"Esto de Ordizia se veía venir"

Paseos sin mascarilla y bares repletos a dos kilómetros del rebrote en Euskadi

Tras 35 positivos confirmados, se han cerrado residencias, centros de día, polideportivos y parques. No se descarta confinar toda la comarca, unos 30.000 habitantes... pero este domingo hay elecciones.

Iñaki Etxarri
Paseos sin mascarilla y bares repletos a dos kilómetros del rebrote en Euskadi
Iñaki Etxarri

Jueves, 2 de julio. 21.00 horas. Un padre que ronda la cincuentena y sus dos hijas se bajan del tren en Beasain, un municipio de Gipuzkoa de 14.000 habitantes. Vienen de Madrid para ver a sus familiares después de cuatro meses de confinamiento. Los tres llevan sus perceptivas mascarillas y nada más bajar del tren se han desinfectado las manos con gel hidroalcohólico. Para llegar hasta la casa de la abuela deben atravesar una zona de bares. Es la hora del ‘poteo’. "¿'Aita' ("papá" en Euskera) por qué nadie lleva mascarilla? ¿Por qué están los bares llenos de gente como si no pasara nada?". 

Efectivamente, los bares están llenos, abarrotados, tanto dentro como en las mesas de las terrazas. Nadie guarda la distancia de seguridad, nadie lleva mascarilla. La gente conversa en un ambiente distendido con un vino o una cerveza en la mano, como si lo sucedido estos meses atrás fuera una tragedia ajena al pueblo. Es la misma estampa que podía verse en el mes de enero. "La verdad es que aquí casi nadie usamos mascarilla, solo quienes están enfermos o son personas de riesgo. Aquí casi no ha habido coronavirus. Hacemos vida normal", dice Jon, un lugareño de "cuarenta y muchos años".  

Cuando el beasaindarra pronuncia estas palabras -el pasado jueves-, justo a dos kilómetros de allí, en el pueblo de al lado, Ordizia, hay un rebrote descontrolado de la Covid-19. En concreto desde el 27 de junio. Aún no se ha hecho público, pero el Sars-Cov 2 ya se mueve 'con libertad' por esta comarca industrial del Goierri.

Tres días después, el domingo, saltan las alarmas y se anuncia que se ha detectado un rebrote en Ordizia. Hasta ese momento hay confirmados siete positivos. Es la 'comidilla' del pueblo y de toda la comarca. Se cree que el foco es la calle Etxezarreta, llena de bares y muy frecuentada por jóvenes. Cuatro bares -el pub Sarri, señalado como el epicentro del rebrote, el Haka, el Miami y el Kebap- son clausurados. Es domingo por la tarde y cientos de personas siguen abarrotando los bares que quedan abiertos en Ordizia, Beasain, Lazkao, Idiazabal... Una zona industrial, con un alto nivel de vida, casi sin desempleo entre sus 33.000 habitantes y con un continuo trasiego de personas entre todas estas localidades. 

La gente se toma sus cervezas, sus vinos, los parques están llenos de niños jugando y de padres 'vigilantes'... Risas, conversación, abrazos... Parece como si el coronavirus fuera un mal lejano, de otras regiones. Y, por supuesto, (casi) nadie lleva mascarilla. Uno se para en una acera a contar: en cuatro minutos pasan por delante 46 personas de todas las edades. Solo dos se protegen con mascarilla,un hombre y una mujer de avanzada edad. En los paneles informativos del Ayuntamiento distribuidos por el pueblo se puede leer: "Utiliza máscara si eres o estás con gente de riesgo". ¿Solo si eres persona de riesgo? El estudio de seroprevalencia hecho público este martes confirma que los vascos son los ciudadanos españoles que menos utilizan mascarilla y, entre ellos, los guipuzcoanos. El 47% reconoce no utilizarla. Una cifra benévola. Basta un simple vistazo para comprobar que apenas un 10% o un 15% lo hacen.

Paseos sin mascarilla a dos kilómetros del epicentro del rebrote en Euskadi

El lunes ya han saltado todas las alarmas en Ordizia y en el Goierri. El pueblo parece estar en ‘shock’, es un hervidero. La consejera de Sanidad del Gobierno vasco, Nekane Murga, se encuentra en Ordizia. Se procede a hacer test PCR masivos a todas las personas que hayan pasado por la calle Etxezarreta, hayan estado en sus bares o en contacto con personas que han transitado por esa calle desde el 27 de junio. Entre el lunes y el martes de realizarán 1.500 tests, 200 de ellos en la localidad vecina de Beasain. Las primeras noticias son alentadoras, los trabajadores de los bares clausurados dan negativo y entre los primeros 91 test realizados no hay ningún positivo. Pero el lunes por la mañana la cosa cambia. Se han analizado ya 540 test y hay 35 positivos. Alguno de ellos fuera de la localidad, pero relacionados con este foco, en Donostia, Itsasondo, Beasain... Incluso en Bizkaia. El brote parece descontrolado y se teme un contagio comunitario.

Fernando Simón, en su comparecencia del lunes dio una pista: "El paciente cero del brote de Ordizia proviene de otra comunidad". Así es. Una persona que viajó a Lleida -epicentro de un brote que cuenta ya con cientos de contagios y que ha obligado a confinar una comarca de más de 200.000 habitantes- para celebrar una reunión con amigos, "en un momento de alta incidencia" del virus, sería el caso cero, según ha confirmado la consejera Murga. Posteriormente, este 'paciente cero' tuvo una reunión familiar en un bar de Ordizia, donde otras personas presentes en el local se contagiaron.

