Miércoles, 23.10.2019 - 05:48 h
Ante su llegada al G7 en Francia

Trump asusta con un llamamiento 'ultra' contra China y declara la guerra a la Fed

El presidente de EEUU desata su discurso más proteccionista instando a las empresas a que dejen China y tilda de “enemigo” a Powell.

Donald Trump tiene un enfrentamiento personal con el alcalde de Londres. / EFE/EPA/SHAWN THEW
Donald Trump llega a Europa más encendido que nunca. / EFE

Hostil. En vísperas de la cumbre del G7 en Biarritz (Francia), el presidente de EEUU, Donald Trump, ha dinamitado la relativa calma que vivían los mercados financieros, 'asustando' a todos (inversores, empresas, ciudadanos y dirigentes internacionales) con un mensaje ‘ultraproteccionista’ contra China e intervencionista con la poderosa Reserva Federal (Fed), tildando a ambos presidentes (Xi Jinping y Jerome Powell) como los “mayores enemigos de EEUU”.

Fue la primera respuesta a la subida arancelaria a los productos de EEUU exportados a China (75.000 millones) y al discurso moderado de Jerome Powell sobre la hoja de ruta de la política monetaria. El presidente Trump disparó a ambos a través de su cuenta de Twitter en una jornada crucial para la evolución de los mercados, que esperaban una alineación de la Fed de Powell con las tesis de la Casa Blanca que no se ha producido. Al filo de la medianoche, Trump anunció un alza del 25 al 30% de su aranceles preanunciados para diciembre y su adelanto para octubre.

Viernes de tensión

China desató las hostilidades unas horas antes de la transmisión del discurso de Powell en Jackson Hole (EEUU), donde se celebra cada agosto un encuentro de banqueros centrales. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y el del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, se cayeron de la lista de asistentes a última hora aunque sí estuvo el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney.

En ese escenario, el gobernador de la Fed, Jay Powell, iba a pronunciar un mensaje crucial a las 16:00 hora española. La propia Casa Blanca se encargó de elevar las expectativas. Poco antes de esa hora, el asesor jefe de comercio, Peter Navarro, entrevistado en televisión para responder sobre los aranceles de China e intentó redirigir la atención a Powell. “Lo que queremos escuchar [de la Fed] es: EEUU, te respaldamos”.

Menos de una hora antes del discurso, Trump salió a escena con el mismo mensaje: “Ahora la Fed puede hacer su tarea”. Powell, sin embargo, entró en juego con un discurso típico de la banca central, moderado y con mesura, en el que establece unas directrices claras: la economía de EEUU va bien, afronta riesgos y el banco central actuará como sea apropiado para apuntalar la expansión económica. El gobernador de la Fed de Filadelfia, Patrick Harker, calificó de innecesaria una bajada de tipos ya que la actual incertidumbre "se debe a la política comercial".

Guerra en casa: la Fed

Pero las preocupaciones del rector de la Fed no son económicas, sino geopolíticas: Brexit duro, inestabilidad en Italia o el aumento de las tensiones en Hong Kong. Sin embargo, Powell mentó el verdadero fantasma que no le deja dormir y que hasta ahora no se había atrevido a señalar con claridad: el pulso comercial con China que abandera Trump.

"Las tres semanas transcurridas desde nuestra reunión del FOMC en julio han estado llenas de acontecimientos, comenzando con el anuncio de nuevos aranceles a las importaciones procedentes de China. Hemos visto más evidencia de una desaceleración global, especialmente en Alemania y China”, subrayó en su discurso. Las bolsas reaccionaron positivamente al mensaje positivo sobre la economía y la disposición a actuar en el caso de que los citados riesgos se trasladen a la actividad económica en EEUU.

Trump, fuera de sí

La guerra comercial y arancelaria se ha convertido en la bandera de la política exterior de Trump. La vinculación que hizo Powell de ella con la desaceleración económica fue la mecha que encendió los ánimos del presidente de EEUU. Menos de una hora después del discurso de Powell, la red social Twitter comenzó a echar humo a través de la cuenta presidencial. Su primera reacción: “Como de costumbre, la Fed no ha hecho nada”. La segunda fue a peor. “Mi única pregunta es, ¿quién es nuestro mayor enemigo, Jay Powell (Fed) o el Presidente Xi (China)”. 

Pero a continuación, Trump se desató. El mandatario inició entonces una tormenta de tuits (como se conoce en la jerga de Twitter a los hilos de opinión y crítica prolíficos y espontáneos) en los que comenzó a amenazar a China con grandes represalias por la subida de aranceles. Recientemente, Trump había aplazado de septiembre a diciembre la subida de tarifas de EEUU a China que anunció en julio en un supuesto gesto de buena voluntad en su ‘diálogo’ con los chinos.

Trump acusó entonces a China de robar la propiedad intelectual de las compañías de EEUU por valor de “miles de millones de dólares” y hacerle perder a su país, en general, “billones”. Después, el presidente decidió añadir un nuevo componente a su ofensiva: las grandes multinacionales estadounidenses como Apple que operan en China.

"Se ordena a nuestras grandes compañías estadounidenses que comiencen inmediatamente a buscar una alternativa a China, que incluya traer las empresas a casa y fabricar productos en EEUU", apuntó en un mensaje que pronto caló en los mercados. Wall Street comenzó a caer con fuerza a partir de ese momento. Los principales índices cerraron la jornada con fuertes caídas: el Nasdaq 100 se llevó la peor parte (-3,1%) aunque el Dow Jones (-2,3%) y el S&P 500 (-2,6%) también sufrieron el pánico de los inversores.

Los expertos consideran la política monetaria como la herramienta fundamental que puede hacer ganar la guerra comercial a EEUU. Trump lo sabe. China, también. La cotización del yuan se depreció hasta los 7,1 unidades por dólares el viernes, mientras que la cotización del oro, considerado un activo reserva contra la incertidumbre, experimentó una escalada del 2%, hasta las 1.527 dólares por onza.

El presidente de EEUU, que había amenazado con medidas de represalia inmediatas contra China, terminó la jornada bromeando en tono jocoso con las caídas de Wall Street: “¡El Dow ha perdido 573 puntos tal vez por la noticia de que Seth Moulton, quien quiera que sea, se ha retirado de la Carrera Presidencial 2020!”. Humor... o locura transitoria.

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