Jueves, 24.05.2018 - 21:25 h
¿Gas, eléctrica o pellets?

Cómo ahorrar en calefacción y cuál de ellas es la más económica

Te contamos las principales ventajas y desventajas de cada tipo de calefacción que puedes encontrar en el mercado. 

Qué son las estufas de pellets y beneficios de la biomasa
Qué son las estufas de pellets y beneficios de la biomasa

Las nevadas continuarán esta semana. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este miércoles nevadas en cotas muy bajas, entre 100/500 metros, en el extremo norte peninsular y temperaturas muy frías con heladas generalizadas en todo el interior peninsular.

Las temperaturas seguirán muy bajas, con heladas generalizadas en el interior peninsular, más fuertes en zonas de montaña y en páramos del interior, y con valores por debajo de lo normal en todo el país. El viento soplará de componente norte, fuerte o con intervalos de fuerte en el litoral de Galicia, bajo Ebro, Ampurdán, Canarias y este de Baleares y con rachas de muy fuertes en zonas de las islas Canarias.

Tener un sistema de calefacción es muy importante según el tipo de casa que tengas. Desde Fotocasa nos explican los diferentes sistemas que hay en la actualidad y sus principales ventajas y desventajas.

Calefacción a gas

La calefacción de gas es uno de los sistemas más extendidos y cómodos de instalar. Funciona con un circuito de tubos conectados a una caldera. Por este circuito tendrá que circular el agua, que cuando se calienta (gracias a la caldera) es la encargada de producir calor. Cuando el líquido se queda frío, regresa de nuevo a la caldera para calentarse otra vez.

La calefacción de gas es bastante limpia y segura. Los radiadores con este tipo de calefacción se calientan, pero no tanto como los eléctricos. Y el calor generado llega a más distancia que el conseguido con la calefacción eléctrica. Eso sí, se recomienda que en estancias grandes se instale más de un radiador.

Además del gas natural, está el sistema de calefacción mediante gasóleo C, capaz de calentar superficies bastante grandes. Se suele utilizar en poblaciones pequeñas y en casas independientes. Pero hasta aquí llegan sus ventajas. El combustible utilizado para generar calor hay que almacenarlo, por lo que es necesario contar con un depósito bastante grande. Cada cierto tiempo hay que preocuparse de rellenarlo. Además, se trata de una energía bastante sucia, que genera muchos residuos.

Calefacción eléctrica

La calefacción eléctrica es la que produce calor conectando un radiador a la red de electricidad de la casa mediante un enchufe. Los radiadores que se utilizan con este tipo de calefacción pueden ser móviles y fijos. Estos últimos suelen ser más grandes y tener más potencia que los móviles, que se pueden guardar y sacar solo cuando sea necesario.

Este sistema no genera residuos ni olores. El problema de esta calefacción es que la últimas subidas de los precios de la luz han hecho que se encarezca. Su funcionamiento es muy sencillo, basta con conectar el radiador a la red cuando se necesite.

Además de su coste cada vez más elevado, la calefacción eléctrica tiene varios inconvenientes. Para empezar, no está recomendada para calentar espacios o habitaciones muy grandes. Esto se debe a que el calor que producen estos radiadores no se expande a mucha distancia. Además, los radiadores eléctricos se suelen calentar bastante, por lo que hay que tener cuidado de no tocarlos para no quemarse.

Suelo radiante


La calefacción de suelo radiante es la que se instala debajo del suelo de las viviendas. Su funcionamiento se basa en el sistema de expansión del calor, generalmente de abajo hacia arriba. Así, el calor generado en el suelo se extenderá hacia las estancias. Se trata de una calefacción muy cómoda y limpia, que no genera residuos.

Funciona gracias a un circuito capaz de generar el calor bajo el suelo, y de transmitirlo al suelo, que estará frío. Hay varios tipos de este sistema de calefacción. El más común es el que utiliza un circuito de agua conectado a una caldera. Se trata, además, de la modalidad más económica.