Ya el lunes se cerraron las residencias de ancianos y centros de día de la comarca. Este martes Ordizia decidió suspender su tradicional feria de los miércoles, la más importante de Gipuzkoa, y se han cerrado los edificios y lugares públicos como polideportivos, bibliotecas... Además, los parques han sido precintados. Igualmente, ayer martes se celebró una reunión de emergencia entre la consejera de Sanidad del Ejecutivo de Urkullu, miembros de seguridad y los alcaldes de la zona (Ordizia, Beasain, Idiazabal, Lazkao, Olaberria e Itsasondo) con el fin de adoptar las "medidas necesarias".

"No dudaremos en actuar con firmeza si los resultados así lo indicaran. Lo sucedido en Ordizia puede suceder en cualquier otro municipio", explicaba ayer la consejera Murga, a la vez que recordaba que “es fundamental el uso de la mascarilla”. Igualmente, desde Osakidetza insisten y solicitan a los ciudadanos que hayan estado en los bares afectados de Etxezarreta que contacten con su centro de salud para realizarse el PCR.

El alcalde de Ordizia, Adur Ezenarro, de EH Bildu, explicaba que "no sabemos a lo que nos estamos enfrentando, sabemos que hay positivos pero aún no el número total y si algo hemos aprendido en los últimos meses es que las decisiones hay que tomarlas cuanto antes". Ordizia parece estos días un ‘pequeño Wuhan’. Cuatro grandes carpas con sanitarios, protegidos como para una guerra bacteriológica, haciendo tests sin cesar y cientos de personas haciendo cola para someterse a la prueba. Y, esta vez sí, todos con mascarilla. "Espero que sirva para que nos concienciemos. Estamos muy relajados", dice el alcalde, "y hay algunas medidas como el uso de la mascarilla que no cuestan tanto y son efectivas. Espero que todos seamos más conscientes y responsables a partir de ahora", asegura antes de remarcar que "se tomarán las medidas necesarias para parar al virus, incluso cerrar el pueblo".

Efe
Paseos sin mascarilla y bares repletos a dos kilómetros del rebrote en Euskadi
EFE

Peio y Ane, 27 y 28 años, esperan pacientemente en la cola para hacerse el test. "Algún día hemos estado por esta zona y hemos entrado (a algún bar) así que...". Confiesan cierto temor, "porque los bares estaban llenos, abarrotados, la gente bailando, música a tope...". Y una persona que está tras ellos en la fila remacha: "Se veía venir. Desde que se acabó el estado de alarma andamos por aquí, en la calle, en los bares, sin distancia de seguridad, sin mascarilla, como si nada hubiera pasado. La gente no es consciente de que tiene que utilizar la mascarilla, pero cuando ha llegado ésto nos hemos dado cuenta de que nos la teníamos que poner".

Este mismo lunes, continuaba el trasiego de personas y vehículos por el paseo junto al Oria, que une Ordizia y Beasain. Dos pueblos unidos sin solución de continuidad en los que uno casi ni se da cuenta cuando pasa de una localidad a otra. Estamos otra vez en Beasain, en la terraza de un bar que dista kilómetro y medio de la calle Etxezarreta de Ordizia. Una mujer de mediana edad dice a sus compañeras de tertulia: "Un matrimonio conocido de Ordizia me ha dicho que ha pasado el test esta mañana y mira por donde, sin conocer los resultados, les veo paseando tranquilamente por aquí ahora, hace un rato. ¡Y sin mascarilla! Les he dicho qué hacían aquí y si no tenían que estar en casa hasta conocer los resultados". Es el mismo consejo que han dado todas las autoridades, desde el alcalde ordiziarra hasta la consejera de sanidad, "y se han encogido de hombros y dicen que qué va a pasar..."

Mientras, como confirma una cajera del Hiper Carrefour de Olaberría, a 2 kilómetros de Beasain y 4 de Ordizia, el trasiego sigue en algunos establecimientos. "Ha sido una tarde (la del lunes) de mucho trabajo, como una semana antes de que nos confinaran. Carros llenos hasta arriba, la gente parece que se está preparando para otro confinamiento", explica, antes de asegurar, con sorna, que "de momento, hay papel higiénico".

Dentro de los bares, el lunes por la tarde, la gente no quita ojo de la pantalla viendo el partido de la Real Sociedad contra el Levante en tierras alicantinas. En uno de ellos, en apenas cuatro metros cuadrados se arremolinan cinco jóvenes que rondaran los 18 años, tres hombres de mediana edad con el ‘txikito’ de vino en la mano y una pareja joven. ¡Gooooll de la Real! Isak adelanta a los blanquiazules, miradas de complicidad y varios choques de manos entre las diez personas que se arremolinan en torno al televisor. Por supuesto, nadie lleva mascarilla. "Estoy seguro de que nos van a confinar otra vez. Lo que no sé es si esperaran al lunes porque el domingo son las elecciones”, aseguran varios transeúntes en el corazón del Goierri. "Somos unos irresponsables y si hay un brote nos lo tenemos merecido", reitera uno de ellos. Por supuesto, sin mascarilla.

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