Sábado, 20.07.2019 - 18:39 h

Las 'falsas' asociaciones culturales, una brecha para radicalizar niños en la yihad en España

Estos centros se esfuerzan en que los niños crezcan vinculados al salafismo más ortodoxo y que de mayores opten por la violencia, según los expertos consultados por lainformacion.com

Los puntos 'calientes' de estos centros coránicos "ilegales" son los pueblos alrededor de Barcelona y la ciudad de Ceuta.  

Una imagen del barrio Príncipe Alfonso de Ceuta, uno de los focos de la ciudad para captar yihadistas

La semana pasada la Policía Nacional detenía a cuatro personas en la ciudad autónoma de Ceuta -tres hombres y una mujer- acusadas de captación y radicalización de menores para el Estado Islámico. Tras el arresto, han vuelto a saltar las alarmas acerca de la formación de estos jóvenes que se han convertido en el punto de mira de los islamistas.

 Lainformacion.com intenta explicar qué es lo que se esconde tras estas realidades. Los expertos consultados y que no quieren ser citados porque trabajan cara a cara con el problema, señalan que existen asociaciones culturales y 'escuelas' coránicas que no disponen del control necesario y de las que se desconoce exactamente qué es lo que enseñan a los niños musulmanes a diario. Pero, "evidentemente, no todas las asociaciones son así", recuerdan. El propósito de algunas de ellas es que los niños musulmanes crezcan unidos al salafismo más ortodoxo y "no a una visión más moderada de la religión musulmana, que es la que se profesa en todo el país".

[Te interesa leer: El avispero yihadista puede estallar tras la frontera de Ceuta] 

"Quieren que desde pequeños se radicalicen y opten en un futuro por la violencia", aseguran. Pero... ¿cómo es posible que no haya un control exhaustivo sobre lo que se imparte en este tipo de centros? "Es complicado". "Los padres envían a sus propios hijos, de 8 o 9 años a estos centros; los pequeños se pasan la tarde rezando y sin aprender bien el castellano, lo que provoca graves problemas de integración".

Es como 'una pescadilla que se muerde la cola', porque si los niños no aprenden el idioma "no se integran con el resto de la sociedad... Algunos padres no ayudan a ello, o bien porque no entienden o porque creen que es lo mejor para sus hijos, pero es al contrario". Cataluña y Ceuta, focos de radicalización

"Sobre todo, hay que estar atentos a Cataluña, a los pueblos de alrededor de Barcelona y a Ceuta, donde han aparecido muchas de estas asociaciones", relatan. Además, en los últimos meses se ha incrementado el número de locales coránicos "ilegales" -preocupa la presencia de más de 50 centros salafistas en territorio español-. 

"Debido a la tardanza de las Administraciones para cerrar el local en cuestión, tienen tiempo para declararse asociación religiosa musulmana, incluso aunque se haya ubicado en un lugar ilegal. Tras registrarse, la Administración da luz verde y ahí se mantienen... hasta que se investiga el caso"."Menos cultura y más temer a Dios", les inculcan

En estos centros es donde se anima a los niños conocer "el concepto islámico de su cultura". En definitiva, se les educa en una frase: "Menos cultura y más temer a Dios". 

Esta situación provoca que muchos de los niños, que solo se relacionan con pequeños de su misma religión y en el islam más radical, "no conozcan otra forma de vida". "Se sienten fuera de lugar tanto en la escuela como a la hora de encontrar un trabajo", destacan expertos que conviven a diario con el problema. "Cuando el niño fracasa tanto en la escuela o cuando es adolescente en la búsqueda de un trabajo, tiene, por así decirlo, una salida en la radicalización".¿Cuál es la solución para eliminar este tipo de centros?

Los expertos tienen claro que existe un proceso para evitar que los niños caigan víctimas de la radicalización. El trabajo empieza con los padres del menor: "Tienen que saber a dónde envían a su hijo después del colegio, quizás fuera aconsejable llevarlo, por ejemplo, a clases de refuerzo de distintas asignaturas para lograr su integración". Por otro lado, la Administración: "La única preocupación del Gobierno debe ser mejorar el sistema educativo y cultural y controlar a estos pequeños hasta que sean adolescentes; tienen que sentirse integrados por la sociedad". Y por último, el trabajo de las Asociaciones de Padres de distintos colegios: "No pueden estar politizadas... y algunas incluso islamizadas", sentencia.

El reto de erradicar este tipo de asociaciones dedicadas específicamente a menores musulmanes pasa por distintas zonas de España. En Ceuta la situación "está más controlada por la presencia de la frontera y la cercanía con Marruecos". Sin embargo, habría que tener en cuenta otros focos potenciales, como en algunas zonas de Almería o el Campo de Gibraltar.

Más de la mitad de los musulmanes españoles son hijos, nietos y bisnietos ya nacidos en España. Entre los casi dos millones de musulmanes en nuestro país se agrupan distintas confesiones, pero la mayoría son de la rama suní del Islam.

Ahora en Portada 

Comentarios