Jueves, 18.10.2018 - 09:41 h
Diferencias de precio en los súper

¿Por qué las mujeres pagan más? Tiendas y productores se culpan por la 'tasa rosa'

Los productores acusan a los distribuidores de ser los responsables del precio final de ciertos productos que se encarecen en su versión femenina.

Tasa Rosa
Las empresas asumen la tasa rosa como una estrategia de marketing. / Pixabay

Las mujeres gastan más dinero que los hombres cuando tienen diferentes necesidades, pero hay algunos costes sin aparente justificación. Este coste extra que se les cobra a las mujeres por ciertos productos y servicios recibe el nombre de tasa rosa, un incremento que se aplica solo en los productos que tanto mujeres como hombres usan y apenas muestran diferencias en términos de material, ingredientes o tela. Nada tiene que ver con los impuestos de "lujo" de los productos de higiene básicos exclusivamente para mujeres, como se suele pensar erróneamente.

Según publicó la revista Forbes, este cargo premium le cuesta a las mujeres estadounidenses más de 1300 dólares al año, una cifra que incendió al colectivo feminista Georgette Sand. La organización francesa comenzó en 2014 una comparación de precios exhaustiva de productos aparentemente idénticos con resultados tan sorprendentes que el mundo se hizo eco del problema.

También ocurre en España

No es necesario un estudio exhaustivo para darse cuenta de que esto también ocurre en los estantes de los supermercados de nuestro país. En una visita a una de las principales cadenas de suministro en España, se puede comprobar de primera mano que esta discriminación ha cruzado nuestras fronteras.

Encontramos la misma crema de afeitar de la marca Veet con características exactas (piel normal, 200 ml) a excepción del color ... y el precio. La caja azul son 3,95 euros. La rosa, 5,20€. El perfume VIP de Playboy es 1,45 euros más caro para ella, aunque el equivalente masculino tiene 10 mililitros más. Sanex es más disimulado y solo cobra 5 céntimos más por el desodorante "Natur protect 0% alcohol 24h". Los productos suelen encontrarse en diferentes estantes, lejos el uno del otro. Es casi imposible notar la discrepancia en el precio a menos que se esté buscando.

Idealo, uno de los comparadores de precios online más importantes de Europa, hizo un estudio centrándose en los que consideraron eran los artículos con menos diferencias en ingredientes o materiales: perfumes, zapatos y relojes de pulsera. Después de analizar más de cien productos entre 38 marcas diferentes, determinaron que los perfumes femeninos son un 7% más caros que los de los hombres (2,3 céntimos de más por mililitro). Además, en el 62% de los casos analizados, la versión femenina era la más costosa. Cuando se trataba de zapatos, el precio promedio de los femeninos era entre un 3% y 7% más alto, teniendo en cuenta que habían comparado zapatos de características muy similares. Por último, los relojes de pulsera mostraban un aumento del precio de un 12% en conocidas marcas como Guess.

La tasa rosa es utilizada como estrategia de marketing
  

Las marcas han convencido con éxito a la sociedad de que los productos comercializados por género son diferentes: usted no es biológicamente igual, por lo tanto, sus necesidades personales también son diferentes. Por esa razón, los hombres y las mujeres tienden a optar por productos que coincidan con su género, incluso si son más caros. O ese es el mensaje que nos han querido vender.

Diferencias en el coste de producción

El coste de fabricación puede legitimar el precio... o no. Para vender ese desodorante rosa que promete piel de seda más caro que el de los hombres con la justificación de que tiene diferentes ingredientes, el coste de producción tendría que ser significativamente mayor para impactar en el precio. Cuando se trata de ropa, la fabricación y uso de diferentes textiles puede resultar en diferentes costes de producción. La ropa femenina tiende a estar hecha con telas más caras y combinadas, mientras que las de los hombres son más simples. La oferta de ropa femenina es mucho más amplia (incluye muchos tipos de tallas y accesorios para la misma prenda de vestir), lo que también se traduce en un mayor coste de fabricación.

Estos costes de producción no se corresponden necesariamente con las diferencias de precios minoristas que vemos en las tiendas, según afirman los expertos del Fashion Institute of Technology (FIT) en Nueva York. Explican que "el coste de fabricación de una prenda de vestir es una pequeña fracción del precio minorista final". Por ejemplo, unos vaqueros de mujer son 5,66 dólares más caros de media que los de hombre, a pesar de que el coste de fabricación apenas es diferente.

