"No se puede hacer alegremente"

La ministra de Trabajo echa un jarro de agua fría a derogar la reforma laboral

El Gobierno de Pedro Sánchez admite que solo será factible intentar hacer una revisión de la misma para mitigar sus efectos más dañiños.

Magdalena Valerio ministra de Trabajo
Magdalena Valerio (Caceres, 1959) reconoce que la reforma laboral no se puede cambiar alegremente. /EFE.

“La primera medida que tomará el próximo Gobierno socialista será la de derogar la reforma laboral de Rajoy para recuperar cuanto antes los derechos de los trabajadores. El PSOE no va a permitir que se recorten”. Era la sentencia de Pedro Sánchez el 15 de julio de 2014. Acababa de tomar las riendas del PSOE.

Hoy, ya es presidente. Y la rotunda sentencia de derogación que el líder del PSOE ha repetido sin cesar a lo largo de los años, ha dado paso hoy, al mando del Gobierno, a otra visión en boca de la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio.

"La reforma laboral no se puede derogar alegremente. Hay que analizarla en su conjunto y ver cuáles son los aspectos que consideramos de manera dialogada y consensuada que hay que derogar". Así de sincera se muestra la ministra en una entrevista en el diario La Razón, en la que reconoce que "no se puede dar un giro copernicano en tantas cosas en un margen tan escaso de tiempo".

En la SER, Valerio era algo más incisiva. "La reforma laboral ha propiciado precariedad y devaluación salarial, por lo que nos pondremos manos a la obra para modificar al menos los aspectos negativos. ¿Cuándo? Inmediatamente es ya, porque el tema lo merece", señalaba, dejando claro que su eliminación no está en la hoja de ruta.

La reforma laboral ha sido siempre uno de los caballos de batalla de Sánchez, el mismo que dijo en pleno debate televisivo con Rajoy que su reforma era "demoledora"· y que solo había debilitado la negociación colectiva, devaluado los salarios, facilitado el despido y generado paro. "Y todo este destrozo, ¿para qué?", espetaba Sánchez a Rajoy.

Eran otros tiempos. Todo indica que las promesas que se hicieron desde la oposición van a caer en saco roto. Los sindicatos lo exigen (ahora más con la boca pequeña, cuando expresan que su idea no es derogar por derogar y ya señalan que las movilizaciones se hacen contra la patronal no contra el Gobierno), pero Sánchez ni tiene escaños ni parece que realmente vea recomendable acabar con la ley estrella de Rajoy. Ha pasado de insinuar que incluso también acabaría con la de Zapatero a poner los pies en la realidad. Sabe que algo tiene que hacer porque si no se verá a merced de las críticas de los sindicatos y de Podemos. 

Pero la realidad ya la dijo en su día uno de los gurús económicos del PSOE, Pedro Sevilla: "La reforma laboral no se puede derogar". Sí, matizar. Concidieron con él los expertos y Bruselas, que la considera la gran reforma de Rajoy. Y el presidente socialista no quiere de ningún modo asustar o incomodar a Europa, a la que ha hecho varios guiños en la confección de su Gobierno.

Como en otros elementos, la postura de Sánchez ha ido modulando con el tiempo. Ya lo hizo en su pacto de Gobierno con Ciudadanos donde se postularon cambios razonables de la reforma laboral.  Y por ahí pueden ir los tiros. Uno de ellos era que el salario base y la jornada laboral volvieran a los convenios colectivos de ámbito superior y fortalecer la negociación colectiva.

También puede ser factible armonizar la indemnización por despido improcedente de los fijos y temporales en 33 días (aunque la incidencia en los últimos sería mínima, suelen acabar contrato) pero no subir la misma a los 45 días como también Sánchez postulaba en sus inicios y de lo que acabó renegando. De hecho fue ZP el que bajó las indemnizaciones. Otros posibles retoque son poner coto a los falsos autónomos, endurecer la posibilidad de descuelgues, reducir el número de contratos y límitar la ultraactividad de los convenios. Y Fátima Báñez ha dejado bastante encarrilada la subida salarial del 2% y la subida del salario mínimo, un balón de oxígeno.

La realidad es que ni la CEOE ni  la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) desean una derogación. “Si algo funciona es una torpeza echarlo atrás”, afirman, señalando que se han creado medio millón de empleos al año.

La ministra, pues, ya ha subrayado la necesidad de recuperar la "metodología habitual" de abordar las cuestiones laborales y de Seguridad Social, "que es la mesa de diálogo social", con los sindicatos más representativos (CCOO y UGT) y los empresarios (CEOE y Cepyme), y prestando atención a otras asociaciones que defienden los intereses de los trabajadores y pensionistas. No habrá derogación total de la reforma laboral. Sindicatos, Gobierno y patronal lo saben. Bruselas, también.

las 10 claves

Las bases del acuerdo por el empleo PSOE-C's

Algunas de las reformas que se pueden realizara en la ley del PP se dejaron claras en el acuerdo entre Pedro Sánchez y Rivera por un gobierno de progreso. ¿Volverá Sánchez sobre sus pasos? ¿Dirá Rivera que no a lo que dijo sí? Estas son algunas de las claves del acuerdo con C's.

1. Supresión de la prioridad absoluta del convenio de empresa sobre los convenios de
ámbito superior. En materia de jornada y salario base cuando exista regulación contenida en el nivel sectorial superior al de empresa no podrá alterarse -a salvo de los procedimiento de descuelgue establecidos. No obstante en el resto de las materias la preferencia residirá en el ámbito de la empresa.

2. Mantenimiento de la ultraactividad de los convenios durante el periodo de renegociación y establecimiento de un periodo máximo de 18 meses, durante el cual deberá acudirse a resolver las discrepancias en un procedimiento arbitral.

3. En el caso de la modificación de la estructura y cuantía del salario, el procedimiento que permite al empresario la modificación sustancial de condiciones de trabajo de carácter individual y colectivo se aplicará por una cuantía máxima del 5% y por un período máximo de 12 meses, tras el cual deberá demostrarse de nuevo la causa por el empresario y negociarse con un nuevo período de consulta.

4. Supresión del arbitraje obligatorio de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos en los procedimientos de descuelgues de estos. Si no se alcanza acuerdo tras el período de consulta se ha de acudir, a un procedimiento arbitral según el procedimiento de los acuerdos estatal o autonómicos de solución de conflictos.

5. Desde la consideración de que la ordenación de la estructura de la negociación colectiva corresponde a la autonomía colectiva, el ámbito provincial de la negociación colectiva sectorial debe ser superado.

6. Junto a los contratos de relevo y para la formación, las modalidades de contratación se reducen a dos: un contrato de trabajo indefinido para la cobertura de puestos de trabajo indefinidos; un contrato estable y progresivo para la cobertura de puestos de trabajo de duración determinada.

7.  Indemnización creciente por finalización del contrato de trabajo, que tendrá
un coste de 12 días el primer año, que se transforman en 16 días el segundo año,
convirtiéndose en contrato indefinido en el tercer año. En caso de despido por
causas económicas, técnicas, organizativas o de producción y de despido
improcedente, la indemnización seguirá siendo la misma que se aplica
actualmente.
8. Negociación para la reforma del Estatuto de los trabajadores.
9. Plan de choque para la inserción laboral.
10. Plan de choque contra el paro de larga duración.


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