Viernes, 21.09.2018 - 16:44 h
Exige al Gobierno que dialogue

Puigdemont apoya a Sànchez y seguirá en Alemania para luego volver a Bélgica

Señala ahora que la independencia no es la única salida aunque pide negociar sin restricciones. Su deseo es internacionalizar el conflicto.

Puigdemont exige al Gobierno "que deje de interferir el Parlament"
Puigdemont exige al Gobierno "que deje de interferir el Parlament"

Puigdemont no para y lanza mensajes ahora desde Alemania. No renuncia a su acta, apoya a Jordi Sànchez como president porque él no va a volver a España, de Alemania quiere irse a Bélgica, y desea internacionalizar el conflicto. Arremete contra el Gobierno... pero le pide diálogo, con el derecho de autodeterminación encima de la mesa, aunque no sea ahora la única opción. El ex-president no quiere que el conflicto esté en los tribunales (ni sus consecuencias), y vuelva al tablero político. 

En una rueda de prensa en Berlín tras su puesta en libertad ha empezado acordándose de los que no están libres. "Hay gente en la prisión y en el exilio, y quiero empezar con su sufrimiento injusto" ha destacado Puigdemont, que ha recordado que "mucha gente ha ido a visitarles recorriendo 600 kilómetros para estar con ellos en prisión". 

Tras este recuerdo Puigdemont ha arremetido una vez más contra el Estado español. "Nuestras instituciones viven desde hace meses una situación de intervención inaceptable. Los representantes lo somos porque los ciudadanos de Catalunya nos eligieron. Catalunya tendría que tener ya gobierno". Para el ex-president, la culpa de que no lo haya es de las interferencias del Gobierno". No menciona que la CUP sigue sin dar sus votos y ni él ni Comín ceden su escaño.

"Toca insistir en lo que es correcto: que un Parlamento pueda debatir sin restricciones sobre un candidato a la presidencia", ha señalado el ex-president. "Tenemos que pedir al Estado español que cambie de actitud, que deje de entorpecer la acción parlamentaria. Que respete los derechos de Jordi Sánchez para ser elegido presidente". En este sentido, Puigdemont ha señalado que "lo correcto que un parlamento pueda debatir con tranquilidad el candidato a la presidencia. Es lo que dice la ley y lo que nos han encargado los ciudadanos. Anuncié la retirada de mi candidatura y propuse a Jordi Sánchez. El estado español lo bloqueó. Hoy tenemos que pedirle que rectifique, ahora que hay una resolución del comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas".

Puigdemont ha animado al Gobierno español a dar el primer paso para que un conflicto que es "político" tenga una "solución política" y se ha mostrado convencido en los valores europeos (en su momento arremetió también contra la UE). "Creo que la Carta Europea de los Derechos Humanos y creo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y estos son las bases de las instituciones europeas", ha señalado. 

​Respecto a los próximos pasos a dar en su caso personal, Puigdemont ha dejado claro que se quedará a Berlín, aunque su idea futura es volver a Bélgica. "No sé exactamente qué haré estos próximos días. Quiero seguir en la defensa de nuestros derechos y mis derechos personales". Pese a todo, Puigdemont ha mostrado con claridad su intención de trasladarse a Bruselas, "donde se encuentra el gobierno legítimo" para actuar desde "este exilio".

En relación al futuro del Gover, Puigdemont ha destacado que confía en que "esta vez la investidura de Jordi Sánchez tire adelante, porque tenemos los votos, el derecho y la legitimidad internacional". No renuncia Puigdemont a su acta. "Mis derechos como diputado están intactos y estoy defendiendo los derechos de los ciudadanos que me han votado".

¿Es la independencia la única salida? No

El expresidente ha defendido su tour por Europa, mientras algunos de sus compañeros en la apuesta por la independencia estaba en la cárcel porque "como expresidente no quería estar tranquilo. Yo quería explicar por toda Europa la situación política de Catalunya. Tengo la intención de viajar a otros países europeas. Forma parte de mis deberes, aunque conlleve un riesgo. Siempre he querido una mediación internacional, cuando estaba en Barcelona también. Una de mis últimas intervenciones fue pedir a las autoridades españolas que aceptasen la mediación de otros estados europeos. Queremos hablar y negociar y si las dos partes son capaces de iniciar un diálogo, sería necesaria la ayuda de otro país o una organización internacional".

Negociar, eso sí con la independencia encima de la mesa porque la Declaración de Derechos Humanos "defiende el derecho de autodeterminación" (Puigdemont sabe que Cataluña no cumple los requisitos, pero insiste en esta sentencia). No obstante, el expresident ha señalado que la independencia no es la única salida al enfrentamiento. "¿Es la independiencia la única solución posible? No. Es nuestra propuesta. Hay un fracaso clamoroso de las otras vías a partir de la sentencia del Estatut. Estamos dispuestos a escuchar, pero al otro lado no tienen nada", ha señalado para después remarcar que "el conflicto requiere una vía política porque en la ley y la democracia europeas, el diálogo es fundamental. Cuando hago apelaciones al diálogo, desde hace tiempo, puse como condición que no haya condiciones. Así se admite que cada parte puede ir con sus posiciones sobre la mesa. Y luego hasta donde el diálogo nos lleve. Hay que reconocer que el independentismo catalán es una realidad contundente y hay que reconocerlo, aunque no guste".

En relación a su puesta en libertad, Puigdemont ha señalado que muestra "respeto las actitudes políticas de cada gobierno, sea alemán, suizo o belga. Estoy convencido que estos gobiernos han actuado en el marco de la democracia. Yo no querría interferir en la vida política alemana", ha destacado aunque sí ha lanzado un mensaje para la justicia española, "sería surrealista que las autoridades españolas continuaran con la causa de la rebelión. No hubo violencia. La única violencia del 1-O, fue de la policía estatal".

Puigdemont ha recordado los momentos de su detención y encarcelación señalando que "han sido días intensos. Mis hijas y mujer me esperaban en Bélgica. En prisión he encontrado un trato profesional bueno. Ha sido una experiencia que refuerza mis convicciones. Vuelvo a exigir una vez más la liberación de los compañeros que se encuentran en prisión, porque esta causa necesita más reglamentos y menos prisión. Menos fiscales y más política".

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