Jueves, 21.03.2019 - 11:50 h
Queda un mes para que nazca su primer hijo

Un bebé con un pan bajo el brazo: Boyer y Verdasco, un imperio de 14 millones

La hija de Isabel Preysler y Miguel Boyer por fin ha mostrado su incipiente tripita en la recta final de su embarazo.

Ana Boyer
Ana Boyer y Fernando Verdasco serán padres dentro de un mes / EFE

El próximo mes va a ser un no parar de posados a la salida de los hospitales por parte de las 'celebrities', pero en este caso por una buena noticia. Porque en abril se espera que vengan al mundo dos de los bebés más esperados, el de los duques de Sussex, Harry y Meghan, y el de Ana Boyer y Fernando Verdasco. La recta final de los embarazos de Meghan y Ana ya ha comenzado, y si la duquesa ya se ha cogido la baja de forma oficial, la hija de Isabel Preysler ha mostrado al mundo vía redes sociales que ya no le queda nada para ser mamá.

En todo el embarazo no se había podido ver a Ana con la barriguita, pero ha sido justo ahora, cuando queda un mes para el alumbramiento, cuando ha decidido compartir con sus más de 180.000 seguidores en Instragram el cambio de su cuerpo. Eso sí, con una fotografía de enero, cuando estaba de seis meses, por lo que ahora su tripita será más abultada, pues está a punto de dar a luz a un niño que se llamará Miguel, en honor a su padre, algo que anunció la pareja hace una semana.

En diciembre hizo un año de la boda de Ana y Fernando, celebrada en el Caribe, en la isla de Mustique, un enlace que duró una semana y que selló una relación de varios años que se ha mantenido siempre muy sólida. Tanto es así que Ana dejó su brillante carrera como abogada para seguir los pasos de su marido por las pistas de tenis de todo el mundo. Aunque se casaron con separación de bienes, ambos tienen un importante patrimonio del que disfrutará su hijo en el futuro.

Sobre todo Fernando, quien en toda su carrera en el tenis se estima que habría ganado unos 14 millones de euros en los diferentes torneos que ha jugado y ganado. Una cantidad que procede solo de la raqueta, porque el madrileño tiene más negocios que le aportan jugosos ingresos. Como la mayoría de deportistas de élite, Verdasco cuenta con diferentes patrocinadores y es protagonista de campañas publicitarias, lo que le reporta importantes ganancias. Por ejemplo, su patrocinador deportivo es Adidas, que le viste y le paga por lucir sus prendas en la pista. Igualmente, ha sido imagen de Pedro del Hierro -que le hizo su traje de novio- y Springfield -firmas del grupo Tendam, antiguo Cortefiel- y embajador de la marca automovilística Peugeot.

Un imperio de la restauración en Madrid

Pero eso no sería todo, porque Verdasco y su familia son dueños de algunos de los restaurantes más famosos de Madrid, locales en los que la 'jet set' y los jóvenes de la alta sociedad se reúnen cada fin de semana. Por un lado, poseen dos de los restaurantes de cocido más típicos de la capital, La Bola y El Café de Chinitas. El primero está situado en el barrio de Ópera y lo regenta la prima de Fernando, Mara Verdasco, y el segundo lo lleva José, el padre del tenista, y es uno de los lugares más míticos de la ciudad, donde ha llegado a estar la mismísima Lady Di para disfrutar del flamenco en directo.

Por otro lado está La Rayúa, que tiene sede en Majadahonda y en Madrid y están a nombre de la madre de Verdasco. Por último estaría La Cañada, restaurante situado en Boadilla del Monte, localidad madrileña donde ha residido desde siempre la familia. Así, los Verdasco tienen un importante negocio de restauración que suma más ceros al patrimonio de Fernando.

Pero Ana, por su parte, no se queda atrás. Aunque la joven apenas ha desarrollado su vida profesional tras graduarse en Derecho y Economía por Icade, disfruta de la parte de la herencia de su padre que le correspondió, de la cual se desconoce la cantidad. Además de eso, la joven también es un reclamo para diferentes marcas y firmas.

Aunque hace tiempo que no acude a 'photocalls', como sí hace su hermana Tamara, se estima que su caché por estos eventos rondaría los 25.000 euros. A eso habría que sumarle los contratos de larga duración que tiene con marcas tan fuertes como Land Rover, de la que es embajadora y que muestra en sus redes sociales cada vez que se monta en su flamante coche, o la de belleza Lancaster.

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A todas partes en mi #RangeRoverEvoque 🤗

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A esto hay que sumar lo que se embolsa cada vez que da una exclusiva en su revista de cabecera, ¡Hola!, a la que la pareja vendió su boda en exclusiva. Todos estos ingresos le han permitido a Ana aparcar su carrera y seguir a su marido por todo el mundo de torneo en torneo. De hecho, estuvieron una temporada viviendo en Doha (Catar) gracias a un contrato con el gobierno del país, lo que también habría hecho ganar dinero a la pareja. 

A ello hay que sumarle las casas que tiene Verdasco en las mejores zonas de Madrid, como el barrio de Salamanca, la urbanización La Finca o Boadilla del Monte. Un importante patrimonio inmobiliario que se suma a todo lo anterior. De este modo, podemos afirmar que el pequeño Miguel vendrá al mundo con un pan bajo el brazo.

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