Viernes, 18.01.2019 - 23:54 h
Nec Otium

La inteligencia artificial es cada vez más barata (y es algo que debe preocuparnos)

Los bajos costes de drones y otros robots autónomos han desatado las alarmas en un grupo de
expertos, que advierte de sus peligros.

El perro de Boston Dynamics.
El perro de Boston Dynamics.

En el capítulo Metalhead de la última temporada de Black Mirror, los humanos del planeta se ven amenazados por una horda de perros-robot capaces de detectar el calor humano y programados para erradicar a nuestra raza. Un escenario situado completamente en el plano de la ficción. Sin embargo, apenas hace un par de semanas la compañía Boston Dynamics asombraba -y asustaba- al mundo al presentar a su propio perro-robot, casi idéntico al del capítulo y capaz de interactuar con objetos e incluso puertas aprendiendo de su propia experiencia.

Paralelamente, en esta semana se conocía que una start-up de Silicon Valley ha creado un dron capaz de autogestionar sus rutas, que además puede utilizarse para identificar, clasificar y seguir a un objetivo concreto hasta donde sus capacidades motoras le permitan. Incluso a humanos. Algo que puede ser muy útil para hacerse un selfie en el Himalaya, pero que potencialmente podría suponer una seria amenaza en caso de utilizarse con objetivos militares o terroristas. Un ejemplo más del constante abaratamiento de la inteligencia artificial (IA) que empieza despertar las visiones más distópicas entre los expertos, tal y como señala este artículo de The New York Times.

Las dudas sobre la IA

Es sólo cuestión de tiempo. La robótica, impulsada por una inteligencia artificial cada vez más avanzada, terminará asumiendo, sino todas, la mayoría de las tareas y trabajos que actualmente realizan los seres humanos. Es lo que se extrae de un estudio llevado a cabo conjuntamente por las universidades de Oxford y Yale publicado el año pasado, el cual apuntaba a que en los próximos 50 años los robots reemplazarán a los humanos en millones de puestos de trabajo para los que aún somos necesarios.

Pero, además de suponer una amenaza a nuestros empleos a largo plazo, la IA genera muchas dudas entre la comunidad científica, dividida entre quienes la consideran el próximo paso lógico en la evolución humana y quienes la consideran una serie amenaza. El eterno debate generado por Isaac Asimov hace más de siete décadas sigue sin respuesta, aunque los últimos avances y, en especial, el abaratamiento tecnológico, han llevado a un grupo de expertos en IA de EEUU y Gran Bretaña a elaborar un informe en el que se advierte del riesgo “en aumento” de que se pueda usar “con fines malévolos”, al tiempo que instan a retrasar cualquier comercialización robótica hasta que no se haya llevado a cabo una profunda revisión de sus riesgos.

IA asequible para casi cualquiera

El problema es que la IA se está convirtiendo en una tecnología cada vez más barata, hasta el punto de que el dron capaz de seguir a un humano hasta el fin del mundo se comercializará por 2.499 dólares, un precio bastante más asequible que hace unos años. Aún más barato es conseguir los componentes por separado -cámaras, chips low cost y software de código abierto- y montar el aparato en casa en una operación relativamente sencilla. Y ahí precisamente reside el peligro: en que cualquiera, con ánimo de hacer cualquier cosa, puede disponer de un dron de estas características.

Es el espacio de los drones -y otros robots autónomos- el que preocupa especialmente a los expertos en IA, porque se trata de un campo sin apenas legislación y que permite acceder a casi cualquier lugar del mundo sin la necesidad de estar presente. Paul Scharre, uno de los autores del informe, lo describe así: “Lo que es difícil de anticipar -y no nos podemos sacar de la cabeza- son las escasas maneras tangibles en las que la IA puede ser integrada en nuestras vidas”. Porque, eso sí, su eficacia como instrumento militar está más que probada.

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