Casos de éxito

Esta mujer dejó su trabajo y ganó 85.000 € vendiendo online ropa usada

Natalia Gómez probó a vender un vestido en una plataforma de venta online y partir de ahí generó un negocio rentable. Hoy en día posee su propia web de reventa de ropa.

Cada vez son más las personas que se ganan la vida vendiendo ropa de segunda mano.
Cada vez son más las personas que se ganan la vida vendiendo ropa de segunda mano.
Canva.

Natalia Gómez dejó su trabajo en los grandes almacenes Macy's en busca de un nuevo empleo, pero en pocas semanas se dio cuenta de que no necesitaba ser contratada por una empresa: ella misma estaba ganando miles de euros con la reventa de ropa.

Su nueva faceta como autónoma apareció en su vida cuando conoció la plataforma de venta de ropa online 'Poshmark'. Esta web que nació en 2011 permite revender ropa y se lleva un 20% de las prendas vendidas por más de 12 euros.

Tras leer noticias de otros vendedores que tuvieron éxito con la venta de su propia ropa, Gómez hizo lo propio con la venta de un vestido en febrero de 2016. "Ni siquiera era un buen vestido por el que empezar", explica a 'CNBC', pero lo vendió en menos de 24 horas por 33 euros tras colgar dos fotos en 'Poshmark'.

Aplicó el mismo método con la mayoría de las prendas de su armario que no quería y amplió el negocio comprando ropa de marcas como Anthropologie o Zara, con el objetivo de revenderlas a mayor precio.

"Empecé a vender ropa de forma rápida y opté por no gastar ese dinero y así no tendría que tener un trabajo fijo", señala.

Un negocio rentable

Lo que empezó como una prueba con un simple vestido barato se convirtió en un negocio rentable. Su apartamento se transformó en una especie de almacén con más de 1.000 prendas agrupadas en armarios y perchas. Las cuentas salieron y Natalia comenzó a facturar en un solo mes 8.000 euros, lo que le permitió invertir más dinero en la compra de más ropa.

El éxito fue tal que en ocho meses se abrió su propia web, 'Costume Baldor', especializada en venta de ropa usada con prendas compradas en tiendas de segunda mano en Austin (Texas). Su padre, un trabajador jubilado de CocaCola, le ayuda con los repartos.

'Shopping' a tiempo completo

Su nuevo empleo permite a Natalia ser su propia jefa, dedicando mucho tiempo a la semana a ir de compras. Se pasa entre 60 y 80 horas por semana haciendo 'shopping', subiendo prendas a la web y procesando algunos de los 300 paquetes que envía cada mes.

"Siempre quise trabajar para mí misma y tener mi propio negocio. Sabía las cosas en las que era buena pero desconocía como aplicarlas para generar dinero", añade. Ese ya no es el problema tras sumar 84.000 euros en ventas (100.000 dólares).

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