Martes, 13.11.2018 - 22:14 h
Ante el inicio de las clases en la Universidad

Joven de provincias busca piso imposible en Madrid con el inicio del curso escolar

Habitaciones que no bajan de los 500 euros, condiciones extra, cástings del casero y escasa oferta caracterizan el mercado de alquiler en la capital. 

Dos jóvenes buscan piso para alquilar en Madrid.
Dos jóvenes buscan piso para alquilar en Madrid. / La Información

Precios “abusivos”, requisitos imposibles, pisos “destartalados”, poca oferta y mucha demanda; una subida de más del 10% respecto al último curso y con picos que se acercan al 40% en los lugares más céntricos de Madrid o Barcelona… Hasta cástings que superar en los que el casero incide en asuntos personales sobre hábitos de higiene o ganas de fiesta. Conseguir una cama para todo el curso escolar se ha convertido en una prueba insuperable para miles de universitarios que llegan a la gran ciudad procedentes de las provincias. Sólo en la Complutense madrileña hay matriculados más de 25.000 estudiantes de fuera de la Comunidad. Se llaman Sandra, Aurora, Juan, Lucas, Carla o Berta; vienen de La Rioja, Murcia, Cuenca o Navarra y cuentan su odisea, en ocasiones “un auténtico drama”, para lograr un techo en el que alojarse durante el curso antes de que suene la campana de las clases.

La recuperación económica, la reticencia de los españoles a comprar una vivienda tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 o el ‘boom’ de los apartamentos turísticos han gestado otra burbuja, la del alquiler. Aunque desde los principales portales como Fotocasa, Uniplaces o Idealista se afirma que en el último trimestre el mercado da síntomas de haber tocado techo, el verano se acaba y está siendo un auténtico quebradero de cabeza para quien busca alquilar una vivienda o un habitación.

Y entre este colectivo, el de los estudiantes es el grupo más débil por su poca, en la mayoría de las ocasiones, solvencia económica. Y por su volumen. No en vano, según los datos del Ministerio de Educación en el curso pasado, el último del que existen estadísticas oficiales, había 1,5 millones de estudiantes universitarios matriculados en España, de los que más de 300.000 lo estaban en universidades de fuera de su ciudad de origen y 100.000 eran extranjeros. Más de 400.000 personas con necesidad de alojamiento entre septiembre y junio. Un nicho de negocio para unos y un quebradero de cabeza para otros.

Un piso de entre 70 y 80 metros cuadrados cuesta alrededor de 1.100-1.200 euros en Madrid o Barcelona. Pero una habitación de 10-12 metros en un piso compartido cuesta de media 413 euros en España, casi 40 euros más que el pasado año, cantidad que se eleva en Madrid a 494 euros según el portal Uniplaces y a 464 en Barcelona. Y es que el precio del alquiler ha subido una media, según todos los indicadores del sector, del 10% en el último año (un 18,6% en toda España en los últimos cinco años). Incremento que ha sido, según Fotocasa, del 47,5% en Barcelona y del 38% en Madrid.

Todos estos datos son fácilmente comprobables a pie de calle en las experiencias personales de los afectados: “Es casi imposible encontrar en Madrid, en un barrio medianamente céntrico o cerca de la Universidad, una habitación por menos de 500 euros”, comentan prácticamente de forma unánime a lainformacion.com.

El mercado de alquiler se complica en el inicio del curso escolar
El mercado de alquiler se complica en el inicio del curso escolar / La Información

Sandra estudia Medicina en la Universidad Complutense, viene de Murcia y, entre el dinero que le pasan sus padres y el que ella ha podido ahorrar trabajando los veranos en la costa cuenta, con un presupuesto de 900 euros al mes. Todos los expertos tasan en un máximo del 30% el porcentaje del dinero que debe de destinarse al alquiler sobre el total disponible, aunque Uniplaces ha realizado un estudio en el que establece que el 66% de los estudiantes destinan a vivienda más de ese porcentaje. Sandra, con 20 años, sí cumplía más o menos ese requisito el pasado año.

Logró entrar en un piso compartido, tres habitaciones, con otras dos chicas en el barrio de Moratalaz, al este de Madrid. “Estaba un poco lejos de la Universidad, pero bueno, cerca del metro”, explica. “El contrato era por un año y en junio nos dijo el casero que en septiembre renovaríamos sin problemas. Pero a mediados de agosto el casero nos llama y nos dice que nos sube el alquiler de 1.000 euros más gastos a 1.350. Así, sin más”, añade. ¿La consecuencia? Sandra y sus dos compañeras se vieron de pronto en la calle “sin piso y a poco de comenzar el curso, porque no podíamos hacer frente a ese alquiler, se nos iba de presupuesto”.

