En liquidez, una buena opción

El virus golpea al pequeño inversor: qué se puede hacer para no perder el dinero

Los expertos recomiendan que, si no se ha vendido ya, no se haga al pasar lo peor. No obstante,si hay liquidez es mejor esperar para entrar. 

Ibex, oro y bonos sufren el impacto del coronavirus

Las bolsas han recuperado este viernes una parte de lo perdido (el Ibex subía un 3,74%) desde que el brote del coronavirus impactara en los mercados financieros. Desde el 19-F, y teniendo en cuenta el último rebote, el desplome alcanza el 34% en el Ibex 35 y el 25% en el S&P 500. Los pequeños inversores, presos del pánico, se han lanzado a vender la mayoría de sus posiciones mientras que otros todavía se preguntan dónde invertir ahora que he vendido o qué hacer cuando no he vendido y estoy teniendo grandes minusvalías latentes. 

Muchos de los activos 'refugio' tradicionales están sufriendo también el castigo del coronavirus. El oro, el activo que todo el mundo desearía comprar en estos momentos, no solo no ha subido de precio desde el 19-F sino que su precio ha caído desde los 1.611 dólares hasta los 1.570 dólares por onza. Es decir, sufre un descenso próximo al 2,7%, tras llegar a tocar los 1.675 dólares. 

Con el oro descartado, otro de los activos en los que podríamos pensar es la renta fija, pero su evolución tampoco ha acompañado. El bono alemán a diez años, el Bund, si bien estaba actuando de 'refugio' en pleno impacto del coronavirus, ha pasado de una rentabilidad negativa del -0,85% el 9 de marzo a un -0,57% actualmente, por lo que este aumento se traslada, de manera inversa, al precio. Es decir, si tuviéramos bonos a diez años de Alemania habríamos visto como su precio habría caído significativamente. 

Sin el oro y la renta fija, las miradas están puestas en divisas que históricamente han sido un 'refugio' como es el caso del franco suizo. La moneda del país de los Alpes se dispara con fuerza frente al euro y solo durante el último curso escala más de un 7% y está en su nivel más alto desde mediados de 2015. 

El mejor refugio, para algunos expertos, es estar en liquidez y esperar a que amaine el temporal una vez alcanzado el pico del coronavirus. No obstante, si se tienen títulos en cartera de compañías no afectadas directamente por el coronavirus, las caídas no deberían deteriorar su potencial, "siempre y cuando no se caiga en una recesión económica en la que las compañías más cíclicas sufran el mayor castigo", según señalan varios expertos. 

Si fue de los inversores que no entró en modo pánico y ha aguantado el crash de los mercados, tal vez ha llegado el momento de no realizar cambios. ¿El motivo? Desde Banca March señalan que "una vez controlado el virus, las bolsas inician rebotes, descontando la futura recuperación económica. Por ello, el suelo de las caídas de las bolsas suele coincidir con el punto más álgido de contagios. Si las actuales medidas implementadas surten efecto, en pocas semanas, la situación debería mejorar. Confirmar una moderación de la expansión de los contagios, unido a una respuesta contundente de las autoridades monetarias y la adopción de nuevos estímulos fiscales, serían los detonantes que consideraríamos necesarios para adoptar una mayor exposición al riesgo". 

Juan José Fernández-Figares, director de Análisis de Link Securities, ha señalado a La Información que "el único sitio donde uno puede estar tranquilo ahora es en liquidez. Eso sí, yo no puedo recomendar a nadie vender renta variable a estas alturas ya que eso depende del riesgo que esté dispuesto a asumir cada inversor. Lo que sí estoy seguro es que si se reconduce la situación, que se hará tarde o temprano, la renta variable se recuperará más rápidamente que cualquier otro activo.

Algo más de optimismo muestra Diego Morín, analista de IG. "La situación de los fondos de inversión o de los inversores particulares es compleja ya que, ante el pánico bursátil desatado, es complicado mantener la calma. Ante este hecho, no hay que tomar decisiones de manera impulsiva puesto que eso puede traer consecuencias a medio plazo. La corrección en la que nos encontramos puede perdurar pese al intento de los bancos centrales de sostener las economías. Si tenemos carteras a muy largo plazo, lo ideal para cubrir nuestras carteras son los activos refugios, como puede ser el caso de las divisas, siendo el yen japonés y el franco suizo la favorita de los inversores. No obstante, debemos de tener en cuenta que muchas veces sus bancos centrales intervienen la divisa ante las fuertes compras de los inversores. Otro de los activos refugios por excelencia es el oro, pero en este caso el físico". 

El experto de IG coincide con Figares en el potencial de la renta variable una vez amaine el temporal ya que "debemos de tener paciencia e ir posicionándonos en el mercado cuando todo vaya retornando a la tranquilidad. Ahora, el objetivo de un buen inversor es analizar qué valores cotizan en buenos precios para optar a comprar, basándonos en nuestros análisis y en el aspecto fundamental en el caso de las acciones.

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