Miércoles, 20.02.2019 - 23:50 h
Reunión del BCE

Draghi mantiene el alza de tipos tras el verano pese a la desaceleración del PIB

El consejo del banco se muestra unánime en que "la probabilidad de una recesión es baja", aunque  se mantendrán los estímulos monetarios.

El Banco Central Europeo (BCE) mantiene su hoja de ruta inalterada y, pese a la desaceleración de la economía en Europa ya en marcha, sigue adelante con la intención de subir los tipos de interés después del verano. El consejo de Gobierno de la entidad se ha mostrado unánime acerca de que la probabilidad de una recesión en el área del euro es baja, si bien mantendrá los estímulos y asegura que cuenta con artillería suficiente para actuar en caso necesario. Su presidente, mario Draghi ha asegurado, además, que la dinámica del empleo y los salarios "apoyan la expansión de la zona del euro y elevan gradualmente las presiones inflacionarias".

En su primera reunión del año, la entidad ha decidido mantener el precio del dinero el 0%, su nivel más bajo, tal y como esperaba el mercado, que también confiaba en que mantuviese -como ha hecho- el tipo de facilidad de depósito en el -0,4% y el tipo de facilidad marginal 0,25%. Tal y como ha asegurado el presidente del organismo, el precio del dinero se mantendrá en ese nivel al menos hasta el próximo verano y "tanto tiempo como sea necesario" para garantizar que la inflación converge hacia el objetivo del 2% a medio plazo.

En la misma línea, Draghi ha dejado claro que la facilidad de depósito y el tipo de facilidad marginal se mantendrán en los niveles actuales con el fin de mantener las condiciones de liquidez en el área del euro. El estímulo a la política monetaria "sigue siendo esencial para respaldar la mayor acumulación de presiones inflacionistas y la evolución global de la inflación a medio plazo", ha asegurado.

El presidente del emisor ha dejado claro que la incertidumbre persiste entre los países que comparten la moneda común: los factores geopolíticos y la amenaza del proteccionismo pesan sobre el sentimiento económico. Las condiciones de financiación favorables, la dinámica del mercado de trabajo también favorable y el alza de salarios "apoyan la expansión de la zona del euro y elevan gradualmente las presiones inflacionarias", ha asegurado.

Por todo ello y según ha reconocido el banquero italiano, el Consejo de gobierno del emisor está dispuesto a ajustar todos sus instrumentos, según proceda, para garantizar que la inflación continúe avanzando hacia el objetivo de modo sostenido.

Los riesgos en torno a las proyecciones de crecimiento del BCE se han movido a la baja debido a la persistencia de las incertidumbres a causa de los factores geopolíticos y la amenaza del proteccionismo, las vulnerabilidades en los mercados emergentes y la volatilidad de los mercados financieros.

El organismo no se ha dejado llevar por el temor a un frenazo más brusco de la economía, sobre el que viene advirtiendo una parte del mercado -que apostaba precisamente por retrasar al año que viene el alza de tipos-. Más bien da la razón a quienes aseguran que el peligro de recesión en el corto plazo no existe y que, por ello, mantener por mucho más tiempo una política monetaria laxa dejaría al emisor sin munición para afrontar una eventual recesión en el área del euro a medio o largo plazo.

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