Belén Rodríguez, ejecutiva de cuentas de Gillette, justifica que el precio de las cuchillas a menudo difiere por la tecnología de afeitado de cada una. Las cuchillas de hombres están diseñadas especialmente para áreas específicas y se centran principalmente en la cara y el cuello. Por otro lado, las hechas para mujeres, suelen ser más "todoterreno" y con una mayor facilidad de acceso. Es por eso que estas suelen ser más "potentes y resistentes" ya que, como explica Gillette, la tecnología que llevan es más compleja, de ahí la diferencia de precio.

Los responsables del precio

Rodríguez explica que Gillette ofrece precios de venta al público (PVP) recomendados y cada minorista decide seguirlos o no según sus intereses. "Solo podemos ser responsables del PVP que recomendamos. La decisión final de precio corresponde a las tiendas y no podemos decir nada sobre sus criterios de asignación de precios". Kurt Iverson, gerente de comunicaciones globales de P&G Gillette, está de acuerdo en que, en general, el minorista es el único responsable del precio de los artículos, pero dice que "mientras los productos están diseñados de manera diferente, el precio sugerido al minorista debería ser muy similar".

El mismo argumento da Nanna B, del Equipo de Relación con el Consumidor de Reckitt Benckiser, el fabricante y distribuidor de productos Veet en España, que explica que Reckitt Benckiser no interviene en la fijación de los precios minoristas de ninguno de sus productos. "Es el punto de venta que determina libremente el precio de venta final según su mejor criterio".

¿Qué tienen que decir los minoristas sobre esto? El gigante valenciano Mercadona decidió no pronunciarse al respecto. Lidl, por su parte, confirma que son ellos mismos los que deciden el precio final. Cuando se le preguntó, Carrefour declaró dijo que no siempre establecen el precio, ya que a veces les viene dado. En cambio, la respuesta es evasiva cuando nos referimos a su marca blanca.

En los pasillos de este supermercado no solo se encuentran casos de tasa rosa en el pasillo de productos de cuidado personal. En la sección de juguetes encontramos el scooter "Cytio twist", que se comercializa con dos versiones con las mismas características a excepción del color. El scooter rosado y floreado era de 24,9 euros, mientras que el azul era de 22,90 euros. "A veces sucede porque solo hay un último producto disponible en la tienda, así que tenemos que cambiar el precio para adaptarlo a la oferta y la demanda", justifica la cadena de distribución multinacional francesa.

¿Es denunciable?

"No es ilegal, sino que es nuestra tarea como consumidores darnos cuenta de que no es necesario pagar más por algo rosa que por algo azul, ya que los beneficios son idénticos, y así evitar caer en el engaño", explican desde Facua. Ilegal o no, varios países han estado tratando de poner barreras contra la "fijación de precios de género" desde que los Estados Unidos aplicaron la primera ley en 1996.

En España, el Parlamento navarro aprobó en 2015 una resolución en la que se pedía al Gobierno Foral que preparase un informe sobre la existencia, alcance e incidencia de los derechos de los consumidores de la tasa rosa. La moción incluyó dos puntos que fueron desestimados: por un lado, solicitó al Ejecutivo que legislara para que no se vendieran ni distribuyeran productos con este recargo extra; por otro lado, pedía promover una campaña para crear conciencia sobre los establecimientos que no aplicaban la tasa. Podemos presentó esta Proposición no de ley para eliminarla la tasa rosa. Además, en 2017, el Instituto de la Mujer en España asignó 27.272 euros para analizar la existencia, el alcance y la incidencia de la tasa rosa.

Ya que en el Congreso el tema parece no levantar la suficiente polémica, Facua ha interpuesto recientemente denuncias en las que pide multas a Carrefour, Dia y Lidl por su "tasa rosa fraudulenta" en la venta de maquinillas de afeitar dirigidas al público femenino, que llegan a ser hasta un 171 % más caras que otras que poseen características idénticas. Lidl argumenta que los precios que FACUA denuncia no es´tan actualizados ya que "el pasado mes de marzo, Lidl tomó la decisión de bajar un 40% el precio de las cuchillas desechables Cien Lady y así ambos productos se mantienen como los más baratos de sus respectivas categorías".

Hasta que haya un solución, solo podremos ser consumidores responsables y conformarnos con nuestras propias acciones, empezando por comprar en la sección masculina que, como se ha demostrado, la única diferencia que presenta es que acaba beneficiando a nuestros bolsillos.

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