El sector se planta ante la compañía semipública

García-Legaz mantiene la subasta digital en Aena incluso en los contratos críticos

Los últimos doce contratos sobre las comunicaciones por voz en las torres de los aeropuertos se han adjudicado por este sistema que tira los precios.

Torre de control del aeropuerto de Madrid-Barajas.
Torre de control del aeropuerto de Madrid-Barajas.

Aena está adjudicando los contratos para el suministro de los sistemas de comunicación por voz de las torres de control de los aeropuertos españoles utilizando la llamada subasta electrónica. El método consigue que la empresa semipública se ahorre una buena parte de dinero en sus expedientes, pero en el sector existen serias dudas sobre si emplear una subasta a quien pueda ajustar más el precio es lo más adecuado tratándose de contratos considerados "críticos". El sector tecnológico ha estallado contra el presidente de la compañía, Jaime García-Legaz, ya que tenían confianza en que con su nombramiento se acabara una forma de contratación que se implantó en la era de José Manuel Vargas. No ha sido así y ya ha habido protestas. Incluso algunas firmas han dejado de concursar.

Aena lleva desde 2014 migrando los sistemas de comunicación tierra-aire que permiten las conversaciones entre las torres de control y los pilotos de los aviones, pasando de un entorno analógico a otro digital (tecnología VoIP). Desde ese año, las doce adjudicaciones de estos contratos se han realizado utilizando dicho método de la subasta electrónica. Es decir, Aena define un importe de licitación base y abre la subasta a aquellas compañías interesadas en pujar. Cada 'clic' que se realiza en la plataforma Vortal (el software) produce una rebaja en el importe de esa adjudicación.

Así, todas las adjudicaciones de estos doce contratos se han cerrado por un importe sensiblemente inferior al licitado, con rebajas de precio que rondan entre el 35 y el 45%. Por ejemplo, el sistema de comunicaciones en la torre de control del aeropuerto de Alicante se licitó en 1.255.200 euros y fue adjudicado en 840.984. O el de las torres de los aeropuertos de Santander y San Sebastián (se ofertaron en un mismo expediente) acabaron adjudicadas por 1.155.000 cuando habían sido licitadas por 2.068.060 euros. Esta política, en definitiva, ya ha supuesto a AENA un ahorro de varios millones de euros ya que, en cada expediente, se consigue que los pujantes vayan rebajando el precio del contrato final 'clic a clic' hasta que solo quede uno de ellos.

Los contratos adjudicados bajo el sistema de subasta electrónica son los relativos al sistema de comunicaciones de las torres de control de Tenerife Sur, Bilbao, Jerez, Alicante, Almería, Gran Ganaria, Santander, San Sebastián, Vigo, Coruña y Lanzarote. Actualmente se encuentra licitado (pero no adjudicado) el de Palma de Mallorca, el tercer aeropuerto de España y el primero durante la temporada estival. En próximas convocatorias también está previsto que se liciten los de Madrid y Barcelona. 

Motín de las empresas afectadas

Como adelantó este diario, esta política de Aena ha provocado un motín de las empresas afectadas que no pueden competir por estos contratos que afectan a servicios "críticos". En efecto, la conversación entre el controlador aéreo y el piloto de un avión cuando se aproxima a unos 150 kilómetros de la pista de aterrizaje es de gran importancia para la seguridad. Lo mismo ocurre a la hora de despegar o en el llamado párking, es decir, cuando las aeronaves se dirigen a la terminal correspondiente. Son contratos, en definitiva, en los que no se puede escatimar ni un euro, como sí cabría la posibilidad de hacer con otros servicios, según denuncian.

Algunas empresas, como es el caso de Indra, ya han decidido que no van a pujar más por estos contratos de comunicaciones de AENA y, a pesar de una firma con gran trayectoria en el sector, se ha retirado de las subastas electrónicas. Otras han dirigido sus quejas a la cúpula de la empresa semipública con la esperanza de que en la etapa de García-Legaz se acabe de trabajar bajo una fórmula que desde su punto de vista supone "jugar con los precios" en un servicio clave, en el que hay vidas de pasajeros en juego y ante la que la normativa europea es bastante severa.

Aena es a día de hoy el único ente público que sigue sometiendo a subasta electrónica sus contrataciones. Todos los organismos públicos ya han dejado a un lado este mecanismo que sí fue habitual en el sector público durante los años de la crisis. La polémica con las subastas electrónicas ya ha sido abordada en reuniones internas del Ministerio de Fomento. El departamento de Íñigo de la Serna convoca mensualmente encuentros con todas sus empresas públicas para unificar criterios de contratación, pero de momento no ha habido ningún cambio, según fuentes cercanas al departamento. Recuerdan que ya hay algunos concursos en los tribunales relacionados con el sector de la ingeniería. 

Aena defiende la subasta electrónica

Un portavoz de AENA explica que la política de contratación de la empresa "es clara y meridiana al respecto y está avalada por el Consejo de Administración y el Comité de Dirección". Añade que la subasta electrónica se emplea "en todos los expedientes y pedidos de acuerdos marcos, por importe de licitación igual o superior a 500.000 euros" para conseguir una "mejora económica". No se recurre a ella, precisa, "en aquellos casos en el que la complejidad de la oferta económica impida la aplicación de este tipo de sistema electrónico, sustituyéndose por la solicitud de nuevas ofertas económicas mediante el modelo de proposición económica que figura en los pliegos".

Desde Aena aseguran también que "este proceder ha sido avalado en numerosas ocasiones por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales", dependiente del Ministerio de Hacienda, "que siempre ha resuelto a favor de AENA en los diversos recursos que le han interpuesto al respecto". Desde las empresas afectadas responden que lo que pretende Hacienda es un ahorro económico y que por eso siempre ha dado la razón a la compañía presidida por Jaime García-Legaz.

La joya de la corona para el Estado

Aena es una de las joyas de la corona del Estado ya que ha disparado su valor desde que se estrenó en Bolsa en febrero de 2015. El inversor que compró ese día ha obtenido una plusvalía de más del 189% en tres años, convirtiéndose en una de las empresas más rentables del mercado bursátil. La acción salió con un precio de 58 euros y el pasado viernes 16 de febrero cerró a 167,50 euros. Los grandes beneficiados de aquella OPV han sido los grandes fondos de inversión que invirtieron en su día. Es decir, TCI, que controla el 11,321% de la sociedad, y HSBC Holdings, que cuenta con un 5,249 %, tal y como consta en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Se calcula que estos fondos ganaron en una sola jornada hasta 800 millones de euros.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios