Jueves, 25.04.2019 - 14:32 h
Es imprescindible para afrontar el nuevo año con energía

Cómo lograr que unos pocos días libres te sirvan como un verdadero descanso

Hay mucha gente que no puede dejar de trabajar en vacaciones. Mucho menos en Navidad. Pero sí tienes vacaciones debes aprovecharlas

La Navidad es un buen momento para relajarse. / Pexels
La Navidad es un buen momento para relajarse. / Pexels

Vivimos la vida en el supuesto de que las navidades son una época de felicidad absoluta. Son fechas de reunión, de copiosas comidas (las más caras del año), reuniones ante el fuego y un sinfín de postales que nos han vendido, y bien, desde que éramos realmente pequeños. Y también para descansar, claro, no lo olvidemos. Pero esto, seamos sinceros, lo hará el que pueda y se sienta capaz.

Si es cierto que la cara vista de la Navidad es esta variedad de quehaceres que creemos imprescindibles y fantásticos, la cara oculta es otra: hay una gran mayoría de personas a las que estas fechas le suponen un grado (ó 2 ó 3) más de estrés. Esto puede ser por muchas razones. Puede ser que odies estas fechas por todo lo que suponen, y que se sumen a la incapacidad de desconectar del trabajo. Puede ser que no gestiones bien tus celebraciones y acabes con una agenda llena de compromisos navideños que quieres, debes y vas a cumplir. Pero hay una razón que las define a todas: hay mucha gente que no puede dejar de trabajar en vacaciones. Mucho menos en Navidad.

Las investigaciones lo dicen claro, todos necesitamos descansar . Sobre todo, descansos regulares dentro de nuestros calendarios laborales. Si continuamos ignorando esta necesidad, esta situación nos llevará al agotamiento. Pero parece ser que somos muchos los inhabilitados para descansar en estas fechas. Aunque todavía quedan unos días de vacaciones y estamos a tiempo de enmendar lo que mal hemos hecho.

Una de las prioridades es desprenderse al máximo posible del trabajo. Para eso, Brandi Neal da una serie de consejos en un artículo que ha escrito para 'Bustle'. No dejes de hacerle caso. Aunque no todo depende de llevarlos a cabo. Todo depende, más que nada, de tu personalidad y de tus decisiones.

Eres lo que haces

Nuestros actos nos definen. Eso es así. Hace unos días, Matt Plummer, fundador de Zarvana, empresa que ofrece programas en línea y servicios de capacitación para ahorrar tiempo en tu trabajo, hizo un análisis y exploró esta situación que tanto se repite en nuestras fiestas navideñas y que consiguen que vuelvas a tu rutina casi más cansado que antes. Lo hizo en un artículo para 'Harvard Business Review', y en él, entre otras cosas, divide en tres grupos a estas personas.

Habla de los 'couch potato' (literalmente, "patata de sofá"). Este tipo de persona, cuando agota su último pulso de trabajo, corta comunicaciones. “Su único objetivo para las vacaciones, y es menos un objetivo y más una compulsión involuntaria, es ver cuántas temporadas completas de series acumuladas pueden ver”, dice Plummer. Pero, por lo general, cuando acaban las vacaciones, piensan que han tirado su tiempo a la basura. Esto ocurre porque al hacer la ‘patata’ no solo deja a un lado su lado profesional, deja desatendidas otras necesidades imperiosas que solo pueden recuperar en vacaciones: “Una interacción social significativa (lo siento, ver Netflix con tu pareja no cuenta), la actividad física y la contemplación activa, entre otras cosas”, reflexiona Plummer.

¿Descansamos verdaderamente si estamos todo el día viendo la tele? / Pexels
¿Descansamos verdaderamente si estamos todo el día viendo la tele? / Pexels

Luego habla de los ‘farsantes de las vacaciones’. Estos somos los que seguimos trabajando en las vacaciones. Ya sean asuntos laborales como compromisos familiares. La línea y la intensidad no se pierden. Son las mismas. “A veces está fuera de nuestro alcance: nuestro jefe o empresa simplemente lo exige. Sin embargo, para el profesional crónicamente abrumado y con exceso de tareas, a menudo hay una razón más subversiva. Las vacaciones presentan una oportunidad que es demasiado difícil de perder: la oportunidad de ponerse al día”, dice Plummer. El verdadero problema no es adelantar ese trabajo que tu rutina profesional no te deja llevar al día, aunque usar tus vacaciones para trabajar puede reducir tu estrés a corto plazo, también significa que pierdes una oportunidad para reducir tu estrés a largo plazo.

Y por último el ‘adicto del trabajo vacacional’. “Toma sus tendencias de adicción al trabajo y simplemente las aplica a un contexto diferente. En lugar de apresurarse de una reunión de trabajo a la siguiente, se apresuran de una fiesta a la siguiente”, dice Plummer. Esto les deja sin tiempo para sí mismos. Colapsar, no es descansar.

¿A qué tipología perteneces? Si te ves retratado en uno de estos tipos de persona, sea cual sea, debes poner una solución de inmediato. Los consejos son sencillos. Solo hay que poner un poco de intención para que lo que queda de fiestas te sirvan de verdadero descanso.

El equilibrio como el mejor de los consejos

Normalmente, en nuestro puesto de trabajo, estamos impulsados a alcanzar un objetivo. Igual debemos aprovechar ese impulso para lo que realmente te viene bien en un periodo de descanso. “Recomiendo establecer metas en torno a cuánto quieres dormir, cuánto ejercicio quieres hacer… entre otras categorías de importancia para ti”, aconseja Plummer. Hay que encontrar el equilibrio entre lo que es bueno para ti y la obligación a llevarlo a cabo.

Es muy importante encontrar tiempo para procesar suficientemente el año pasado. “No procesar todas tus experiencias vividas es como dejar la bandeja de entrada de correo electrónico de tu cerebro desbordada: afecta tu carga cognitiva y reduce tu capacidad para abordar con calma y eficacia nuevas experiencias”, asegura Plummer.

Otro gran consejo es establecer metas para el próximo año y dedicarle tiempo a planificar cómo alcanzarlas.

Y por último, debes creer en las tradiciones navideñas, mantenerlas. “Las tradiciones son una forma de hábitos, y el desarrollo y la modificación de los hábitos es la clave para alcanzar nuestros objetivos y ser más productivos sin volvernos locos”, dice Plummer. Desarrollar estas tradiciones (productivas, significativas y tranquilas) y llevarlas a cabo, nos ayudarán a protegernos del trabajo y de los agentes estresantes navideños. Como aquellos que creen que son los únicos que saben cómo pasar unas auténticas y válidas vacaciones de Navidad.

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