Viernes, 14.12.2018 - 09:52 h
Las cuentas de su filial

Twitter se resiente en España: declara la primera caída en ventas desde su llegada

La filial española de la red social cerró el pasado ejercicio con 4,5 millones de euros frente a los 5,4 millones del año anterior.

Nathalie Picquot, directora general de Twitter España.
La red social, dirigida por Nathalie Picquot, sufre su primera caída en ventas.. / Twitter

Twitter España también se resintió. El estancamiento en los ingresos que la red social sufrió a nivel global pasó factura a la filial española. Ésta declaró su primera caída en ingresos desde que arrancó su actividad en el país, en el año 2013. Cerró con 4,5 millones de euros frente a los 5,4 millones del año anterior. La plantilla local de la tecnológica se redujo ligeramente.

Hasta ahora, la compañía había declarado un alza de ingresos desde que en 2013 iniciara sus operaciones con la filial. Ese primer ejercicio lo cerró con casi un millón de euros de facturación. A partir de ahí fue incrementando hasta tocar techo en 2016, con 5,3 millones.

Estos ingresos no representan el negocio completo -publicitario fundamentalmente- de Twitter en España. Como sucede con otras compañías tecnológicas, la filial local trabaja para la matriz en Irlanda y le factura por trabajos de promoción y marketing de sus servicios. En este caso, la sociedad Twitter Spain cobró los 4,5 millones de Twitter International Company, con sede en Dublín. El objetivo es la reducción de los impuestos a pagar en el país de origen.

2017, caída en ingresos a nivel global

El contexto de este ejercicio fiscal de Twitter viene marcado por una ligera caída de ingresos a nivel global que se ha trasladado a mercados como el español. En concreto, la facturación declarada por esas actividades de marketing y promoción ha descendido un 16,6% respecto al año anterior, colocándose por debajo del nivel logrado dos años atrás, en 2015.

Con todo, la filial sí que se mantuvo lejos de los números rojos, aunque los beneficios cayeron ligeramente. Se pasó de unas ganancias de algo más de 290.000 euros a 194.000, según las cuentas recién presentadas en el Registro Mercantil.

Ha habido una consecuente reducción de gastos. El capítulo principal es el laboral: la plantilla constaba de 16 empleados fijos y 2 temporales al inicio del año. Estos dos últimos salieron y el resto se mantuvo intacto, por lo que el el gasto se redujo un 12,6%.

En el resto de desembolsos también ha habido una corrección: los servicios de empresas externas se han recortado significativamente. Sí que ha crecido de manera ligera el alquiler pagado por sus oficinas en el barrio madrileño de Chambería: 326.900 euros. ¿Su casero? Lexington, una red de centros de coworking y espacios de trabajo compartido.

Sin inspecciones de Hacienda

Twitter es una de las pocas tecnológicas destacadas que aún no ha recibido inspecciones de Hacienda (al menos de las que haya dado cuenta en sus memorias anuales). En 2017, también ha sucedido así. Pese a contar con todos los ejercicios desde ese año 2013 abiertos a una posible investigación de la Agencia Tributaria, ésta no ha actuado.

La red social, al igual que Google o Facebook, cuenta con una estructura fiscal cuyo centro de operaciones es Dublín (Irlanda). La matriz, dueña del 100% de las acciones de la española, es una sociedad radicada allí que es la que factura todos los contratos publicitarios que se llevan a cabo con empresas en España. La filial se limita a refacturar a esa matriz por los trabajos hechos localmente de promoción de esos productos y servicios.

Con todo a cierre del ejercicio 2017, la filial de la red social declaró un impuesto de sociedades a pagar de 133.000 euros.

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