Son las preocupaciones de las grandes gestoras mundiales

La desaceleración china, la inflación y el bitcoin, los retos económicos de 2018

Los expertos matizan que son solo predicciones porque el impacto de Trump y el Brexit no ha sido tan dramático como se preveía en 2017.

Noviembre de oro para el Bitcoin: dispara su precio un 50% y vale 136.500 millones
Noviembre de oro para el Bitcoin: dispara su precio un 50% y vale 136.500 millones / Europa Press

Las previsiones de algunas de las mayores gestoras anticipan un 2018 complicado por la desaceleración de China, la evolución de la inflación o el endurecimiento de la política monetaria, e incluso "cisnes negros" como un posible desplome del bitcóin por un complot entre Rusia y China.

Entre las previsiones para el próximo año destaca la tradicional lista de "cisnes negros" o eventos muy improbables que anualmente elabora Saxo Bank, y que este año incluye la subida del bitcóin a máximos históricos, por encima de 60.000 dólares, para después caer hasta los 1.000, por un complot entre Rusia y China.

El 2017, más tranquilo de lo previsto

La entidad aclara que no se trata de "perspectivas oficiales, sino de eventos y movimientos atípicos" que, de producirse, tendrían un enorme potencial para alterar las opiniones del consenso. El jefe de estrategia en divisas de Saxo Bank, John J. Hardy, matiza estas "descabelladas predicciones", ya que "hace un año muchos pensaron que 2017 sería un ejercicio volátil, dado el ascenso aparentemente imposible de Donald Trump y el impacto del 'brexit', pero el ejercicio ha sido llamativamente tranquilo", señala.

Con un análisis más convencional, Schroders y Fidelity apuntan a la inflación, el endurecimiento de la política monetaria y la desaceleración del crecimiento en China como los elementos que habrá que tener en cuenta en 2018.

En su informe de perspectivas, Fidelity destaca que el desarrollo de la economía China, si finalmente se cumplen los pronósticos que hablan de un freno a su crecimiento, lastrará el crecimiento global, en un entorno de inflación controlada que permitirá a los bancos centrales evitar subidas contundentes de tipos.

La Reserva Federal de Estados Unidos, el banco central que con mayor brío ha emprendido la senda alcista, actuará previsiblemente con "cautela", y con toda probabilidad aprobará sólo dos subidas de tipos durante el año, todo lo cual pinta un marco "favorable" para los mercados.

Un crecimiento global del 3,3%

El economista jefe de Schroders, Kenneth Wade, comparte estas impresiones, e indica que la gestora ha mejorado sus previsiones de crecimiento global para 2018 hasta el 3,3 %, frente a la estimación anterior del 3 %. Esto, explica Wade, marca una aceleración moderada desde 2017, que también se ha mejorado del 3 % al 3,2 %; de confirmarse este pronóstico, esto convertiría a 2018 en el año de mayor crecimiento mundial desde 2011.

Los datos que aporta Fidelity respaldan esta tesis, ya que el PIB europeo crece a buen ritmo, tanto en el centro como en la periferia, y la confianza de los inversores no deja de crecer, al tiempo que las rentabilidades y los beneficios de las empresas sigue recortando distancias con sus homólogas europeas.

No obstante, el analista de renta variable europea de Fidelity, Matt Siddle, alerta de que "las tensiones y la ralentización económica tanto en Estados Unidos como en China" impiden descartar "una desaceleración generalizada".

Fidelity señala también el frente político como fuente de alguna sorpresa en 2018, aunque recuerda que las elecciones en Francia, Alemania o Reino Unido "no alteraron realmente el mercado", por lo que no cabe esperar turbulencias de las elecciones generales previstas en Italia.
No es previsible que el Movimiento Cinco Estrellas, del que más recelan los inversores, llegue al poder.

En el Reino Unido "es posible" que el partido laborista se imponga a los conservadores, prosigue el analista, lo que "sería negativo para los mercados y ciertamente para la deuda pública británica a corto plazo".

Por lo que respecta a la renta variable, Fidelity ve que las perspectivas a corto plazo en Europa son positivas, ya que la mayoría de las economías nacionales están "rebotando"; aunque la bolsa del viejo continente no está barata, prosigue el análisis, sus valoraciones son atractivas teniendo en cuenta cuáles son las alternativas. De ahí un mayor apetito por el riesgo, por el que los inversores "cada vez están dispuestos pagar más".

Desde Schroders, el responsable de éste área para Europa -incluido el Reino Unido-, Rory Bateman, apunta buenas perspectivas para la renta variable europea en 2018, incluso después de sus recientes ganancias.
El índice MSCI Europe se ha revalorizado un 9,3 % en lo que va de año, añade, y las valoraciones europeas a largo plazo se están aproximando a sus medias históricas. Por lo tanto, podría decirse que el mercado "no está especialmente barato", aunque pueden lograrse sólidas rentabilidades el próximo año gracias a tres factores: la mejora de los márgenes de beneficio de las empresas, el descenso de la inflación y la caída de las correlaciones.

Ahora en Portada 

Comentarios