Sábado, 16.02.2019 - 13:29 h
No es oro todo lo que reluce

Tres desafíos que todo nuevo jefe debe superar al ocupar su puesto directivo

Asumir tu rol de nuevo jefe no es tan fácil como escribirlo. Desde las sanas expectativas a la realidad más contundente, hay desafíos que superar

Los puestos directivos tienen ventajas, pero también inconvenientes. / Pexels
Los puestos directivos tienen ventajas, pero también inconvenientes. / Pexels

Tendemos a pensar en los altos puestos de las diferentes empresas como puestos fijos e inamovibles. Nada más lejos de la realidad. La decepción es generalizada en más de la mitad de los grandes directivos ejecutivos en sus nuevos empleos. Los desafíos son muchos y grandes y acaban dejando a los nuevos directivos desorientados, en muchas de las ocasiones, tomando la decisión de abandonar su nuevo puesto. Pero, ¿dónde estriba esta incapacidad? ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan?

Neal H. Kissel y Patrick Foley, han hecho un estudio y han sacado en claro cuáles son los principales desafíos a los que un director ejecutivo se tiene que enfrentar cuando comienza en un nuevo proyecto, y lo han reseñado en un artículo para Harvard Business Review. 

Un trabajo desde Marakon

Kissel es Director Ejecutivo de Marakon Management Consulting en CRAI; y Foley es asesor principal de la empresa. Juntos decidieron llevar a cabo una investigación de lo que a ellos les parecía algo que repetía patrón constantemente.

Su estudio se compone de una serie de entrevistas que realizaron recientemente a 20 directivos y CEO. La mayoría de ellos ejerciendo, algunos lo hicieron anteriormente.

“Nuestras entrevistas confirmaron que la mayoría de los entrevistados, consideran que esta transición es un desafío, incluso para los profesionales de la industria con mucha experiencia”, aseguran. Y de todas esas entrevistas, han sacado en común los tres desafíos más importantes a los que enfrentarse a un nuevo puesto de directivo.

1. La gestión de la energía interna

Para superar un tránsito de este nivel es clave administrar tu propia energía. Una mala gestión de tu energía puede ser devastador para cualquiera en esta situación.

Los problemas a evitar, que los directores ejecutivos entrevistados decían que les obligarían a perder el tiempo y, lo que es más importante, su energía, tienen que ver con “informes desleales o débiles, agendas y misiones de comité mal diseñadas, informes o presentaciones innecesariamente largas y una tendencia a tomar decisiones triviales”, aseguran Kissel y Foley.

Por eso es importante la actitud que tengas. Hay que creer en el equipo, de esta forma gastarás menos energía. “Muchos han descubierto que tratar a los colegas de la junta como fuentes de conocimiento y asesoramiento en lugar de una obligación, puede convertir el compromiso en una fuente de energía”, aseguran. Otra solución en la que coinciden es la de establecer un equipo senior fuerte tan pronto como sea posible.

Los nuevos jefes tienen siempre nuevos enemigos. / Pexels
Los nuevos jefes tienen siempre nuevos enemigos. / Pexels

2. La gestión de las relaciones internas y externas

Los entrevistados coinciden también en esto como un gran desafío al que enfrentarse. Es importante generar confianza y alineación con todas las partes interesadas. Prioritariamente a la junta, los inversores, los medios de comunicación y los contactos gubernamentales pertinentes.

Pero este tipo de relaciones se lleva el 50 % del tiempo de un director ejecutivo. Es importante, sí, dedicar un apreciable tiempo a forzar lazos sólidos con el resto de equipos dentro de la empresa. Pero la parte de la comunicación que más desgasta, es la externa: medios de comunicación, inversores…

Algunos de los entrevistados reconocen que “las buenas relaciones con las partes interesadas externas son ‘una calle de doble vía’. Con frecuencia comunicarte con los inversores te puede servir para usar sus comentarios en la comunicación interna, en presentaciones y materiales para la compañía y en las entrevistas con los medios”, dicen Kissel y Foley.

3. La gestión del flujo de la información

La información entre los diferentes estamentos de una empresa es una gestión pesada que hay que saber llevar. Es complicado, farragoso y se generan asimetrías del flujo de información. La clave del éxito para estas asimetrías es estar informado de todo sin microgestionar. Saber todo lo que va ocurriendo en todos los niveles de la empresa, incluso los más bajos.

“La llave para superar este desafío es proporcionar una estructura y una cultura en la que la información correcta fluya hacia arriba y hacia fuera, a la junta directiva y las otras partes interesadas”, aconsejan Kissel y Foley. Aprender a controlar este flujo de información se considera un factor clave para la longevidad de una carrera.

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