Opa voluntaria u obligatoria

Fridman tendrá que pagar un 443% más por Dia si la CNMV ve 'coactiva' su opa

Una sentencia de 2017 del TJUE (caso Tronchetti) faculta a los supervisores nacionales de mercado a modificar precios o condiciones de una opa.

Evolución en bolsa de Dia desde que Fridman apareció
Evolución en bolsa de Dia desde que Fridman apareció / L. I.

La verdadera batalla por el control de la cadena de distribución Dia no se librará el próximo 20 de marzo en la Junta General de Accionistas (JGA), sino que empezará y acabará en los despachos. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) podrá hacer uso de sus poderes actuales para convertir en ‘obligatoria’ la actual ‘opa voluntaria’ del grupo británico Letterone si ve “coactiva” su oferta de compra a los accionistas de Dia, es decir, si considera que no tienen otra opción de decisión más que la planteada por el comprador.

La diferencia es mayúscula puesto que la actual voluntariedad de la opa presentada ante la CNMV -que el supervisor sigue documentando pidiendo más información a Fridman- ha permitido a Letterone, que opera a través del fondo L1 Retail con base luxemburguesa, poner sobre la mesa 0,67 euros por acción, muy por debajo del último precio al que adquirió sus acciones el pasado octubre (3,64 euros) en un contrato privado OTC (Over the Counter) de compra a plazo de acciones y que había pactó en enero de 2018 con su intermediario.

El fondo del Mijaíl Fridman deberá elevar su oferta un 443%, hasta los 3,64 euros por acción, si en algún momento el supervisor determina que incurre en los supuestos de obligatoriedad y, como reza la ley, debe ofertar un precio equitativo que se correspondería con el de la última gran transacción de acciones que realizó Fridman. “Dicho precio no refleja las irregularidades contables que se descubrieron en octubre de 2018 y que llevaron a la destrucción masiva del valor de capitalización de la Compañía”, explica Letterone en un documento que justifica su opa voluntaria y no obligatoria. El inversor ruso se ampara también en que, como recoge la ley de opas, en que tiene menos del 30% de Dia.

Caso Tronchetti

La CNMV tiene facultades para intervenir después de la jurisprudencia creada por una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo (TJUE) de julio de 2017, que faculta al supervisor a modificar las condiciones de una oferta. Hablamos del caso Tronchetti frente a la Consob, el equivalente italiano a la CNMV, cuyos hechos se remontan a 2013 en un proceso de opa sobre la financiera Camfin con Marco Tronchetti, actual primer ejecutivo de Pirelli, como protagonista. El supervisor Consob acabó modificando la opa (revisando el precio al alza) por un caso de ‘colusión’ con perjuicio para los accionistas minoritarios.

Dicha sentencia del TJUE abrió las puertas a que las autoridades supervisoras nacionales puedan intervenir en el precio y las condiciones de la opa si considera que hay colusión, “sin precisar qué comportamientos específicos caracterizan este concepto”, según una opinión de Alberto J. Tapia, catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Complutense relativa al proceso de opas sobre Abertis de 2018. En este sentido, un ‘paper’ sobre opas obligatorias o voluntarias elaborado por el director de mercantil de Uría & Menéndez, Carlos de Cárdenas Smith, se describe cómo “una opa podría calificarse de coactiva para los accionistas, ya que tendrán que decidir si venden al precio de la opa para no quedar prisioneros de unos valores que posiblemente no podrán vender después de la opa al precio de ésta”. 

Las ‘opas coactivas’ se producen en aquellas compañías en las que el capital está disperso o no hay un accionista de referencia. No es el caso ahora de Fridman y Dia, ya que el multimillonario ruso ocupa una posición principal en el accionariado, aunque no está en el consejo de administración desde diciembre. “La OPA obligatoria, sin embargo, puede resolver un fallo de mercado evitando comportamientos oportunistas por parte de los administradores”, señala en otro texto sobre tipos de opas Jesús Alfaro, catedrático de la UAM.

El punto de no retorno para el accionista

Mientras se suceden los acontecimientos, los accionistas de la compañía se enfrentan a dos soluciones que terminarán de diluir en el corto plazo el valor de las acciones de la empresa. Por un lado, la dirección de Dia ha propuesto para la Junta de Accionistas del 20 de marzo una ampliación de capital de 600 millones de euros como plan de rescate a Dia. Dicha inyección de fondos está asegurada por el banco de inversión Morgan Stanley, aunque se desconoce por el momento quien la respalda. Letterone condiciona su opa voluntaria a que no se apruebe dicha ampliación, a que previamente alcance el 50% del capital y a que se apruebe su ampliación de capital de 500 millones de euros. De lo contrario, se irán. Si cambian las condiciones de su opa, también.

Fridman asegura que ha invertido alrededor de 750 millones de euros en Dia desde que irrumpió en el capital en julio de 2017, aunque ahora lamenta haber “perdido el 90% de su inversión” y niega haber usado coberturas bajistas para protegerse del crash en bolsa que ha registrado Dia desde entonces. Sus representantes entraron en el consejo de administración de la compañía en abril y dimitieron en diciembre después de las irregularidades contables detectadas en las cuentas de Dia por valor de unos 27 millones de euros. Esa situación ha llevado a las acciones del grupo de supermercados a cotizar a precio de derribo y al precio de sus bonos a una situación crítica por las acusaciones cruzadas de querer llevar a Dia a la quiebra, un punto de no retorno en el que todos perderían... salvo que los que hayan comprado seguros de impago (CDS, por sus siglas en inglés) para la deuda de la compañía.

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