Ciudad ecléctica

Chicago: rascacielos, parques y playas acompañados de acordes de Jazz y Blues

La conocida como 'ciudad de los vientos' ofrece un contraste entre una ciudad industrial y una herencia cultural muy rica.

Chicago
Vista de la ciudad de Chicago / Pixabay

Chicago es la ciudad que rompió con las construcciones tradicionales. Aquí nació la nueva arquitectura que pretendía conquistar el cielo, sobrepasar todos los límites y levantar un mundo de Babel. Chicago es la ciudad de las líneas de fugas que se pierden en el cielo y en el que en perspectivas que parecen imposibles se ordenan y encajan auténticas moles de cristal, cemento y acero. La urbe en que los edificios de paredes perfectamente verticales se elevan como en un juego que pretende desafiar y poner a prueba su vista. Chicago simula una naturaleza urbana de acantilados y aristas perfectamente definidas.

Lloyd, Zaha Hadid, Gehry y Renzo Piano, entre otros muchos; han legado al mundo su particular y formidable colección de diseños de vanguardia en forma de edificios fascinantes que constituyen por sí solos, el mayor museo de arquitectura al aire libre. Por un lado hay parques y playas de arena blanca, mientras que por otro se exhibe con orgullo la gran Jungla de Cristal. El Lago ofrece un recorrido de más de 30 kilómetros para pasear en bici mientras contempla como se refleja en el agua un bosque de prismas y formas cúbicas perfectas, que se alternan en la orilla con una ribera plagada de bosques frondosos.

Pero Chicago es una mezcla ecléctica de sonidos, que van desde los zumbidos de los trenes que sobrevuelan la ciudad a media altura como en una suerte de Gotham del futuro, al sonido excelente de una trompeta o un saxo que suenan libres mientras se dejan acompañar los acordes de un piano a un ritmo muy particular de Blues y Jazz como sólo se escucha aquí. Una ciudad que ha ido a la vanguardia del urbanismo mundial, ve relegadas las Torres Sears, la Aon Tower y el John Hancock, a un segundo plano en favor de las pujantes ciudades asiáticas que han pasado a ser el nuevo techo del mundo.

La Torre Sears en un tiempo cumbre del mundo, mantiene la terraza del piso 103 como un formidable escaparate con vistas 360º desde donde se alcanza a ver hasta cuatro estados. Desde esta posición la luz cambiante de las diferentes horas del día transforma cada rincón de la ciudad en fotografías que nunca vuelven a ser iguales. Chicago cambia constantemente. Prueba de ello, son legión las tiendas nuevas que abren para impartir moda y tendencia en uno de los mercados financieros y de capitales más importante del mundo.

Michigan Avenue articula una ciudad étnica, orgullosa de sus múltiples raíces. Al otro lado del Bridgeport encontraran el antiguo barrio irlandés de pequeños chalets y singulares iglesias. Los puertorriqueños y sus ritmos pegadizos en el ‘Paseo Boricua’. La mayor comunidad de polacos fuera de Varsovia se localiza entre Belmont y Central Avenue. Toda esa riqueza cultural unida al conocimiento que han impartido en la universidad de Chicago, han logrado reunir más premios nobeles que cualquier otro foro del saber. La zona de los museos un hermoso lugar a orillas del lago, donde ver el Planetario, el Museo de Historia Natural, y el Acuario.

Chicago ha sido también tierra transgresora que bebía de los legendarios Capone y Sam Giancana. Tierra de locales míticos como el Green Mill, en Uptown, en el que se reunía el hampa de los años 30 y en el que tocaron los Blues Brothers. la mayor parte de los clubs de jazz se encuentran en el South Side, en Bronzeville. Anchors y Pump son dos salas míticas a las que acudía Sinatra. Su mesa permanece intacta bajo las lámparas italianas pintadas a mano. En Metro, tocaron Dylan y James Brown. En Buddy Guy’s Legends, Eric Clapton y BB King emocionaron a quienes les escuchaban mientras cenaban típica cocina cajun.

Para comer llegue hasta The North Pond, en el Lincoln park, un antiguo cobertizo desde donde se divisa el skyline de la ciudad. Muy buenos productos de temporada y pescados bien elaborados. Terzo Piano es, en cambio, un restaurante italiano de corte más moderno. Ubicado en el Instituto de arte, ofrece buena cocina italiana. Para probar las típicas hamburguesas acuda a Billy Goat. El local original, se encuentra en Michigan Avenue. The Publican es un lugar animado donde tomar buenas ostras y marisco. Para descansar nada como el encanto del hotel boutique The Hoste.

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