Jueves, 21.02.2019 - 01:33 h
Silencio sepulcral de los cargos del partido

"Rajoy es el que hace las listas": cero autocrítica en el PP ante el 'plan anti-Cs'​

Mientras Rajoy expone su estrategia para frenar a Rivera, el PP aplaude. Nadie se mueve ante la proximidad de las municipales y autonómicas.

Mariano Rajoy

Rajoy decide y el PP asiente. Así se desarrolló este lunes la Junta Directiva Nacional del partido en la que que el presidente del Gobierno anunció un "rearme programático" y una serie de convenciones para intentar frenar la sangría de votos hacia Ciudadanos. El presidente transmite tranquilidad y pide no extrapolar lo sucedido en Cataluña el resto de España, pero cargos populares sí que hablan en confianza de que hay que tomar medidas de manera urgente. Lo hacen, eso sí, sin la presencia de cámaras ni grabadora, siempre en privado, ya que delante del líder del partido ninguno tomó la palabra para expresar su postura.

En el PP no hay autocrítica pública en este momento. Nadie se opone en público a la estrategia anti-Ciudadanos de Rajoy y a todos les parece bien que la reacción sea, de momento, una serie de cumbres sectoriales. Pero en privado los comentarios son muy diferentes: "Hay que hacer algo más contundente"; "por qué en Madrid y Valencia todavía no tenemos candidatos"; "el Gobierno sigue sin comunicar bien"... Pero todo off the récord y en conversaciones personales tanto entre diputados, senadores y cargos regionales como con periodistas. En abierto Rajoy habla y los suyos aplauden.

¿Por qué nadie en el PP replica a Rajoy? Varios dirigentes ofrecen la siguiente explicación: "Rajoy es el que hace las listas". Es decir, el que se mueva no va a salir en la foto de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas que se celebrarán en poco más de un año. Génova decide los principales puestos de salida en unos comicios donde los populares podrían perder representación y significarse en este momento -creen- supondría ser apartados de esas candidaturas o ser colocados en posiciones secundarias. "Solo podría hablar alguien con posibilidades económicas o que esté ya de salida de la política", aseguran.

En la Junta Directiva no pasó desapercibida alguna baja. Por ejemplo se ausentó Alberto Núñez Feijóo, que no viajó a Madrid por presentar al presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices, en un desayuno informativo organizado en Santiago por el Fórum Europa. Unas horas después del 21-D el presidente de la Xunta y serio candidato a la sucesión de Rajoy pidió a su partido más autocrítica "y no echarle la culpa a los demás". Tampoco acudió Juan Vicente Herrera, el presidente castellanoleonés que ya recomendó a Rajoy mirarse en el espejo. Ni Xavier García Albiol, por motivos personales. Ni el vasco Alfonso Alonso, entre otros.

El PP, en definitiva, es una piña con Rajoy. Ya lo fue en el pasado y lo sigue siendo: partido cohesionado, al menos de puertas para afuera, en torno a la figura del presidente. "Rajoy es nuestra garantía de estabilidad" o "nuestros enemigos desearían que se fuera, pero no lo va a hacer", declaraban ayer cargos del partido. El propio jefe de filas fue contundente en su mensaje: dijo que iba a "dar la batalla" y propuso a los suyos "trabajar más" para "ser mejores". El melón de la sucesión, en definitiva, no está abierto.

Lo que sí va a hacer Rajoy es dar una mayor visibilidad a sus ministros. En los próximos meses se verá a los Montoro, Báñez, Cospedal, Nadal y compañía salir de sus despachos para impulsar el discurso público. Irán a las convenciones sectoriales que se organicen y harán más comunicación. De momento está descartada una crisis de Gobierno aunque desde algunos sectores del PP se ha sugerido la posibilidad de dar entrada a nuevos ministros para impulsar a un Ejecutivo que no pasa por su mejor momento precisamente.

Quien de momento no ha protagonizado movimientos llamativos es el aznarismo, que se encuentra agazapado. El expresidente ha lanzado algún piropo a Albert Rivera y Ciudadanos y algunos miembros de esa corriente suenan como posibles fichajes de la formación naranja. Una prueba de fuego será un desayuno que Rivera ofrecerá en Madrid en unos días y al que hay invitados algunos exdirigentes del PP cercanos a Aznar. No tienen claro si asistir al evento.

Sobre los sondeos publicados recientemente, Rajoy ha transmitido a los suyos tranquilidad máxima. Les ha pedido que no extrapolen los resultados en Cataluña al resto de España. También les ha dado algunas claves, como que los sondeos son "una fotografía de un momento determinado" o que esas encuestas "no son el resultado del día de las elecciones". El líder del Ejecutivo ha recordado que el 1 de noviembre de 2015 el diario El País publicó una encuesta de Metroscopia con la siguiente estimación: PP 23,5% de los votos; Ciudadanos 22,5; PSOE 21; Podemos 17 e IU 6,3. El titular del diario fue "PP, Cs y PSOE se encuentran en un pañuelo por la victoria del 20-D". El resultado de los comicios, sin embargo, fue diferente y el PP ganó de manera holgada. Cs, por su parte, no superó a PSOE y Podemos y se quedó con 40 diputados para más tarde, el 26-J, bajar a 32.

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