Viernes, 25.05.2018 - 10:29 h
Sigue la incertidumbre

La CUP se desmarca y rechaza a Sánchez como candidato a president en Cataluña

Bloquea así un acuerdo a tres bandas -con JxCat y ERC- para la investidura y el futuro Govern.

Puigdemont sitúa a Sànchez como número dos de JuntsxCat
Puigdemont había apostado por Sánchez como candidato.

La división y la lucha por el poder en el mundo independentista continúa.  El consejo político de la CUP ha decidido hoy posicionarse en contra de la propuesta de acuerdo trasladada por JxCat y ERC y que sus cuatro diputados se abstengan en el debate de investidura del candidato Jordi Sànchez propuesto por la primera formación independentista.

Así lo ha informado en declaraciones a los periodistas el diputado de la CUP Vidal Aragonès después de la reunión del consejo político de la formación anticapitalista posterior a las asambleas territoriales, lo que obligará a renegociar el programa de Govern, considerado por los 'cuperos' como totalmente "autonomista".

Con sus 4 abstenciones, la CUP no bloquea matemáticamente la investidura de Sànchez puesto que, con una abstención de los 'comunes' sería investido en la segunda vuelta (48 horas de la primera votación), pero ahora mismo no hay ninguna garantía de que esto pueda suceder.

Otra posibilidad es que los dos diputados independentistas que están en Bruselas, Carles Puigdemont (JxCat) y Toni Comín (ERC), renunciaran a sus escaños y fuesen sustituidos por otros, lo que posibilitaría una investidura de Sànchez en segunda vuelta, con 66 votos a favor de JxCat y ERC, 65 votos contrarios (Cs, PSC, comunes y PP) y 4 abstenciones de la CUP.

La CUP exige cambiar la hoja de ruta

Conscientes de esta posibilidad, Aragonès ha precisado que la CUP no va a pedir a Puigdemont y Comín que renuncien a sus escaños, y además, ha subrayado, quizás de esta forma podría ser investido el candidato, pero desde el minuto cero contaría con la oposición frontal de la CUP si aplica un programa estrictamente autonómico.

En este contexto, la CUP ha pedido a las otras dos formaciones independentistas que modifiquen su planteamiento inicial en cuanto al programa del nuevo ejecutivo y la hoja de ruta, y entiendan que sólo se avendrán a apoyar la investidura de un candidato si hay un compromiso de impulsar un programa "republicano" que incluya cuestiones de mínimos acordadas antes del 30 de enero.

Según Vidal Aragonès, el consejo político ha decidido posicionarse en contra de la propuesta conjunta de JxCat y ERC por entender que implica "una sumisión total a la legalidad española" y porque "no afronta el sufrimiento" de los sectores más desfavorecidos de la sociedad catalana con unas políticas sociales enfocadas a reducir las desigualdades.

Desde la CUP, ha destacado, "decimos de una forma clara que ni artículo 155 (intervención de las instituciones autonómicas) ni 135 (estabilidad presupuestaria) ni autonomismo".

"Si no avanzamos, siempre retrocedemos, y esto no es solo una frase, sino que forma parte de una realidad", ha afirmado Vidal Aragonès antes de recordar que "dijimos 'no' a Artur Mas y esto significó avanzar nacionalmente, como ahora decimos 'no' a esta investiduraDijimos 'no' a unos presupuestos y pusimos encima de la mesa un referéndum, y esto ha significado uno de los hitos más importantes que ha tenido Cataluña, el 1 de octubre", ha añadido.

En alusión a JxCat, la CUP ha advertido de que el simbolismo, que puede ser preconizado, por ejemplo, con investiduras simbólicas de algunos candidatos que después no pueden asumir el cargo, "no sirven para avanzar" y ha reclamado "políticas reales".

Sobre el nombre concreto de Jordi Sànchez, Vidal Aragonès ha puntualizado que no es que la CUP lo vete, porque no ha entrado en un debate sobre los nombres, sino que el rechazo lo es a la propuesta completa que le han hecho llegar JxCat y ERC.

Rajoy quiere alguien sin cuentas con la justicia

Por su parte el presidente del Gobierno ha dejado claro hoy en Tenerife que sería "imposible generar un mínimo de estabilidad" en Cataluña si presidiera la Generalitat alguien que tenga cuentas pendientes con la justicia (un planteamiento que también dejaría fuera de juego a Junqueras). Rajoy ha manifestado que quiere que esa comunidad "haya un gobierno ya" para que Cataluña recupere la normalidad institucional con un nuevo gobierno "mire al futuro y cumpla la ley" y "si es posible que gobierne y que lo haga bien". Mientras tanto el Gobierno "seguirá cumpliendo con su obligación".

El PSOE también se mostró desde el primer momento contrario a la candidatura de Sánchez. Su secretario general coincidió con Rajoy al señalar que el candidato no puede tener cuentas con la justicia. Desde el partido socialista también se dejó claro que "lo que deseamos es que al frente de la Generalitat haya un presidente que se ocupe del cien por cien de los catalanes y que la situación se resuelva cuanto antes porque 
no podemos estar ni un minuto más en esta situación de parálisis".

"Están alargando el chicle"

​La diputada de Ciudadanos en el Parlament Lorena Roldán cree que el intento de candidatura de Jordi Sànchez (JxCat) a la Presidencia de la Generalitat es solo "una estrategia para seguir con el lío", y ha considerado así que los soberanistas "solo quieren alargar el chicle del procés porque no quieren a alguien que gobierne para todos los catalanes". En este contexto, la diputada ha considerado que, después del pleno del pasado jueves, "a Puigdemont no le ha quedado otra que reconocer que él ya es pasado para Cataluña". En su opinión, "está en sus manos formar un gobierno que respete las leyes democráticas y que devuelva la normalidad institucional a Cataluña".

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