Sábado, 17.11.2018 - 21:47 h
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Las nueve peticiones más molestas que recibimos en el correo del trabajo

Una encuesta de Adobe recoge las frases pasivo-agresivas que más molestan a los trabajadores cuando reciben un 'e-mail'

Hay correos que siempre fastidian. / Pixabay
Hay correos que siempre fastidian. / Pixabay

A menudo nos encontramos con correos en el trabajo que resultan problemáticos, no sólo por su contenido sino también por el tono escogido para redactarlos. Por eso, Adobe ha realizado una encuesta en la que se recogen las nueve frases pasivo-agresivas que más molestan a los trabajadores cuando reciben un e-mail, tal y como recoge este artículo de The Guardian. Frases en inglés que, no obstante, todos recibimos en su traducción al español. 

1- “No estoy seguro de si viste mi último e-mail

Se trata de un clásico extrapolable a cualquier discusión, incluso de pareja, que viene a significar que deberías haber leído mi último e-mail. Da igual que no lo hayas abierto porque estabas de vacaciones, porque estabas trabajando en otro proyecto o cliente en ese momento o porque estabas en el funeral de tu abuela; yo debería ser la prioridad para ti y te lo hago saber de esta manera tan poco sutil.

2- “De lo que se infiere por mi último e-mail”

Usar cultismos o expresiones vagamente legales para dirigirte a otra persona por e-mail no sólo puede resultar algo pedante, sino también esconder un cierto desprecio. Este tipo de expresiones vienen a significar que mi vocabulario me sitúa una situación superior a la tuya.

3- “De lo que se infiere tras nuestra última conversación”

Constituye una expresión despreciativa similar a la anterior, con el añadido de que transmite que los objetivos de un proyecto concreto no se han alcanzado y que deseo hacer saber a todo el mundo, empezando por ti, que es culpa tuya y sólo tuya, incluso si el error es mi responsabilidad.

4- “¿Hay algo nuevo sobre esto?”

Otra de las expresiones más molestas para los trabajadores es que se le pregunte constantemente por novedades acerca de un asunto concreto. Cuando pregunto si hay algo nuevo sobre cualquier proceso estoy dando por sentado que lo hay y que tú no me estás poniendo al día, bien porque no deseas empezar otra tarea, bien porque no te da la gana. Esta frase viene a significar que tu máxima prioridad es mantenerme actualizado en todo momento, incluso si tenemos agendada una reunión dentro de dos horas en la que se tratará el tema en profundidad.

¿Hay que repetirlo todo cien veces? / Pixabay
¿Hay que repetirlo todo cien veces? / Pixabay

5- “Perdona por enviarte dos e-mails”

El problema de avasallar con e-mails a los demás, especialmente a los compañeros de trabajo, es que la información, instrucciones o peticiones que contiene el mensaje se dispersan. Sin embargo, a menudo mandar más de un correo implica que deseo mostrar mi poder y que, en realidad, no me arrepiento de haberte mandado dos e-mails (con copia a algún jefe común, a ser posible) y que, de hecho, si pudiera te mandaría ocho e-mails. Al menos, esa es la sensación que transmite.

6- “¿Me podrías aconsejar?”

Aunque pedir ayuda con cualquier tarea o proceso es positivo, empezar un e-mail con esta frase o cualquier otra similar denota una intención de desprenderte deliberadamente de una responsabilidad: “¿Me podrías aconsejar? Y, ya de paso, ¿por qué no haces tú esto, que lo haces mejor?”.

7- “Como te he comentado previamente”

Evidentemente, hay cuestiones que se pierden a través de un correo electrónico, especialmente cuando hay un gran intercambio de mensajes de por medio. Sin embargo, utilizar este tipo de expresiones viene a significar que me parece inconcebible que te hayas olvidado de algo que te había comentado previamente. Y quiero hacerte sentir mal por ello.

8- “Como hemos acordado”

Se trata de una variante de la anterior, pero con una particularidad: ese plural utilizado es meramente mayestático, ya que en realidad esta expresión suele significar algo así como “como te he pedido”. Tal vez sea más diplomática en teoría, pero a tu interlocutor le suele molestar más que no le pidas algo directamente y sin rodeos.

9- “A modo de recordatorio”

Cuando alguien vuelve a enviar un e-mail con un documento o un mensaje importante (como unas contraseñas), realmente le está diciendo a la otra persona dos cosas: que en su bandeja de entrada tiene permiso para amontonar cuantos mensajes quiera y que está seguro de que la otra persona ha borrado el anterior.

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