Domingo, 18.08.2019 - 05:22 h
Relegados a una posición residual

¿Fracaso en Reino Unido, éxito en el AVE? Los operadores huyen de Gran Bretaña

La liberalización del mercado nacional atrae a numerosas marcas con presencia en otros países pero que no siempre han terminado bien.

Tren Alvia
¿Fracaso en Reino Unido, éxito en el Ave? Los operadores huyen de Gran Bretaña. / Renfe

La liberalización del ferrocarril en Reino Unido se ha cobrado varias víctimas a lo largo de estos años en los que ha estado en marcha y algunas de ellas optan ahora a entrar en el mercado de la alta velocidad nacional. Es el caso de National Express -propietaria de Alsa-, el grupo Virgin o Arriva -filial de la alemana Deutsche Bahn- que habría colgado el cartel de 'se vende' en su compañía británica.

De hecho, estas compañías han manifestado públicamente su interés por entrar en el mercado español una vez que se liberalice -el próximo 14 de diciembre de 2020 si todo va según lo previsto-. Pero sus salidas de Reino Unido han sido muy diferentes pese a que tienen algo en común: el operador dominante se ha 'comido' al resto de compañías y por una u otra razón, han quedado relegadas a un segundo plano. 

La primera de ellas en salir fue c2c, la filial ferroviaria de National Express, propietaria de Alsa. Corría 2017 cuando la compañía decidió colgar el cartel de 'se vende' y dejar atrás la aventura sobre raíles que había emprendido tras consolidarse como una gran firma de autobuses. La compañía inglesa llegó a ser uno de los principales operadores de trenes en Reino Unido, pero la crisis impactó en una de sus principales líneas. La unión de Londres con Edimburgo fue nacionalizada por el Gobierno en 2009 y así seguirá, al menos, hasta 2025, lo que supuso un 'mazazo' para la NX.

Este fracaso, sumado a la derrota en varios concursos para conseguir nuevas concesiones, había dejado a la compañía como un operador minoritario y casi residual. Por ello, en 2017 NX decidió vender su filial ferroviaria a Trenitalia, la compañía italiana pública que opera este transporte en el país transalpino, por 72,6 millones de libras -unos 80 millones de euros- y quedarse con sus tradicionales autobuses como centro del negocio. 

Ahora, National Express quiere entrar en el mercado nacional de la mano de Alsa, su marca reconocida en nuestro país. Eso sí, tienen claro que no será como operador dominante, si no que formarán parte de un consorcio junto con otra de las más de una veintena de compañías que quieren entrar a competir con Renfe.

El caso de Virgin

Hace solo unos días que se conocía el interés de la británica Virgin por el mercado de la alta velocidad en España. El Economista destapaba la intención de los del Reino Unido para poner sus trenes sobre las vías del AVE en nuestro país tras conocerse los vetos que pesaban sobre la compañía en las islas. Las dudas sobre su posible llegada a España ya habían sobrevolado la firma, pero su confirmación sumaba un contendiente más a una lista que tendrá que sufrir muchas uniones.

A Virgin Trains -nombre bajo el que opera en Reino Unido- se le prohibió entrar en la puja por la línea HS2 que conecta Londres con Birmingham este año, mientras que a su socio Stagecoach se le prohibió concurrir a los concursos de las líneas East Midlands Trains y Southeastern. Todo ello respondía, según se señalaba entonces, a ciertos problemas financieros que impedían cuantificar algunos riesgos a futuro. 

"Hemos revolucionado el ferrocarril del Reino Unido en los últimos 22 años", decía entonces Patrick McCall, director gerente senior de Virgin Group, y cargaba al Ejecutivo británico con las consecuencias de la salida de muchas compañías: "El Reino Unido se está volviendo rápidamente ininvertible desde una perspectiva de franquicia ferroviaria debido a la decisión del gobierno de cargar un riesgo inaceptable para los licitadores". 

La alemana Deutsche Bahn

Pero las británicas no son las únicas que quieren irse. La alemana Deutsche Bahn, presente en el mercado inglés a través de su marca Arriva, también ha mostrado su interés en dejar atrás la aventura ferroviaria en las islas. Así, tal y como señalaba 'The Guardian', la firma habría pedido la exploración de las opciones de venta de la compañía hace apenas unos meses. 

Los alemanes también mostraron su interés por llegar a nuestro país, de hecho tendrían una de las posiciones más ventajosas del mercado al contar con sus propios trenes. Tanto es así que el 'baile' de contactos que se está llevado a cabo con el fin de llegar a acuerdos y crear consorcios que permitan operar en el nuevo mercado liberalizado que se presentará en nuestro país también les habría tocado de cerca.

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