Lunes, 06.04.2020 - 10:29 h
5.500 millones

¿Es oro todo lo que reluce en el anunciado y millonario contrato de Renfe en Texas?

El operador ferroviario tendrá un margen alto en un proyecto sin riesgos... si llega a hacerse real. Aún falta la financiación. 

Tren AVE de Renfe
¿Es oro todo lo que reluce en el anunciado multimillonario de Renfe en Texas?/ EFE

A bombo y platillo. Así han anunciado el contrato que acababa de conseguir Renfe en Estados Unidos el recién bautizado Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el titular de la cartera, José Luis Ábalos, y la propia empresa pública. Más de 5.500 millones de euros que podrían llegar a los balances de la operadora ferroviaria poco a poco y hasta 2042. Pero, ¿es oro todo lo que reluce alrededor de este multimillonario contrato en Texas?

Desde el principio. Juan Alfaro, anterior presidente de Renfe -puesto que ahora ocupa Isaías Táboas- cerró antes de su salida de la compañía pública uno de los pasos más importantes para la internacionalización del operador, la llegada a Estados Unidos. Y lo hizo mediante la primera fase de este contrato, dedicada a la consultoría técnica del proyecto. Por tanto, y según confirman fuentes conocedoras a La Información, estas dos partes que ahora se preacuerdan -aún está pendiente la firma definitiva- son consecuencia de aquella que la propia Renfe ya llevó a cabo como un paso hacia la internacionalización. 

Este nuevo arranque, si es que lo hace, tiene por objeto el asesoramiento en la construcción del proyecto y la explotación del mismo durante un periodo de 20 años, hasta 2042. De acuerdo con fuentes del sector, se trata de un contrato muy positivo para la pública y, por tanto, para las arcas del Estado. Ya no solo por la elevada cuantía -superior a la recaudación anual de la operadora ferroviaria-, también por los amplios márgenes que la rodean. 

Se trata de trabajos, sobre todo en la primera fase, en los que apenas se tienen que movilizar activos, solo al personal que los realice. Es decir, no es una obra, no es necesario llevar a Houston maquinaria pesada u otro tipo de grandes elementos que conlleven costes millonarios, apenas a los propios trabajadores de la pública que ya están en plantilla. Más allá de esto, la tercera fase, que se extenderá hasta 2042 se ha firmado, según fuentes conocedoras, "sin riesgo de demanda". Esto supone que, pese a no cumplirse los tráficos previstos en la planificación o el número de viajeros, la española no tendrá ningún tipo de contraprestación. 

Por tanto, y como consecuencia de estos detalles, los márgenes con los que se quedará Renfe de este contrato son muy superiores a lo habitual, lo que le vendrá muy bien a los balances de la compañía. "Tiene mucho interés para la compañía", señalan a La Información fuentes del sector ferroviario. 

El tren de alta velocidad entre Houston y Dallas-Fort Worth conectará estas dos ciudades, a casi 400 kilómetros de distancia, en menos de 90 minutos. Todo ello formará un corredor que cuenta con dos de las primeras cinco regiones económicas de Estados Unidos que, gracias a la experiencia de Renfe en proyectos de este tipo -como el AVE Medina-La Meca, puede convertirse en un magnífico escaparate de cara a la internacionalización de la compañía. 

Pero no es oro todo lo que reluce y para que estos planes puedan salir adelante hace falta que el proyecto cuente con financiación. ¿Por qué aún no la tiene? Porque se trata de un proyecto promovido por una compañía privada, Central Texas Partner. En concreto será la primera línea de alta velocidad del mundo en llevarse a cabo con capital que no sea público, lo que supone una dificultad añadida para el proyecto que ha sido adjudicado a Renfe. Será necesario que esta duda se resuelva para poder cubrir las altas expectativas que se han levantado en el mercado. 

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