Gadget

Inteligencia para el coche con un solo dispositivo

Raven mejora la seguridad y las prestaciones de cualquier automóvil aportando al conductor todo tipo de información al instante.

Gadget

Coches eléctricos, inteligentes, que conducen solos… Las noticias sobre la evolución de la industria automovilística pueden dejar a cualquier conductor de cualquier coche normal y corriente con la sensación de que tiene un vehículo de otra época. De ahí que algunos dispositivos  supongan un soplo de aire fresco para quienes quieran participar de ese progreso… claro está, sin tener que comprarse un automóvil nuevo.

Y es que Raven es un gadget que se presenta como una solución “todo en uno” para convertir en “inteligente” a un coche normal. Para ello incorpora cámaras, sensores, displays y un procesador Snapdragon de alta gama.

Raven
 

Dos cámaras

Desmenuzando este producto, hay que mencionar que dispone de una cámara que monitoriza tanto el interior como los alrededores del coche con el objetivo de que el conductor controle todo lo que le rodea. Este, además, podrá manejarla mediante comandos que obedecen a simples movimientos, de modo que no suponga una distracción al volante. Es interesante resaltar también que la cámara también funciona perfectamente de noche –es decir, con menos luz– gracias a su sensor OmniVision CMOS.

Por otra parte, incorpora una segunda cámara que se encarga de mostrar todo lo que sucede frente al vehículo. Equipada con un sensor de imagen Sony STARVIS, destaca por su lente de 140º que también es capaz de capturar cualquier imagen sin importar cuáles sean las condiciones lumínicas.

Pantalla y conectividad

La pantalla de alta resolución es lo más visible de Raven y, por lo tanto, la compañía ha tratado de darle el mejor aspecto posible. Como es evidente, tanto el brillo como el color se pueden personalizar al gusto del conductor.

Asimismo, la conectividad es otro tema muy a tener en cuenta, ya que es el elemento clave para hacer de Raven el gadget que necesita un coche para convertirse en inteligente. Por ello, el dispositivo se conecta (y vincula) fácilmente con una aplicación instalada en el teléfono móvil del conductor.

Seguridad

Si para algo está trabajando la industria es con el objetivo de hacer la conducción cada vez más segura para los ocupantes del vehículo. De ahí que Raven se haya centrado en este aspecto. Así, incorpora diversos sensores –de GPS, de movimiento e incluso de presión del aire– para saber todo lo que le está sucediendo al coche. Es más, aunque se encuentre con el motor parado, la aplicación dirá al usuario si el auto está siendo movido, golpeado o remolcado. A esto hay que añadir que en caso de percance, Raven se comunica con quien haya decidido el conductor con antelación para avisar de lo sucedido.

La app

Finalmente, la aplicación de Raven es la clave para conocer toda la información que este dispositivo ofrece. En la pantalla del teléfono es posible ver lo que están mostrando las cámaras anteriormente citadas, la localización exacta del vehículo, los problemas que tenga el motor, el nivel de carburante o incluso la velocidad real, por poner solo algunos ejemplos. Tanto es así que hasta ofrece la posibilidad de hacer reportes sobre los datos de cada viaje.

Inteligencia para el coche con un solo dispositivo

Ahora en portada

Comentarios