Es dueña de la firma de moda Marchesa

La estrategia de la exmujer de Weinstein para levantar su negocio tras los abusos

Georgina Chapman vio como se hundía su empresa cuando saltaron a la palestra los abusos sexuales de su por entonces marido, el poderoso productor.

Georgina Chapman
La exmujer del productor ha visto resentido su negocio / Cordon Press

Los abusos sexuales de Harvey Weinstein han dejado a muchas víctimas por el camino. Multitud de actrices y mujeres relacionadas con el mundo del cine y el espectáculo han denunciado haber sufrido abusos y vejaciones por parte del productor, quien tenía un poder inmenso en Hollywood. Y una de ellas ha sido su propia exmujer, la diseñadora Georgina Chapman, que ha visto muy dañada su firma de moda, Marchesa

Cuando se destaparon todos los escándalos del productor se puso también en tela de juicio la marca de su esposa, que incluso canceló su presencia en la New York Fashion Week. Esos días tienen un impacto económico de cerca de 900 millones de dólares y según un estudio de Launchmetrics, el valor mediático que genera un desfile en la pasarela neoyorquina, sobre todo en redes sociales, puede alcanzar los 6 millones de dólares. La firma, al no ser cotizada, no publica sus resultados económicos, por lo que se desconoce cuál ha sido su evolución en sus 14 años de vida. 

Según los mentideros de Hollywood, Weinstein habría utilizado su poder e influencia para imponer los vestidos de su mujer en las alfombras rojas de sus películas. Una sospecha que siempre han estado ahí, pues Georgina y su socia, Karen Creig, pusieron en marcha su empresa en 2004 y en pocos años multitud de estrellas de cine y famosas lucían ya sus creaciones en sus apariciones más importantes.

En la retina todavía queda Penélope Cruz durante el Festival de Cannes de 2011 ataviada con un espectacular diseño de corte sirena con plumas y pedrería firmado por Marchesa. Cabe recordar que la de Alcobendas trabajó asiduamente con Weinstein, un hecho que hizo que incorporara la firma a su vestidor. Y no fue la única. Anne Hathaway o Renée Zellweger también hicieron lo propio, una práctica que otras actrices ya han denunciado, pues procedía de las presiones del productor. 

Penélope Cruz, harta de los paparazzis
Penélope Cruz vestida de Marchesa

Supuestamente, en este intento de poner en liza la firma de su esposa también estaría Anna Wintour, la directora de la edición estadounidense de Vogue y considerada la mujer más poderosa del mundo de la moda. Su amistad con el productor hizo que acudiese a muchos desfiles de Marchesa y que incluyese a la marca junto a sus actrices en la citada revista. Si bien toda esa fama acabó de golpe cuando se conocieron públicamente las fechorías de su marido, del que no tardó en divorciarse alegando que desconocía todo lo ocurrido hasta entonces.

Las actrices implicadas en el movimiento 'Time's Up' iniciaron un boicot a Marchesa con el objetivo de que nadie la usara en las alfombras rojas o apariciones públicas, ya que era una firma que se había levantando "a costa del acoso a muchas mujeres". Así, la firma fue cada vez viéndose más arrinconada.

Regresa cual ave fenix

Después de todo este tiempo en el ostracismo, Georgina Chapman ha dado un paso adelante y ha vuelto a ponerse bajo los focos una vez que lo peor de la tormenta ha pasado. Y lo ha hecho con la ayuda de quien fuera su madrina anteriormente, Anna Wintour. Todo comenzó la pasada semana, durante la gala del MET, cita de la que Wintour es la principal organizadora. En medio de la velada, protagonizada por la temática religiosa en la que vimos trajes que recreaban vírgenes, papisas o Juanas de Arco, apareció Scarlett Johansson con un diseño que nada tenía que ver con la religión, pero que llamó la atención por su inconfundible firma.

Georgina Chapman
La exmujer de Weinstein vuelve para encauzar su negocio / Cordon Press

Con los habituales tules y bordados de la marca de Chapman, la actriz hizo su aparición en la gala volviendo a sacar a la palestra a la defenestrada firma. La actriz justificó su elección porque Marchesa "hace sentirse a las mujeres seguras y guapas", toda una declaración de intenciones de la nueva etapa que quiere iniciar la marca. Y esto fue solo la antesala del regreso de Chapman. Porque unos días después aparecía precisamente en Vogue un extenso reportaje sobre ella titulado 'La vida después de Harvey Weinstein", en el que se narra toda su vida antes, durante y después del productor.

Scarlett Johansson
La actriz vestida de Marchesa durante la pasada gala del MET / Cordon Press

Georgina confiesa que se refugió en su familia después de que saliesen los abusos y que para ella fue un shock absoluto todo lo que se reveló, pues para ella Weinstein era "un compañero maravilloso, un amigo y confidente" y que absolutamente jamás imaginó lo que realmente escondía, a pesar de que mucha gente le acusó de ser cómplice de las fechorías de su marido. Ahora, vuelve con fuerzas renovadas para encauzar su negocio con la ayuda de una mano amiga, y no es cualquiera. Wintour ya ha declarado que nadie debería culpar a Georgina por lo ocurrido y que deberían mantener a su firma fuera de todo esto. De momento, ya cuenta con su complicidad para volver a brillar en Hollywood.

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