Domingo, 21.07.2019 - 22:03 h
Más de 7.500 contribuyentes

La recuperación duplica en cuatro años las nóminas superiores a 600.000 euros

El salario medio de los contribuyentes obligados a tributar en el Impuesto sobre la Renta se situó en 2017 en su máximo histórico: 23.170 euros.

Gráfico de contribuyentes en el IRPF

En España hay 7.553 personas que declaran ingresar un salario anual de más de 600.000 euros, según los últimos datos correspondientes a la Declaración de la Renta del ejercicio de 2017 que acaba de publicar la Agencia Tributaria. Son el 0,04% de los declarantes del Impuesto sobre la Renta y sus rentas suponen el 1,14% de todas las retribuciones en metálico declaradas en el IRPF. Desde que España salió de la recesión y volvió a la senda del crecimiento económico en 2014 el número de contribuyentes en este segmento de privilegiados casi se ha duplicado desde los 3.778 que había en 2014 a los 7.553 registrados en 2017.

Los datos del IRPF revelan que los 'nuevos sueldazos' se han incorporado en el rango más bajo y ello se ha traducido en una reducción de la retribución media declarada en ese segmento que ha pasado de 679.595 a 634.533 euros. Las rentas brutas declaradas por estos contribuyentes también se han disparado durante la recuperación pasando de poco más de 2.500 millones de euros a superar los 4.000 millones. El fenómeno también se ha apreciado en el rango inmediatamente inferior, el de los sueldos altos de entre 150.000 y 600.000 euros anuales, donde se encuadraron en 2017 en torno a 25.000 contribuyentes más que cuatro años antes. En ese tramo, la retribución media también ha caído de 161.791 euros a 148.043 euros.

Puede parecer una paradoja pero la durísima crisis económica que atravesó España entre 2009 y 2013 no se tradujo en una reducción significativa del número de contribuyentes de IRPF. La cifra se mantuvo en el entorno de los 17,5 millones durante la mayor parte del periodo y solo en 2013 -el año en el que la economía del país tocó suelo- la cifra se redujo hasta los 17,28. Desde entonces, el número de contribuyentes del IRPF no ha hecho otra cosa que crecer hasta superar en 2017 por primera vez en la historia los 18 millones de declarantes de IRPF, según revelan la Estadística de Declarantes de IRPF que acaba de publicar la Agencia Tributaria (ver gráfico).

No ha sido el único efecto de la recuperación económica. En solo cuatro años el salario medio que se desprende de las declaraciones de IRPF de los contribuyentes -no incluye las retribuciones salariales percibidas por los contribuyentes no obligados a declarar- ha saltado de 21.735 euros a 23.170 euros, superando por primera vez la barrera de los 23.000 euros. 

Las cifras proporcionadas por la Agencia Tributaria explican este movimiento por el desplazamiento de contribuyentes desde los segmentos más bajos del impuesto -retribuciones salariales por debajo de 12.000 euros al año- hacia una situación de mayor confort por encima de esa retribución anual. Traducido a cifras solo de 2016 a 2017, cerca de 200.000 contribuyentes salieron del segmento salarial más bajo registrado en las declaraciones de renta, en tanto que el bloque central de contribuyentes -el que aglutina a aquellos con rentas salariales declaradas de entre 12.000 y 60.000 euros-, lo que podríamos identificar como la clase media, se ensanchó en cerca de medio millón de personas. En un solo año. 

El volumen global de las rentas salariales declaradas por los contribuyentes en España también marcó un nuevo máximo histórico, superando los 419.000 millones de euros, dos terceras partes de las cuales se concentraron en ese bloque central de contribuyentes.

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