Lunes, 10.12.2018 - 03:52 h
Nuevo día de tensión en Francia

París sufre una redada masiva: casi 500 detenidos para 'rebajar' las protestas

El Gobierno despliega un dispositivo de seguridad de 90.000 agentes y museos y lugares turísticos no abrirán hoy en la capital.

Un manifestante de los chalecos amarillos lanza un objeto a las fuerzas policiales durante una manifestación cerca de los Campos Elíseos en París, Francia, el 8 de diciembre de 2018. (EFE/EPA/IAN LANGSDON)
Un manifestante de los chalecos amarillos lanza un objeto a las fuerzas policiales cerca de los Campos Elíseos en París, Francia (EFE/EPA/IAN LANGSDON)

No quieren que se repitan bajo ningún concepto los altercados sufridos hace solo una semana. Porque ni los anuncios por parte del Gobierno de retirar las polémicas medidas han disuelto la amenaza de una nueva jornada negra en la capital francesa. Las fuerzas del orden detuvieron esta mañana al menos a 481 personas en París para impedir incidentes violentos por las convocatorias de protestas de los 'chalecos amarillos', indicó la Prefectura de Policía. Una portavoz de la prefectura explicó a Efe que la cifra puede evolucionar durante el resto del día.

Puntualizó que esas personas, detenidas sobre todo por formar parte de grupos susceptibles de protagonizar actos de violencia o por estar en posesión de objetos que pueden utilizarse para ello, no necesariamente quedarán bajo custodia una vez que se realicen las verificaciones pertinentes.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, que desde la madrugada ha estado recorriendo el dispositivo de seguridad en diversos puntos de la ciudad, justificó su pertinencia para impedir que se reproduzcan los disturbios del sábado pasado: "Hemos tenido que dar una respuesta fuerte".

Castaner, en declaraciones al canal "BFMTV" pidió a los 'chalecos amarillos que quieren hacer valer sus reivindicaciones "que no se mezclen" con los violentos porque "la violencia no es nunca una forma de manifestarse". También dijo que "el Gobierno ha tendido la mano" con su disposición al diálogo y con medidas como la supresión de la subida de impuestos sobre el carburante que estaba programada a partir de enero: "Ahora hay que ponerse en torno a la mesa y discutir".

El primer ministro, Édouard Philippe, recibió en la noche del viernes a una delegación de siete 'chalecos amarillos libres', un grupo que se reivindica como moderado y que pidió a sus seguidores que no viajaran a París para no ser instrumentalizados por los violentos.

El Ejecutivo ha movilizado para hoy un dispositivo de seguridad "excepcional", que incluye en particular el despliegue de 89.000 policías y gendarmes en todo el país (el sábado de la semana pasada habían sido 65.000), de los cuales 8.000 en la capital.

En París, además, las zonas más sensibles por ser los puntos de concentración de los 'chalecos amarillos', como el barrio de los Campos Elíseos, las plazas de la República y de la Bastilla han sido cortados al tráfico desde primera hora de la mañana y los comercios van a permanecer cerrados. Tampoco abrirán los grandes museos, ni los grandes almacenes, ni muchos mercados o establecimientos públicos.

Primeras cargas

Desde poco después de las 9.00, hora local (8.00 GMT) se vivieron escenas de tensión entre los manifestantes y los agentes antidisturbios, que les impidieron pasar por la avenida a partir de un determinado punto, en las proximidades del Palacio del Elíseo.

Casi una hora después, los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a varias decenas de "chalecos amarillos" que trataban de penetrar por la calle Arsène Houssaye, adyacente a los Campos Elíseos.

Poco antes de las 11.00 (10.00 GMT), varias decenas de manifestantes cortaron la circulación en el periférico (la vía rápida de circunvalación de París) a la altura de la Puerta Maillot, durante unos minutos hasta que fueron desalojados por los antidisturbios.

Estas acciones ponen en evidencia las consignas de reactividad que han recibido las fuerzas del orden para gestionar las concentraciones y evitar que degeneren en escenas de guerrilla urbana como las que se vivieron hace una semana. En el marco de esa misma estrategia, los agentes procedieron a realizar numerosas detenciones con carácter preventivo.

El primer ministro, Édouard Philippe, dijo unos minutos después de las 11.00 (10.00 GMT) que hasta ese momento se llevaban 481 arrestos de personas, 211 de los cuales habían quedado bajo custodia en comisaría.

Las fuerzas del orden llevaron a cabo de madrugada controles en los peajes de autopista de acceso a París, donde requisaron diverso material a "chalecos amarillos" que acudían a la capital, como máscaras de gas, bolas de petanca y otros objetos contundentes. Por primera vez en más de 40 años, las fuerzas del orden en París cuentan con una docena de blindados de la Gendarmería que se pueden utilizar para atravesar barricadas.

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