Jueves, 17.10.2019 - 13:15 h
Tras el suicidio del banquero

La mujer y la hija de Blesa renuncian a su herencia para evitar su deuda judicial

El expresidente de Caja Madrid redactó de su puño y letra el testamento, que no se validó ante notario hasta tres meses después de su muerte

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa a su salida de la Audiencia Nacional EFE
El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa a su salida de la Audiencia Nacional. / EFE

La viuda y la hija del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa han renunciado a la herencia del banquero. Algo más de tres meses después de su suicidio (ocurrido el pasado 19 de julio en una finca de caza en Córdoba) sus herederas universales hicieron llegar a la Audiencia Nacional una escritura notarial en la que consta su rechazo a convertirse en sucesoras. La decisión les exime de heredar la deuda de 9,3 millones de euros en concepto de responsabilidad civil por su condena en el caso de las tarjetas 'black'. Los damnificados por sus delitos -Bankia y el Frob- deberán cobrar ahora del conjunto de sus bienes, que quedan a disposición de la justicia.

El exbanquero fallecido planeó su sucesión de una manera poco habitual. En lugar de recurrir directamente a un notario, se decantó por hacer testamento ológrafo, es decir, escrito directamente por él en presencia de testigos. Ese tipo de testamento exige posteriormente una validación que en jerga jurídica se denomina "adveración", un trámite que debe realizarse ante un juez, un letrado de la administración judicial (los antiguos secretarios judiciales) o un notario, que deben tomar declaración a los testigos y verificar mediante una prueba caligráfica que la letra es efectivamente la del fallecido. Esa adveración se llevó a cabo ante notario el pasado 23 de octubre, tres meses después de su muerte.

Es a ese testamento ológrafo al que en octubre renunciaron la viuda, Gema Gámez, y María José, la única hija de Blesa (fruto de un matrimonio anterior). Ambas fueron nombradas en ese documento manuscrito  herederas universales. El fallecimiento de un condenado pone fin a su responsabilidad penal, pero no a la civil derivada de sus delitos (las indemnizaciones para los perjudicados por sus actos ilícitos). Blesa fue sentenciado por ese concepto a pagar 12 millones de euros de manera conjunta con su sucesor, el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato. Con su rechazo, sus sucesoras dejarán de ser responsables de esa deuda.

Ahora, según fuentes jurídicas, su herencia queda en un limbo jurídico. Su patrimonio quedará previsiblemente constituido como una comunidad de bienes que será la que afronte hasta donde alcance esa deuda judicial. Bankia y el Frob -este último organismo dependiente del Ministerio de Economía es el que tuvo que afrontar el rescate millonario de la heredera de Caja Madrid- son los candidatos a cobrar por ese concepto. Ambas entidades se disputan todavía el papel de perjudicadas en la causa. 

Tres inmuebles, dos coches y productos bancarios

A lo largo de la instrucción del caso, el expresidente de la caja y creador de esos medios opacos de los que disfrutaron 65 consejeros y directivos de la entidad madrileña y de Bankia, devolvió los 436.688,42 euros que se había gastado con su tarjeta, cantidad que ya ha sido ingresada en las cuentas del Frob. Aparte de ese dinero, la Audiencia mantiene embargados tres inmuebles suyos -uno en Madrid, otro en El Escorial y un tercero en Linares (Jaén)- y dos coches, así como un paquete de productos bancarios como planes de pensiones y fondos de inversión. El tribunal también le retiene dos devoluciones tributarias. Todo ello queda sujeto ahora al pago de sus responsabilidades judiciales.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo declaró el pasado noviembre la firmeza de la sentencia de las tarjetas 'black' respecto a Blesa por su desaparición. El banquero fue el acusado que sufrió una condena mayor por ese caso -seis años de cárcel frente a los cuatro y medio de Rato- por apropiación indebida. Los dos fueron declarados responsables civiles conjuntamente de los 12 millones que se gastaron ilícitamente los que disfrutaron de esos medios de pago, aunque, según el alto tribunal, tras su suicidio su patrimonio solo tendrá que responder por 9,3 millones, la cantidad gastada por los que disfrutaron las tarjetas durante su presidencia.  

De los 65 directivos condenados en ese caso, solo tres aceptaron sus condenas y se negaron a recurrir al alto tribunal, que todavía no ha resuelto definitivamente el caso. Se trata del ex secretario de Estado de Hacienda José Manuel Fernández Norniella, el ex secretario general del PP de Madrid Ricardo Romero de Tejada y el expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, este último también condenado por la quiebra fraudulenta de Marsans. Los dos primeros ya han devuelto lo que gastaron con sus tarjetas mientras que la devolución del exlíder de los empresarios está pendiente del concurso de acreedores. 

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