Energías de Portugal (EDP), aprovechando el foco de interés que China Three Gorges, con un 23% de la compañía lusa, tiene en el mercado latinoamericano como ocurre con todos los grandes gigantes asiáticos con claros proyectos de expansión.

La Superitendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, el organismo de control que actúa como agente interventor de Electricaribe, ha sufrido un serio traspié después de que Enel diera marcha atrás en su pretendida idea de compra. La empresa estatal italiana, dueña de la española Endesa, había sido la única interesada en el proceso formal de privatización emprendido por el Gobierno colombiano, pero el proyecto se frustró cuando Enel hizo público a principios de mayo las desavenencias con su socio local GEB (Grupo de Energía de Bogotá). La espantada italiana ha dejado al Gobierno colombiano descompuesto y sin una novia a la que endosar su deficitaria empresa eléctrica, más conocida en España por el conflicto protagonizado por la antigua Gas Natural de Isidro Fainé.

El actual presidente de la Fundación La Caixa consiguió soltar el lastre de Electricaribe nada más llegar a la presidencia de la actual Naturgy tras un acuerdo con la Administración colombiana que entonces encabezaba el expresidente Juan Manuel Santos. En virtud de este pacto, las autoridades colombianas tomaron la gestión inmediata de la empresa mientras sus dueños españoles mantenían la propiedad y hacían valer sus derechos en los tribunales de arbitraje internacional donde a día de hoy se mantiene latente el contencioso. La resolución del mismo no influye para nada en el proceso de venta de Electricaribe que, desde el primer momento tras la intervención, es responsabilidad única y directa del Gobierno de Colombia.

Las tribulaciones de la actual Naturgy con su antigua filial colombiana ponen de relieve la dificultad de encontrar compradores que quieran hacerse cargo de Electricaribe. No en vano se trata de una compañía que opera en la zona de la costa del Caribe, una región con una tasa de pobreza del 35% asentada en la ‘cultura del no pago’, lo que provocó que sus anteriores gestores españoles tuvieran que presentar cerca de 12.500 denuncias por lo que allí se denomina ‘defraudación de fluidos’ acumulados a los largo de toda una década. Los intentos para poner coto a la galopante morosidad resultaron fallidos, de manera que la compañía se vio imposibilitada para realizar inversiones de capital, dando lugar a un conflicto social tras los numerosos apagones y cortes en el suministro a los usuarios.

La situación no ha mejorado en los últimos años como demuestran los últimos datos oficiales de la compañía. En términos comparables, el indicador de recaudación ha pasado del 84,8% en noviembre de 2016 a 84,02% en abril de 2018 y todavía se ha deteriorado más en el último hasta situarse en un 79,5% en abril de este mismo año. A ello hay que añadir que el precio de la energía comprada en Bolsa se situaba por encima de 300 dólares/ kwh en los meses previos a la intervención mientras que al término del cierre de abril de 2018 era incluso inferior a 100 dólares/kwh. Esto se traduce en un menor valor de facturación que no se ha visto reflejado en una mejor recaudación. Las pérdidas netas de electricidad derivadas de fraudes casi se han duplicado a lo largo de este mismo periodo, desde un 8,4% al 14,4% del total generado.

Electrocaribe ha reconocido de manera implícita los quebrantos que motivaron el enfrentamiento con Gas Natural y se ha visto obligada a lanzar ahora una campaña que, bajo el elocuente título de 'Libérate de la mora', ofrece nuevos planes flexibles de pago a sus clientes con el fin de que puedan poner al día con ciertas facilidades su factura eléctrica. El plan de financiación, que entró en funcionamiento este lunes y se prolongará hasta finales de julio, está destinado a los clientes residenciales de los siete departamentos de la Región Caribe en la que opera la distribuidora eléctrica.

Planes de inversión en Colombia con Hydro Global 

El proceso de saneamiento es una piedra de toque indispensable para mejorar la posición de Electricaribe de cara a su eventual venta. El Gobierno colombiano se ha topado con la dura realidad y busca a la desesperada algún 'mirlo blanco' dispuesto a hacerse cargo de la empresa. El primero en la lista es EDP o, mejor dicho, su principal accionista de referencia, el grupo China Three Gorges (CTG) que se ha quedado 'anclada' con un 23% del capital después de su nonata OPA sobre la empresas portuguesa. La empresa asiática continúa, no obstante, en el accionariado de la compañía lusa con la esperanza de algún tipo de compensación que contribuya a renovar su alianza de paz con el equipo de EDP que preside Antonio Mexia.

Para la multinacional china la alternativa colombiana no deja de ser una nueva oportunidad con vistas a capitalizar sus planes de expansión. No en balde, CTG es socia al 50% con la propia EDP en Hydro Global, cuya misión no es otra que el desarrollo de proyectos de pequeña y mediana envergadura en el mercado eléctrico latinoamericano. En este marco de actuación, Hydro Global cerró a finales del pasado año la compra a Macquarie Development Corp. de un primer proyecto para la construcción de una presa por importe de 500 millones de dólares en la conflictiva región colombiana de Chocó.

El proyecto Talasa, como es denominado, ha abierto los ojos de los interventores de Electricaribe, que tratan de aprovechar la capacidad de influencia china en EDP para que la empresa portuguesa eche el resto en Colombia. Los precedentes no son los más indicados para una compañía que opera en todo el mercado ibérico y que evidentemente conoce al detalle los conflictos que Electricaribe ha provocado en España. Pero lo cierto es que la propuesta de venta está sobre la mesa de EDP y la tentación es fuerte porque viene avalada por un inversor de referencia como China Three Gorges, con el que tarde temprano habrá que llegar a algún acuerdo o reparto de negocio.

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