Domingo, 17.12.2017 - 18:17 h
Comida sostenible

Francia, premiada por obligar a los súper a dar a los pobres la comida sin vender

El país galo, que también obliga a los restaurantes a preparar bolsas de comida sobrante para mascotas, ha recibido un galardón internacional.

Fotografía de un supermercado francés.
Fotografía de un supermercado francés. / Wikimedia Commons.

En febrero de 2016 entró en vigor en Francia una ley revolucionaria. El Estado obliga a los supermercados a no tirar la comida no vendida, destinándola a organizaciones de caridad o bancos de alimentos. Asimismo, los restaurantes también están obligados desde entonces a preparar bolsas de comida sobrante para mascotas si así lo requerían los clientes. 

Año y medio más tarde estas medidas han tenido premio. El país galo ha sido galardonado con el primer puesto en el ranking de comida sostenible elaborado por la ‘Economist Intelligence Unit’ (EIU), el cual analiza 34 países en función de comida malgastada, agricultura que respeta el medio ambiente y nutrición de calidad.

Fotografía de un supermercado francés.
Fotografía de un supermercado francés. / Wikimedia Commons.

El 'Top 10' lo componen en este orden Francia, Japón, Alemania, España, Suecia, Portugual, Italia, Corea del Sur y Hungría, demostrando en general que se trata de naciones con medidas en marcha en el ámbito de la comida desperdiciada, la conservación de la agricultura, nutrición y educación.

La calidad de vida, índices climáticos, actividad física y dietas, el grado de participación de la mujer en la agricultura y la escasez de agua también son factores importantes a la hora de determinar esta clasificación. 

Los países más desarrollados salen mejor parados en el ranking, una regla que no se aplica a los Estados Unidos. Obtuvieron el puesto 21, lastrados por el mal uso de los campos y los fertilizantes en la agricultura, y un exceso de consumo de carne, azúcar y grasas saturadas.

Asimismo, los Emiratos Árabes Unidos, a pesar de tener los mayores ingresos, ocupan el último puesto con un gasto de comida de 1.000 kilogramos por persona al año, provocando el aumento de la obesidad y el sector de la agricultura dependiente de agotar los recursos de agua.

"Somos todos responsables"

Es “inmoral” malgastar recursos cuando cientos de miles de personas en el mundo tienen hambre, explicó Vytenis Andriukatis, director Salud y Seguridad Culinario de la Unión Europea.

"Somos todos responsables, cada persona y cada país”, añadió en el congreso celebrado en Milán el martes.

Un tercio de la comida producida anualmente en el mundo, 1,3 billones de toneladas, se malgasta, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación.

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