La CEOE pide no boicotear los productos catalanes y Freixenet ve caída de ventas

La patronal advierte de que las grandes compañías arrastrarán a muchas pymes fuera de Cataluña

Antonio Garamendi hará oficial hoy su candidatura a la Presidencia de la CEOE
Antonio Garamendi vicepresidente de la CEOE

La CEOE pide no hacer boicot a los productos catalanes. Su número dos, Antonio Garamendi ha apelado este lunes a la "cordura" porque cualquier acción de este tipo sería una "mala noticia" no sólo para Cataluña, sino también para España. Sus palabras coinciden con el reconocimiento por parte de algunas empresas catalanas de que ya están registrando un impacto en las ventas de sus productos. 

Desde el 1-O se han ido sucediendo los mensajes y la movilización en las redes sociales de un sector muy concreto de la población, que han llamado a boicotear los productos con origen catalán. El presidente de Freixenet, que también lo es de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha reconocido, en declaraciones a la cadena Cope que ya se están produciendo "reacciones" que perjudican las ventas del cava y de vinos catalanes.

"La gente tiene bastante asumido que la calidad del cava catalán es excelente. Otra cosa es que ha habido reacciones, pero ya las hubo hace 15 años cuando el señor (Josep Lluis) Carod Rovira se dedicó a hacer declaraciones que no tenían ningún sentido. Hubo reacciones y se perjudicaron las ventas del cava y del vino catalán", ha recordado Bonet.

El presidente de la Cámara de España va a proponer al consejo de Freixenet trasladar la sede social de la compañía fuera de Cataluña. Además, ha expresado una "gran satisfacción personal" por la masiva manifestación de ayer en Barcelona a favor de la unidad de España. En su opinión, es "lógico" que las empresas quieran salir de Cataluña porque, en caso de declararse la independencia, "salir de la UE sería una catástrofe". 

Mientras, en declaraciones a TVE, el responsable de Cepyme, Antonio Garamendi, reconoce que está siendo difícil para las empresas tener que trasladar su sede social. "Lo están haciendo con responsabilidad pero también con un importantísimo nivel de tristeza", ha dicho.

El efecto arrastre de las grande compañías

Al mismo tiempo cree que las que hemos conocido hasta ahora no serán las únicas empresas que decidan cambiar su sede social fuera de Cataluña. Así, advierte de que una vez que "las grandes empresas han marcado el camino, las pequeñas van detrás" por una especie de efecto tractor. "Yo confío en que esto pare y que se hable, pero dentro de la ley", ha dicho.

Garamendi ha explicado que una Cataluña independiente saldría del circuito y de las normas europeas, pagaría aranceles por vender fuera y tendría muchos problemas de mercado, con unas relaciones bilaterales "casi imposibles".

En este sentido, recuerda que Cataluña vende en España 46.000 millones de euros, en Europa otros 37.000 millones y al resto del mundo, 22.000 millones. "Vende mucho más a Aragón que a Francia, a Murcia que a China y parecido o más a Cantabria que a Estados Unidos", precisa.

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