Martes, 28.01.2020 - 14:26 h
En la nueva hoja de ruta

Los sindicatos de Orange exigen que el plan estratégico blinde el 'bonus social'

Sindicatos reclaman la renovación del pago extraordinario a partir de 2020, sin restricciones de fechas, ni entre empleados con reducción de jornada.

Laurent Paillassot es CEO de Orange desde octubre de 2015.
Laurent Paillassot es CEO de Orange desde octubre de 2015. / EP

Orange acaba de mostrar las líneas estratégicas de su nuevo plan estratégico: "Orange a tope". La operadora francesa busca consolidar su segunda posición en el mercado de las telecomunicaciones en España. Ante este movimiento, la plantilla toca a la puerta. Las organizaciones sindicales exigen un nuevo bonus sobre el salario bruto y que premia las mejoras en rentabilidad de las cuentas para todos los empleados, pues el último caduca este ejercicio.

La compañía ha apostado en los últimos años por bonos extraordinarios  vinculados a la consecución de unos objetivos para cumplir sus planes estratégicos. A principios de esta década, con la anterior dirección liderada por Jean Marc Vignolles, dio luz verde a Conquistas 2015 y en 2016, ya con Laurent Paillassot al frente, arrancó Essentials 2020. Ambos eran a cuatro años y aplicaban a todas las filiales de la empresa. El premio: entre un 3% y un 7,5% del salario bruto anual en caso de lograr los crecimientos de Ebitda exigidos.

Ahora, los sindicatos reclaman la puesta en marcha de un bono similar a los anteriores, vinculado a resultados. Según confirman desde UGT, en las líneas maestras presentadas a la plantilla del nuevo plan estratégico no se ha incluido esta paga extraordinaria. La organización reclama que se renueve de nuevo, pero eliminando dos grandes restricciones que se habían puesto en planes anteriores. La primera: la vinculada a las fechas. Si un empleado entraba a la compañía el 1 de febrero no podía tener acceso al plan. Reclaman que se pague de manera proporcional.

La otra restricción que el sindicato reclama reside en que se tumben determinados condicionantes para los empleados. Hasta ahora, según explican, se veían perjudicados los que habían solicitado las reducciones de jornada para poder conciliar su vida laboral y familiar, pues veían reducido el importe cobrado. Por último, reivindican la necesidad de consolidar en el salario bruto anual un porcentaje de ese bono.

Al igual que la plantilla en general, el equipo directivo también ha logrado cobrar sus bonus. Tal y como adelantó La Información, la operadora pagó un total de 8 millones de euros a su cúpula en el año 2017 en concepto de incentivos, aprobados justo tras comprar Jazztel por 3.400 millones de euros en 2014. A esto hay que sumar el que se aprobó en ese 2017 y que se cobrará en 2020. La empresa francesa ya había devengado (que no cobrado) a cierre del ejercicio pasado un total de 10,5 millones. La alta dirección de la operadora está conformada por algo más de medio centenar de trabajadores.

Todos estos incentivos han sido abonados después del buen desempeño de Orange en España, que le ha permitido incrementar su negocio en España y convertirse en el segundo operador por ingresos por delante de Vodafone. Sin embargo, desde la dirección han querido advertir en la comunicación a sus empleados con el nuevo plan estratégico que existe un mercado ralentizado a nivel global y también en España con un fuerte crecimiento del bajo coste. Tras la presentación de los últimos resultados trimestrales, su consejero delegado, Laurent Paillassot, era claro: "El mercado se ralentiza y hay más actores en el 'low cost'; todo ha llevado a un cambio radical y ha hecho que el valor total del mercado esté bajando"

El plan estratégico

El plan estratégico, bajo el título 'Orange a tope' tiene tres grandes ejes. El primero tiene que ver con el impulso de todas las marcas, con el objetivo de afrontar el mercado 'low cost', y hacer crecer su negocio de empresas. El segundo se refiere a la mejora y eficiencia en los procesos y las inversiones, aprovechando la digitalización y los acuerdos de compartición de redes. Y el tercero se centra en introducir modelos de trabajo 'ágiles'.

Hace unos meses, el convenio colectivo de la operadora fue aprobado tras meses intensos de negociaciones -con hasta 19 reuniones- para lograr subidas salariales de hasta un 3% anual en el caso de nóminas bajas y del 1,5% en las medias. Sin embargo, desde las organizaciones han puesto el grito en el cielo por la decena de despidos que han tenido lugar desde que se firmara el acuerdo.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING