Resultados del primer trimestre

¿Fin al mercado alcista? Los beneficios en el S&P caerán por primera vez desde 2016

Las bolsas se debaten entre el optimismo inversor, que alienta el rally, y el pesimismo de los analistas de cara a la temporada de resultados

Evolución del S&P 500
          

Wells Fargo JP Morgan, dos de los tres mayores bancos de EEUU, darán el pistoletazo de salida el viernes a la temporada de resultados en Estados Unidos. Las cuentas del primer trimestre serán un buen termómetro sobre el grado de desaceleración económica, especialmente con el diagnóstico y las perspectivas que den a conocer las principales empresas cotizadas, y servirán además para aventurar si las bolsas siguen adelante en su escalada hacia máximos. La mayoría de las firmas de análisis coinciden en que las compañías que conforman el índice S&P 500 presentarán un descenso interanual de sus beneficios por primera vez desde el segundo trimestre de 2016, mientras que el consenso espera una caída del beneficio por acción en el entorno del 2%. 

Entre enero y marzo pasados coincidieron una serie de factores negativos que hacen de este primer trimestre un periodo singular. El cierre de la Administración en EEUU, la ola de frío, las tensiones comerciales y sobre todo el hecho de que la comparativa con el mismo periodo del año previo no favorecerá en general a las empresas, puesto que a comienzos del año pasado sus cuentas recogieron el impacto positivo de la reforma fiscal del presidente Donald Trump.

El mercado descuenta un crecimiento de los ingresos del 5% interanual, una previsión que se ha mantenido estable en los últimos meses, y una caída de los BPAs (beneficios por acción) del 2%, habiéndose revisado a la baja desde el avance del 5% que se estimaba a principios de enero, apuntan desde Renta 4 Banco. En este último cálculo coinciden en la sociedad de valores Link Securities. Su director de Análisis, Juan J. Fernández-Figares, no descarta sin embargo que las cotizadas sean capaces de superar un listón que los analistas han puesto "muy bajo". Lo más relevante, desde su punto de vista, será conocer la opinión de los gestores de las compañías sobre el devenir de sus negocios.

La relajación de las tensiones comerciales será clave en las expectativas de las firmas estadounidenses de cara a próximos trimestres. Los inversores también atenderán a la salud de los beneficios empresariales en un momento en que las principales compañías al otro lado del charco cotizan "en niveles muy ajustados" en términos de valoración. Es la tesis que sostienen desde MacroYield, cuyos expertos coinciden en que los fuertes recortes realizados en las estimaciones de los analistas en los BPA del primer trimestre podrían ser "la mejor baza para el mercado durante la campaña".

Optimismo inversor vs pesimismo de los analistas

Inversores y analistas se han movido aquí en direcciones opuestas. Los primeros han venido descontando las noticias positivas y han permitido que los principales índices vuelvan a mirar de cerca sus máximos; mientras que los segundos han mantenido el pesimismo con el que terminaron el año pasado y el empeoramiento de sus perspectivas de cara al primer trimestre supera ampliamente la media histórica de revisiones a la baja (-7,15% vs. -3,5% de media histórica). Si este consenso se demuestra excesivamente negativo la campaña para los mercados podría ser, por el contrario, "razonablemente positiva".

Si se confirma ese primer retroceso de los resultados empresariales desde mediados de 2016, podríamos estar ante el principio del fin de la racha alcista de los mercados de renta variable, señalan los expertos. De acuerdo con las previsiones del bróker ActivTrades, solo hay cuatro sectores que podrían mejorar sus beneficios: el industrial, el de servicios públicos, salud y los relacionados con los bienes raíces.

"En estos momentos, el PER (ratio precio-beneficio, por sus siglas en inglés) del mayor índice bursátil del mundo a doce meses vista es de 16,7 veces sobre las estimaciones de sus ganancias, frente a las 14,6 de los mínimos de diciembre y por debajo del 17,3 de sus máximos históricos", señala el analista David Pina en referencia al S&P 500.

Una caída de los beneficios empresariales y los indicios de desaceleración económica global podrían provocar un cambio en ese sentimiento de los inversores. Los principales catalizadores del rally alcista que han registrado las bolsas mundiales a lo largo del primer trimestre han sido el cambio de rumbo de los grandes bancos centrales (sobre todo en relación a las subidas de tipos de interés) y las esperanzas de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China.

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