Domingo, 20.01.2019 - 05:50 h
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Los siete mejores jamones ibéricos para no equivocarse con el de estas Navidades

El buen jamón tiene una carne de textura firme y jugosa, de aspecto brillante con un porcentaje de grasa entreverada.

Jamón Serrano

La dehesa, amplias extensiones de monte bajo plagadas de encinas y alcornoques es uno de los paisajes más maravillosos del Planeta. El cerdo ibérico de pelo negro y pata fina, es un animal único que no existe en otras latitudes del globo. El jamón ibérico de bellota es una carne de un gusto intenso, largo y profundo que, se mantiene largamente en boca; pero la fuerza y la potencia del sabor es de una delicadeza y una sutileza que no tiene ninguna otra carne. El buen jamón se cura durante meses, incluso años, en bodegas, en silencio, primero por la acción de la sal y después aireados por el frío de la sierra.

El buen jamón tiene una carne de textura firme y jugosa, de aspecto brillante con un porcentaje de grasa entreverada, de un color rojo intenso moteado por los cristales de tiroxina que hablan del tiempo de curación. Un buen jamón debe cortarse en finas lonchas de tres centímetros de largo y un milímetro de grosor. No hay un regalo que haga más ilusión recibirlo en estas fechas que un buen jamón, para llegar a casa por la noche, después de un largo día de trabajo, echar mano del cuchillo jamonero, cortar un poco de jamón, tostar unas rebanadas de pan, rociarlo con un buen AOVE y abrir una botella de buen vino.

Arturo Sánchez

Los jamones ibéricos de Arturo Sánchez, son únicos en su especie. Cada uno de sus cerdos cumplen los dos años de vida, se alimentan de bellota durante dos montaneras, de modo que su desarrollo muscular sea óptimo y completo con una infiltración de grasa apropiada.

Arturo Sánchez

Señorio de Montanera

Cerdos 100% ibéricos, de caña fina y pezuña negra, se crían en libertad, en las magníficas dehesas extremeñas. Su carne es de un rojo intenso y brillante. La grasa más blanca junto a la carne, le infiere al jamón un gusto y una intensidad más larga y profunda en boca, en parte gracias a la curación que en el caso de sus mejores ejemplares se extiende hasta por cuatro años en bodega.

Señorío de Montanera

Fisan

El secreto de un buen jamón, reside principalmente en la selección de la raza durante generaciones. El jamón gran reserva de Fisan presenta un color magro que va del rosado al rojo púrpura con infiltraciones de grasa blanca y matices rosaceos. Sus piezas tienen un peso de entre 7 y 9,5Kg.

Fisan

Juan Pedro Domeq

Los cerdos ibéricos de la casa Domeq son de raza lampiña y dan lugar a unos jamones cuyo peso se encuentra entre los 7 y los 8 kilos. La característica intensidad de su sabor se obtiene después de una curación que en sus mejores piezas se prolonga por espacio de hasta 42 meses.

Domeq
 

Joselito

Para muchos uno de los mejores jamones del mundo. Un jamón de pata fina, cuya grasa se descubre entre dorada y rosácea de consistencia blanda y untuosa. Su carne se presenta de color rojo intenso y un veteado de grasa característico, de aspecto mármoreo que resulta dulce en un primer momento y largo y pronunciado después.

Joselito
 

Maldonado

Maldonado lleva seleccionando los mejores ejemplares de raza ibérica desde mitad del siglo pasado. Animales que alimentan de forma natural, pastos y bellota en los meses de la montanera. Destinan entre 6 y 10 ha para cada animal para asegurar la alimentación natural de toda su ganadería. Los cerdos pesan unos 70 kilos a primeros de octubre y en febrero casi triplican su peso después de haberse alimentado a base de bellota. El proceso de salado se efectúa siguiendo técnicas tradicionales y se madura en secaderos naturales durante al menos cuatro años.

Blázquez

El jamón Único Blázquez se obtiene de una rigurosa selección sólo de los mejores ejemplares criados en libertad completa en las dehesas extremeñas y de la Sierra onubense de Aracena.

Blázquez
 

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