Comienzan los nervios. “Nos pateamos la ciudad, los portales de alquiler… Hemos visto cerca de 30 pisos. Alguno era un auténtico ‘zulo’, un bajo de 60 metros, sin ventilación y con muy mala iluminación por el que nos pedían 1.100 euros. Incluso en uno nos hicieron hasta una especie de casting, algo indignante”, relata, y el caso de un piso en Argüelles, junto a la zona de universidades: “Allí había lo menos otras 10 chicas y chicos. El casero nos preguntaba si fumábamos, si nos gustaba la fiesta, si nuestros padres trabajaban… Nos fuimos de allí”. Tras dos semanas de búsqueda infructuosa, Sandra y Aurora, de 22 años y estudiante de Filosofía, decidieron buscar lejos de la denominada almendra central de Madrid cuando comprobaron que en los barrios más céntricos (Argüelles, Chamberí, Moncloa, Sol, Salamanca) los alquileres no bajan de alrededor de 20 euros el metro cuadrado.

Al final, al alejar la búsqueda lograron encontrar un techo en el PAU de Vallecas, un piso de tres habitaciones por un precio de 950 euros más gastos. Eso sí, la vivienda se encuentra a más de 20 kilómetros de sus facultades y tardarán, si van en metro y haciendo al menos un trasbordo, más de una hora entre su casa y el aula.

Las condiciones para firmar

Luego está el asunto de las condiciones para firmar una vez que encuentras techo. A Sandra y Aurora, las que tuvieron que irse a Vallecas, “una fianza de dos meses, 1.900 euros, más el aval de nuestros padres y sus nóminas”. Además, les hicieron pagar por 12 meses enteros, aunque los meses de julio y agosto no usarán la casa. Cuando se lo comentaron al casero su respuesta fue: “¿Y qué hago yo esos dos meses con el piso, me lo como?”.

De vez en cuando, se encuentra algún chollo-. “Quizás consideramos como ‘ganga’ lo que debería ser normal”, cuentan Carla y Berta, dos hermanas navarras, de Burlada, que llegaron a Madrid a estudiar en septiembre de 2017 y encontraron, con la ayuda de su madre, un piso pequeño, un bajo, de dos habitaciones en el barrio de Tetuán, al noroeste de la capital, cerca de la Plaza de Castilla y la estación de Chamartín, a un precio de 725 euros mensuales más gastos; en total algo menos de 800 euros en números redondos. ¿Y dónde está la ganga en este caso? Que el casero no les ha subido el precio este año con la llegada del nuevo curso.

El alquiler de una habitación ronda los 500 euros en Madrid
El alquiler de una habitación ronda los 500 euros en Madrid / La Información

La búsqueda de pisos, además de ser tarea difícil ha de ser expeditiva. No hay tiempo que perder. A Juan y Lucas les han “quitado un par de pisos por la mano, en cuestión de minutos”. Ellos mismos reconocen que están “pagando la novatada” nada más desembarcar en la capital. Llegaron este año a Madrid desde Cuenca a estudiar un grado en Física y otro en Bioquímica en la Universidad Autónoma, apenas acaban de cumplir 18 años y reconocen que ya están “desesperados”. “No encontramos nada. Nos hemos confiado y dejamos para última hora lo del piso y andamos de cabeza, aunque nos están ayudando nuestros padres”.

Estos dos jóvenes admiten que se encuentran “a punto de arrojar la toalla porque todo está muy caro, nos han llegado a pedir hasta 1.700 euros por un piso de dos habitaciones en una zona céntrica… Nuestros padres nos dicen que vista la situación este primer año igual tenemos que irnos a una residencia”, explica Lucas resignado.

Es una solución. No es barata pero puede servir como último recurso. En España hay casi 1.000 centros residenciales para estudiantes con más de 70.000 plazas en total y 185 colegios mayores con 23.000 plazas. Son más caros que un piso de media, aunque incluyen la manutención. Además, cuentan con la ventaja de que el precio es cerrado; aquí no hay gastos extra, y rondan entre los 850 euros y los 1.300 al mes. Sólo la Universidad Complutense de Madrid, la mayor de España, oferta 6.000 plazas en sus 30 colegios mayores concertados. Dos días después de hablar por última vez con Juan y Lucas se han rendido: “Al final vamos a una residencia porque lo del piso era imposible. Está en la zona de Vallehermoso...”. Pagarán 900 euros con pensión completa. El precio de dormir en Madrid.

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