Viernes, 23.02.2018 - 09:21 h
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Los tres mayores riesgos emergentes de los mercados para tu empresa

Los últimos estudios alertan de que prohibir y sancionar conductas como el abuso del Whatsapp en horario laboral no sirve para erradicar el problema.

Sí hay de que preocuparse / Pixabay
Sí hay de que preocuparse / Pixabay

“¡Es el mercado, amigos!”. Aunque con este grito Rodrigo Rato se empeñe en justificar su carácter estanco, incomprensible e independiente de cualquier otra realidad, en lo que llamamos mercado confluyen una serie de factores conectados que difícilmente se pueden obviar. El ejemplo más básico, que se estudia ya en el instituto, es la ley de la oferta y la demanda, un sistema que teóricamente permite que las necesidades de la población sean cubiertas, pero que paradójicamente puede dar lugar a que un producto, un servicio o una idea maravillosa esté condenada al olvido porque nadie la demanda.

No. El mercado no es per se, sino que está constituido por múltiples realidades que lo definen. Cuando la semana pasada las principales bolsas del planeta se derrumbaron más de un 3% ante la estupefacción de los inversores -el Dow Jones registró una caída histórica de casi cinco puntos-, los expertos explicaron que se debía a una “corrección” debida a varios años de subidas indiscriminadas. Del mismo modo, la legislación de un país, la situación política o la guerra determinan en buena medida la buena o mala salud de un mercado. Por eso, en este artículo de Harvard Business Review se analizan los tres mayores riesgos emergentes a los que las empresas se enfrentarán en 2018.

Los populismos en Latinoamérica

Andrés Manuel López Obrador.
Andrés Manuel López Obrador.

Según un informe de Frontier Strategy Group, Joel Whitaker y Antonio Martínez han identificado una serie de tendencias preocupantes para cualquier empresa que opere en mercados internacionales. Especialmente, en Latinoamérica, donde el posible “auge de los populismos” en Brasil y México -ambos con elecciones presidenciales en 2018- pondría en serio riesgo la estabilidad y el crecimiento económico de la zona. Con un 60% del PIB de la región, estos dos países son el principal motor de un continente que se prevé que crezca al 2,7% este año.

En este sentido, en México “el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador tiene una gran ventaja en las encuestas. Promete revertir las reformas que han mejorado la flexibilidad del mercado laboral y la participación en el sector privado en antiguos sectores protegidos como el de la energía. El coste de hacer negocios -y especialmente el coste de la producción local- se incrementaría, al tiempo que erosionaría “la confianza a largo plazo” de los inversores, explican Whitaker y Martínez.

Por su parte, aunque en Brasil la economía tiene visos de mejorar en 2018, “la perspectiva en materia de negocios podría cambiar si el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva retoma la presidencia y cumple sus promesas de cancelar la reforma de las pensiones y las contracciones presupuestarias. Aunque puede ser descalificado en las elecciones, mantiene un liderazgo fuerte en las encuestas y el candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro está en segundo lugar”. Dos opciones malas, según los autores del informe.

La crisis migratoria en Europa

Manifestación en contra de los refugiados
Manifestación en contra de los refugiados

Asimismo, en Europa la crisis migratoria ha generado una serie movimientos alineados con el populismo. Los millones de desplazados desde Oriente Medio y África a causa de la guerra y la falta de recursos han “transformado las políticas occidentales, provocado el auge de movimientos políticos anti-inmigrantes y han ayudado a Gran Bretaña a abandonar la UE”. Una serie de eventos que, unidos al auge de la extrema derecha, han derivado en una crisis de identidad sin precedentes en el Viejo Continente.

Para Whitaker y Martínez, la mayor expresión de esta deriva ideológica es el pago de 6.000 millones a Turquía para “prevenir que 3,6 millones de refugiados sirios” entren en Europa. Una situación en la que el Gobierno de Erdogan tiene la sartén por el mango, ya que cualquier ataque a su cuestionada soberanía podría derivar en la cancelación del acuerdo de inmigración. Y es precisamente esta constante amenaza de enfrentarse a una realidad que no desea la que hace de Europa un mercado especialmente frágil, especialmente para inversores extranjeros.

Los conflictos en Asia: Corea del Norte y China

Fotografía del secretario general del Partido Comunista de China, Xi Jinping
El Partido Comunista de China reelige como secretario general a Xi Jinping. / EFE

Algo que, en lo que llevamos de siglo, tampoco había sucedido en China. El gigante asiático ha soportado un crecimiento estable y sostenido en los últimos años y se ha convertido en un lugar ideal para invertir, a pesar de sus sistema democrático no convenza en exceso. Sin embargo, la reciente construcción en las islas Paracel y las islas Spratly -en el mar sur de China- de unas instalaciones con más de 290.000 metros cuadrados destinadas a uso civil y militar, podría derivar en un conflicto abierto con Malasia, Filipinas, Taiwan y Vietnam, quienes también reclaman la soberanía de esos territorios.

Y es que en un hipotético escenario bélico -o, como mínimo, de diplomacia fallida-, en 2018 China podría perder buena parte del reconocimiento internacional del que goza en la actualidad. Y la expresión más evidente de esa falta de confianza podría darse en los mercados. Una situación que, sin duda, refuerza la presencia en la región de Corea del Norte y su eterna amenaza nuclear.

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