Este sistema es el más costoso de instalar. Son necesarias grandes obras, puesto que para ello es necesario levantar prácticamente todo el suelo. Su mantenimiento también es bastante costoso.

Calefacción mediante bomba de calor

Los sistemas de bomba de calor calientan gracias a máquinas que transforman, gracias a la electricidad, el aire frío en caliente. Su funcionamiento es similar al de un aparato de aire acondicionado, solo que a la inversa.

Su instalación no es mu complicada, aunque precisan de una unidad colocada en el exterior de la vivienda, al igual que los sistemas de aire acondicionado. Este tipo de calefacción expulsa aire caliente en los recintos a calentar. Y este es un proceso bastante rápido.

No es muy eficaz en lugares muy fríos, puesto que cuanto más frío hace fuera, menos calor pueden generar en el interior de una vivienda. De hecho, en climas fríos, cuando la temperatura es inferior a 0º, rinde aproximadamente la mitad. Es más adecuado en climas más templados. No obstante, se trata de un sistema limpio y relativamente asequible. Su mantenimiento tampoco es excesivamente costoso. Además, es un sistema reversible, por lo que en verano se puede utilizar para generar aire frío.

Biomasa

Habitual en países como Austria o Alemania. Es la segunda fuente de energía más ecológica y sostenible del mercado tras la solar, ofrece muchas ventajas.

Las calderas de biomasa funcionan gracias a la potencia calorífica de combustibles vegetales (pelles, cáscara de almendro, hueso de aceituna o astillas de pino), más económicos que los combustibles fósiles. Existen calderas especializadas para cada tipo de combustible vegetal, aunque también puedes encontrar las poli combustible.

Las calderas de biomasa cuentan con un importante obstáculo y que, pese a las subvenciones autonómicas, tienen un precio muy elevado. Además, debes disponer de mucho espacio para su instalación y el almacenaje del combustible.

Geotérmica

Los sistemas de climatización geotérmica transmiten el calor natural que acumula la tierra hasta el interior de la vivienda. Se trata de una energía renovable, ya que proviene de un recurso natural inagotable, como es la temperatura casi siempre constante del planeta, al que puedes recurrir siempre. Además, España, por su situación y clima, disfruta de una gran cantidad de horas de sol, que contribuyen a mantener esta temperatura.

El equipo que debes tener consiste en un circuito de agua y una bomba de calor que funciona con energía eléctrica, aunque también puede estar conectada con una placa solar. Cuando la geotermia se aplica en la calefacción del hogar, el circuito y la bomba trabajan mano a mano con tu sistema de calefacción, formado por radiadores de pared o por suelo radiante. El principal inconveniente es que es el desembolso importante que requiere su instalación, que se amortiza con el paso de los años.

Calefacción Pellets

Los pellets son unos pequeños cilindros producidos con excedentes madereros, son un combustible más ecológico y económico que el gasóleo, el gas o la electricidad. Su principal particularidad es el alto poder calorífico que tienen, por lo que se emplean como combustible de sistemas de calefacción.

En los últimos años, su precio ha subido porque la producción no ha crecido al ritmo del aumento de la demanda, su coste es aún menor que el del gas, el gasóleo o la electricidad. En función de factores como el consumo o el tipo de sistema, se pueden ahorrar importantes cantidades de dinero al año. Además, no tiene riesgo de explosión y no produce malos olores.

Antes de hacerse con un sistema de calefacción con pellets, conviene conocer también sus desventajas. Estos sistemas son en general más caros que los convencionales, de manera que habrá que tenerlo en cuenta para amortizar la inversión. En función de factores como la tecnología o el sistema utilizado, desde una estufa individual hasta una caldera de condensación, los precios pueden oscilar entre los 400 y los 18.000 euros.

Temas relacionados

Ahora en portada

Comentarios